jueves, 22 de agosto de 2013

Pasan cosas raras últimamente


¿Alguien  puede explicar con fundamentos cómo es posible que la Corte Suprema  falle a favor de una entidad privada como la Sociedad Rural contra la cosa pública que administra el Estado?
La mayoría de los cortesanos rechazó ayer  la presentación del gobierno por la simple razón de haberla entregado con 48 horas de retraso.
¿A eso se le llama extemporáneo  y no es  extemporáneo  que en pleno siglo XXI la organización de los terratenientes se haya apropiado desde hace décadas indebidamente de una propiedad que le pertenece a los argentinos por derecho propio? ¿Y no es extemporáneo que la justicia tenga aprisionada cuatro años a la ley de medios de la democracia? ¿O sea que los ciudadanos de a pie deben esperar  8.760 horas para que se cumpla una ley y la justicia no puede tolerar ni 48 horas de espera?
Pasan cosas raras últimamente.
¿Alguien puede explicar  cómo se entiende la fuga de los genocidas del Hospital Militar y la de los 13 delincuentes del penal de Ezeiza sino es con la complicidad del propio personal civil o militar que allí ejerce su tarea?
Sergio Massa debería dar cuenta de ese perverso mensaje que difundió en su campaña de que no hay que hablar más del pasado. ¿Sabe qué Massa? En la Argentina, su país, mi país y el de 40 millones más, el pasado no se quedó en la era del hielo, sino que convive con nosotros y cincha de la cuerda a cada rato para volver atrás. ¿Cómo se explica, sino, que haya 400 pibes que siguen desaparecidos de su identidad y que Papel Prensa que sí tiene identidad siga en manos de quienes la usurparon en tiempos de la dictadura?
¿Alguien puede explicar  cómo es que una encuesta privada arrojó como resultado que el 61% de la población apoya todo lo realizado por el kirchnerismo en estos años y que sin embargo los opositores digan muy sueltos de cuerpo que “hay fin de ciclo”?
¿Alguien puede explicar  cómo es que Mauricio Macri prohibió a Tecnópolis en la Ciudad que gobierna y resulta que ya la visitaron 10 millones y medios de personas desde que  abrió hace apenas dos años del otro lado de la Gral. Paz?
Todo es así en esta época.
“No hay dialogo”, aúllan los amotinados en Clarín. Y allí está la presidenta  dialogando con empresarios, banqueros y sindicalistas reunidos en el sur de la patria para debatir sobre el presente y el futuro al pie del primer ladrillo de las represas nacionales más importantes de la Argentina. No hablaron a la vera del incendio tan temido, como alerta Magneto a través de Lanata, sino desde la realidad de un país que sigue creciendo.
Hay tanta libertad que cualquiera puede mentir impunemente por la tele y de allí ir a tomarse un baño turco hasta el próximo programa.
Es raro, no?

El Argentino, jueves 22 de agosto de 2013





1 comentario:

Daniel Mancuso dijo...

sabias palabras las suyas, don jorge, abrazo