jueves, 1 de agosto de 2013

Los que duermen y los que sueñan



Las imágenes filmadas por una cámara de seguridad a bordo de un tren urbano exhibidas ayer son de terror.
El motorman duerme sobre el mando del tren que debiera conducir responsablemente.
El tren dispara sobre las vías sus 500 toneladas de hierro y acero. No está vacío. En sus vagones viajan mil pasajeros desprevenidos absolutamente de lo que pasa en la cabina de mando.
Ellos sólo saben que los espera una jornada de trabajo o de estudio o de trámites en el centro.  Y que al final del día, recién vendrá el sueño reparador.
El tren cruza un paso nivel a 60 km. por hora. Y pasa otro y otro y otro más.
El  motorman sigue durmiendo de manera criminal.
Esa mañana, seguramente viajaba Dios a bordo de ese tren. Solamente así se explica el milagro que no haya ocurrido una nueva tragedia ferroviaria.
Estas conductas antisociales deben ser erradicadas definitivamente.
Que cada cual se haga responsable de su parte. Pero ojo: no alcanza con echar la culpa a ese conductor y a todos los que incumplen peligrosamente con su responsabilidad.
La dirigencia política, social, religiosa, judicial, periodística, deportiva, toda la dirigencia argentina, debería ser el digno espejo donde nos miremos. Pensemos como pensemos. Trabajemos donde trabajemos.
Saber, por ejemplo, que el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, mintió escandalosamente en un spot electoral publicitario, como lo denunció Carolina Scotto, ex rectora de la Universidad local y actual candidata a diputada por el Frente para la Victoria, deja mucho que desear si de conductas ejemplares se trata. ¿Quién puede creerle ahora a De la Sota?
Saber que los que se candidatean para ocupar una banca y ofrecen proyectos de ley al mejor postor y discursean sobre “el dialogo” son los mismos que se agarran a piñas antes de llegar a las urnas, también deja mucho que desear.   
¿O no es este el caso de la alianza del desjunte opositor de Carrió, Prat Gay, Solanas, radicales, los del PRO y el rejuntado de Massa?  
Cuánta distancia con los gobernadores reunidos ayer en apoyo a Martín Insaurralde.  
Saber que Gabriela Michetti se ausentó en 40 de las 43 sesiones de la legislatura porteña cuando fue Vice jefa de Macri y que como diputada nacional votó en contra del Matrimonio Igualitario, la recuperación de YPF y Papel Prensa y no votó las leyes de Muerte Digna, Regulación de la Medicina Prepaga, el Voto a los 16 años, la Fertilización asistida, el trabajo digno para los peones rurales, de Identidad de género ¿no es acaso un mal ejemplo para la convivencia social?
El  fin de ciclo es para todos los irresponsables antisociales.   
El nuevo ciclo es para los que sueñan; no para los que viven dormidos.  

El Argentino, jueves 1 de agosto de 2013