sábado, 23 de enero de 2016

El Museo Malvinas como metáfora del pueblo.





El Museo Malvinas fue concebido, desde su origen, como un barco navegando y en permanente construcción. No fue nunca un barco amarrado y quieto, sino una plataforma donde pudimos combinar armoniosamente debates sobre la Causa Malvinas, fiestas patrias escolares, danza, teatro, música y hasta guías que de pronto se transformaban en actores maravillosos que representaban al Gaucho Rivero, a Malvina Vernet y otros personajes de la historia.
Pero ese era el Museo Malvinas en un país inclusivo, un país soberano, un país donde se respetaba el derecho a la información y la libertad de expresión.
Con el cambio antagónico de proyecto de país, elecciones mediante, todo lo popular se ha puesto nuevamente en riesgo. Y este Museo, que es el museo de las cosas vivas de nuestra historia, corre el mismo riesgo que el salario y el empleo de los trabajadores, el poder adquisitivo de la AUH, el destino de la educación, la salud y la cultura.
Así son las cosas mi amor.
Hoy es la tripulación de guías, técnicos y administrativos los que evitan que el Museo naufrague. Con la dirección acéfala el Museo mantiene su rumbo gracias al timón de sus trabajadores. Ojala lo pudieran seguir haciendo en el futuro. Nombren a quien nombren, confiamos en que así será. Cual si fuera una metáfora de su pueblo, debería mantenerse con la proa firme tras algunas coordenadas imprescindibles para estos tiempos que corren: no aislarse de la sociedad, no achicarse en su densidad y no fragmentarse ni dividirse internamente.
El contexto dominante que plantea la derecha gobernante obliga a la unidad y la organización popular; pero ojo, también es fuente de oportunismos, travestismos y toda la miseria humana que suele dispararse en épocas de encrucijadas históricas. Habrá que estar atentos.
Bastaron unos pocos días para observar que el triunfo electoral de Mauricio Macri era la ocasión que aguardaban las clases dominantes y el poder financiero neoliberal, para dar el zarpazo más veloz y anti popular de la revancha oligárquica del que tengamos memoria.
No hubo “gradualismo”, como ilusamente algunos esperaban. Es que la derecha que gobierna no es producto de una derecha republicana y democrática, cuidadosa de las formas civilizadas, sino es la más fiel expresión ideológica de la cría que dejó el neoliberalismo más autoritario.
Acostumbrados como estaban en llegar al gobierno exclusivamente por vías violentas, esta vez se adaptaron a las circunstancias históricas, aceptaron las reglas de la democracia, formaron un partido, el “PRO”, constituyeron una nueva alianza con el radicalismo, “CAMBIEMOS”, fueron a elecciones y…ganaron.
En este marco se produjo esta feroz redistribución del ingreso, sólo experimentada en tiempos de dictaduras. Los trabajadores y los sectores populares fueron saqueados en la primera semana de la presidencia Macri, transfiriendo el 50 % de su poder adquisitivo a las arcas de los sojeros, de los grandes bancos locales y extranjeros, de los exportadores, de los especuladores financieros.
Sólo falta que emitan un billete de $ 500 con los rostros de Martínez de Hoz y Cavallo para completar la pesadilla.
No es tiempo de llorar sobre nuestras derrotas. Es tiempo de caracterizar correctamente la etapa que iniciamos y la naturaleza oligárquica del gobierno. Vienen por nuestros salarios, por nuestras jubilaciones, por nuestra soberanía, por nuestras libertades.
No somos pocos; somos la mitad de la sociedad y somos esa Plaza de Mayo del 9 de Diciembre saludando a Cristina, jurándose volver.
Sólo habrá que saber administrar correctamente las fuerzas y las energías populares.
La lucha recién empieza.

Nota publicada en el último número de la revista de Madres de Plaza de Mayo

viernes, 15 de enero de 2016

La demoledora




Estamos convencidos que el gobierno de Macri tiene como principal y casi único objetivo demoler una por una todas las paredes que construimos en estos doce años últimos con la conducción y liderazgos de Néstor y Cristina.
Ayer fue la “libertadora”; hoy, la demoledora.
Ojo. No es una obviedad lo que decimos. Es todo un tema para analizar. Superlativo diríamos. Porque no es lo mismo decir esto, que afirmar que el gobierno de derecha vino a competir con el kirchnerismo por el “mercado electoral”, por las simpatías populares y por el voto de las mayorías y permanecer dos, tres o cuatro mandatos más ganando alegremente elección tras elección. No. Vino a romper rápidamente todo lo que acumulamos socialmente con un Estado que supo reinventar la democracia inclusiva como no se hacía desde los tiempos de Perón y Evita.
No les interesa ser convincentes ni decir frases y discursos épicos que confronten con los de Cristina, por ejemplo. No les interesa inaugurar 3 mil kilómetros de ruta en lugar de los tramos de 300 km de tiempos kirchneristas. Con 3 km está bien. Alcanza y sobra. Aunque nosotros nos burlemos.
No les interesa llenar cinco Plazas de Mayo con el doble de asistencia de las nuestras.
No les interesa mantener el Programa Verdad y Justicia que asiste y garantiza los juicios contra los genocidas de la última dictadura.
No les interesa tener a Víctor Hugo Morales y a “678” y a Barragán y a Caballero en el aire y oponerles otras 100 voces potentes que sean bien de derecha y si les fuera posible, más potentes inclusos que los nombrados.
No.
Insistimos: sólo les interesa romper rápidamente todo lo construido en estos años.
La derecha siempre aborreció la verdad y la belleza, por eso desprecian la vida.
Y por eso apelan a la mentira burda de hablar de un “estado vacío” lleno de “grasa militante” sin explicarnos cómo fue posible, entonces, que ese tal “estado vacío de contenido” haya construido en 12 años lo que jamás se construyó en 200 años de historia nacional.
Nos sobran los motivos, los argumentos y las razones para demostrarlo.
Un “estado vacío” no construye 20 vacunas para nuestros pibes, ni la AUH, ni Aerolíneas Argentinas, ni ARSAT, ni 6 millones de nuevos empleos, ni 2.500 nuevas escuelas, ni 20 nuevas Universidades nacionales, ni Ley de movilidad jubilatoria, ni YPF, ni Ley de Medios, ni paseos turísticos colmados de gente, ni nada de nada.
Es más que evidente que en la Casa de Gobierno los CEO de las multinacionales más poderosas del mundo no se afincaron para “construir un país mejor para los argentinos”. Ellos son simple y brutalmente los demoledores. Son los que vinieron a culminar dramática y “democráticamente” la obra iniciada por Videla, Massera y Martínez de Hoz en el sentido de no dejar en pie ni un ladrillo que no sea funcional a las clases dominantes.
Esto plantea un problema al campo popular: no se está ante un gobierno que respeta los códigos de la democracia (como siempre los respetó y respetará el campo popular) y no se está ante un partido gobernante que desafía a presentar en sociedad una “oferta” política electoral superadora. Se está ante un gobierno autoritario que en su ADN tiene los rasgos socio-económicos y culturales indelebles de las dictaduras, particularmente de la “revolución libertadora” de 1955 y del “proceso de reorganización nacional” de 1976.
¿Y entonces qué hacemos?
Está claro que a la gobernabilidad democrática y sus calendarios y al respeto a las instituciones de la República, los militantes populares van a respetar y a defender a rajatabla. Mucha sangre y sacrificio nos costó construir esta democracia para no cuidarla. Nos costó la vida de Néstor Kirchner, por si algún traidor desmemoriado lo olvidó.
Pero el problema estriba en que frente a nosotros no hay un ejército de constructores que edifican vigorosamente un estado distinto, un proyecto de país distinto, un modelo económico distinto al que alcanzaría con enfrentar con mejores argumentos que los que ellos utilizan. Frente a nosotros sólo están los demoledores liberales-fascistas-neoliberales.
Y ante ellos, como ante la dictadura, sólo queda organizar eficazmente una resistencia pacífica que al mismo tiempo que detenga la maquinaria demoledora, sepa construir la próxima victoria y después otra y otra hasta reconstruir y consolidar un país donde quepamos todos. Y todas.
Habrá que ser muy amplios, generosos, muy inteligentes y muy audaces en nuestra propia construcción colectiva para enfrentarlos con éxito y poder volver así, más temprano que tarde, a lograr que reine en el pueblo, el amor y la igualdad que perdimos momentáneamente el pasado 10 de diciembre de 2015. Porque sepamos que ahora vendrán por demoler la idea, el pensamiento, la imagen, la cultura, el modelo de país que plantó en estos años el kirchnerismo.
Amplios y generosos pero sin que nadie se confunda: los dolores de la derrota popular, de los despidos masivos, de las perdigonadas de balas en la espalda, del salario que flaquea, del pan que falta en la mesa, del desprecio humillante de estos días, sabrán imponer derecho de admisión para engrosar las filas populares.
O sea.
Los colaboracionistas del gobierno del ajuste y de la demolición, abstenerse.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Imagina


Imagina un país sin Cristina en la Rosada, pero con Scioli Presidente.
Será un país imperfecto pero donde, de piso, se respetarán todas las conquistas políticas, sociales, económicas, culturales y soberanas de estos últimos doce años. Y lo sabés.
Será un país donde habrá normalmente Paritarias y Educación para todos y trabajo y planes de vivienda PRO-CREAR y Asignación Universal por Hijo, YPF nacional y una Aerolíneas Argentinas más popular que nunca. Y lo sabés.
Será un país donde seguirá la disputa por mejorar la calidad de la democracia en torno a la inclusión social y no al dólar ni a la renta financiera de las grandes empresas multinacionales, como quiere Macri. Y lo sabés.
Será un país con Fútbol para todos, pero...me dirás, "un país inconcluso y en deuda con sus asignaturas pendientes". Y sabés que pensamos igual.
Pero sabes qué? será finalmente UN PAIS, con sus imperfecciones, pero al fin y al cabo, un país, una nación, una patria, un pueblo, y no una factoría colonial a tiro del fallo de los fondos buitres y de su juez testaferro, mister Griesa y de los poderosos de adentro y de afuera. Y lo sabés.
No te hagas el gil, que para eso estoy yo.
¿Qué vas a hacer el 22 de noviembre? ¿Vas a votar a tu verdugo y a los verdugos de tus viejos? ¿En serio me decis que vas a votar a Macri? ¿En serio me decis que vas a votar contra vos mismo, contra tu mujer, contra tus hijos, contra tus hermanos y compañeros y vecinos? ¿En serio me decís que vas a votar a favor del indulto de los genocidas de la dictadura?
Hacete cargo, hermano.
No me vengas a decir después, cuando te quedes en la calle, mejor dicho: cuando con Macri y tu voto nos quedemos en la calle, cuando no tengamos trabajo y "la patria es el otro" de hoy se convierta triste y vergonzosamente en "la patria es el FMI y es Cavallo"...no me vengas a decir entonces: "perdoná, no lo sabía"
Esta vez lo sabés. Y lo que es peor para tu conciencia: yo se que lo sabés.
Hacete cargo de tu voto.
La inocencia no existe en un país con 30 mil desaparecidos, 400 chicos secuestrados, y un pasado reciente en el 2001 con el 50 % de pobreza y Kosteky y Santillán muertos como perros, masacrados como ayer acribilló la policía metropolitana al pibe de la Boca.
En fin...¿Qué vas a hacer el 22 de noviembre? ¿Vas a votar a tu verdugo y a los verdugos de tus viejos? ¿En serio me decis que vas a votar a Macri? ¿En serio me decis que vas a votar contra vos mismo, contra tu mujer, contra tus hijos, contra tus hermanos y compañeros y vecinos?
"Nuestro único cementerio es la memoria", aprendimos de Walhs.
Pero no hace falta que entres al cementerio, hermano, ni que me mates con tu voto para hacerme memoria. Hagamos memoria juntos, pero viviendo. Viviendo. No transformes una urna electoral en una urna funeraria. Transformala en una cuna. Que hay mucha vida aquí en la patria, la tuya, la mia, la nuestra. Hay mucha tela para cortar. Hay muchos sueños.
Y hay muchos pibes militando por esos sueños.
No los rindas en la vispera. No los entregues con un voto cobarde. Y perdón por la insolencia. Pero en serio que quiero que el 22 festejemos con el pueblo, y no con los oligarcas de la Sociedad Rural y el Clarín que siempre nos hundieron.
Si como dijo Néstor Kirchner al asumir el 25 de Mayo de 2003: "Cambio es el nombre del futuro", dejame que te diga, que ese futuro es nuestro y ya está entre nosotros.
No vuelvas para atrás. Ni te rindas a los fantasmas del pasado, hermano.
Votalo a Scioli y después hablamos. Y si queres, incluso, nos seguimos peleando por nuestras modestas diferencias. Pero en una plaza llena de pueblo y de pibes con banderas y no en un cementerio.


domingo, 8 de noviembre de 2015

Reflexiones en voz alta despues de ver hoy a Legrand por la tele


Entonces era la dictadura y la Esma era la Esma, el mayor centro de desaparición y exterminio de hombres y mujeres en la Argentina y cientos de esas mujeres estaban embarazadas.
Entonces la Esma luciría toda limpita y de blanco por afuera y toda de muerte, sangre y dolor por adentro.
Entonces la señora seguía con sus almuerzos sin escandalizarse, vivando el mundial de futbol de los genocidas.
Entonces, tiempo después, cuando los asesinos andaban sueltos por las calles, la señora de los almuerzos televomitivos saludaba alegre a un genocida de la Esma y cobarde entregador de la Causa Malvinas, como se aprecia en la foto.
Entonces la señora Legrand estrechaba sin pudores la mano ensangrentada del asesino de niñas como Dagmar, de monjas y Madres como Azucena y de hombres dignos y brillantes como Rodolfo Walsh.
Entonces las Madres de la Plaza seguían luchando en las calles por memoria, verdad y justicia.
Entonces la señora no se escandalizaba como sí lo hizo hoy por el presunto "mal estado de la Ex Esma" y por la humilde lencería nacional y popular desplegada inocentemente en una feria social, justamente en el lugar donde los genocidas conducidos por Astiz, el de la foto, por el Tigre Acosta y por Massera, violaron muchachas para luego arrojarlas al mar o al rio de la Plata.
Que tenga usted y sus socios mediáticos muy buen provecho señora.
Más allá de su odio, nosotros no olvidamos.
Tampoco perdonamos.



lunes, 25 de mayo de 2015

Mensaje en este Cabildo Abierto del 25 de Mayo de 2015


Quiero despertarte de tu sueño eterno por lo que digo y confieso aquí, Néstor querido.
Y quiero soñar contigo, querido Néstor.
Porque sabrás entender que lo que sentimos hoy es una mezcla de sensaciones.
De alegrías y tristezas. De felicidad y nostalgias. De felicidad, al fin.
Es 25 de Mayo de 2015.
Y vos allá, en el 2003 y más atrás el Tío Cámpora en 1973 y mucho más allá Perón y don Hipólito Yrigoyen y mucho más allá la patria toda, alumbrando los días y las noches desde 1810 en adelante.
Y en el medio de todo y de todos, los compañeros y las compañeras que dejaron su vida para abonar el camino.
Y ella que se va, irremediablemente, se va nomás, Néstor querido.
Y vaya si se merece más que nadie en esta tierra echarse un rato a descansar hasta donde ella quiera, elija y mande.
No tenemos derecho a pedirle nada más.
Sólo que rece y vele por nosotros, por los más humildes, por los que la aman, por los agradecidos y por los desagradecidos también, por los viejos, por los pibes, por los laburantes, por los científicos y los estudiantes, por los artistas del pueblo, por el pueblo todo.
Es 25 de Mayo, querido Néstor. Y ella que se despide en la Plaza de Mayo, así nomás.
Como transfiriendo su mandato al regazo de la patria y uno que se mira las manos abiertas y desnudas y las ve vacías y no se resigna y entonces las llena de historia y de pasión militante. Y es entonces que te jura que ella no se irá así nomás.
"Gracias Cristina", dicen miles de manos y millones de voces que se agitan en el aire de la memoria colectiva, nacional y popular.
Como en aquella imagen eterna, mirala tranquilo y orgulloso, Néstor querido.
Ella cumplió con vos y con tu pueblo. Por eso ella se queda, desde el lugar que elija, entre nosotros, se queda para siempre.
Igual que vos, Flaco querido, Presidente eterno, Compañero del alma.
Felíz Día de la Patria, Néstor Kirchner, es lo que quise decir desde el principio.
Y decir que te juro, te juramos, que ningún cacatúa ni desmemoriado heredará lo que Ustedes dos labraron.
Te juro, te juramos, que no habrá más penas ni olvidos.
Te juro, te juramos, que Cristina se queda con nosotros, es decir, con su pueblo.
Te juro, te juramos, que nada de lo que Ustedes dos hicieron habrá sido en vano.
Te juro, te juramos, que la sangre derramada no será negociada.
Te juro, te juramos, que los pibes militantes seguirán su camino de rebeldía y lealtad eterna.
Te juro, te juramos, que no nos conformaremos nunca con el conservadurismo ni la comodidad placeba mientras quede un solo pobre en esta tierra amada.
Te juro, te juramos, que no olvidaremos ni perdonaremos a los injustos.
Te juro, te juramos, que volveremos a Malvinas de la mano de la América Latina.
Te juro, te juramos, que no vamos a permitir ni un paso atrás en el camino andado.
Te juro, te juramos, que vamos a militar para que el que suceda a Cristina se parezca a vos y se parezca a ella hasta donde dé la vida y el cuero.
Y que nunca menos.
Te juro, te juramos, que no habrá peronismo sin kirchnerismo y viceversa.
Te lo juro, Néstor. Te lo juro, Cristina.
Ahora que nos vamos yendo y viniendo eternamente.
Ahora que tenemos Patria y la Patria es el Otro.
Ahora que es el el Día de la Patria nueva.

martes, 28 de abril de 2015

La Buenos Aires que está sola y espera



1.- Cuando sobre el escenario del comando de campaña del espacio ECO (donde competían en las PASO sus pre-candidatos Lousteau y Ocaña) aparecieron tan sueltos como efusivos los socios dilectos de Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz, supimos fehacientemente que en la CABA se terminaba de configurar el archipiélago PRO.
Por eso dijimos la misma noche de las elecciones, que el ECO de Lousteau era el lado B del PRO, mientras que el lado A era el de Rodríguez Larreta. Por ese motivo el que más festejó fue el reafirmado jefe político de la derecha más antikirchnerista, Mauricio Macri.
El verdadero jefe de todos brindó desde la tapa de Clarín al día siguiente.
2.- No se trata de interpretaciones subjetivas ni tendenciosas, toda vez que Sanz llevó a la UCR a su máxima tensión interna y a su mínima expresión política en la Convención partidaria de Gualeguaychú cuando a brazo partido impuso la subordinación del partido a la alianza con el PRO de Macri.
Igual con Carrió que destrozó el último espacio de la progresía que quedaba en pie, el FAUNEN, a cambio de aliarse con el PRO de Macri.
¿Y cómo vivieron la noche de las elecciones los miembros de la nueva sociedad de la derecha: Sanz, Carrió y Macri?
Sanz y Carrió festejaron con Lousteau y Macri con su delfín, Rodríguez Larreta.
A confesión de partes…
3.- Es interesante observar el dato significativo que expresa fácticamente el traspaso de votos de Mauricio Macri a Rodríguez Larreta.
La historia política dice que en las elecciones provinciales de 1962 en la provincia de Buenos Aires se presentó la formula Framini-Anglada que expresaba legítimamente la voluntad política del peronismo. Ganó, pero se los impugnó por presión del partido militar de entonces. Ahora bien y ante la complejidad de las comunicaciones masivas en tiempos de la Resistencia, para que el electorado peronista comprendiera que Framini era el verdadero candidato de Perón, el que anunció la primera fórmula propia fue el propio Perón que anunció desde Madrid que la fórmula era Framini-Perón. Sabía que la prohibirían y se la prohibieron casi al instante. Pero el objetivo estaba cumplido: todo el mundo supo que Framini era Perón.
Pidiendo permiso y perdón a la historia y sin pretender comparar nada de nada, sí vale el dato para comprender que los liderazgos fuertes no dejan herederos, pero sí proclaman candidatos victoriosos que los reemplacen en una coyuntura electoral.
Digámoslo más claramente: el que ganó a Gabriela Michetti en la interna del PRO se llama Macri, no Rodríguez Larreta.
4.- ¿Qué hay como opción genuina en la vereda de enfrente del archipiélago PRO?
Creemos que la respuesta es meridianamente clara: la única alternativa posible, porque expresa un proyecto de país que está en la antítesis del PRO, es el Frente para la Victoria y sus aliados potenciales. Porque salió inmediatamente por debajo del lado B del PRO. Y porque no hay nada más en el medio.
Es el PRO o es el Kirchnerismo.
Es que históricamente la opción sigue siendo: centralismo porteño o federalismo integrador e inclusivo.
La falsa opción de Lousteau sí le sirve a la oposición comandada por Magnetto, toda vez que formatea el ring a su gusto y paladar y sin correr riesgo alguno, gane quien gane.
5.- Si en la CABA se impone este escenario donde los principales candidatos componen un mismo archipiélago ideológico-político, es seguro que a nivel nacional llevarán la misma receta. No hagamos nombre pero hagamos funcionar todas las neuronas para comprender que en un escenario semejante no ganaría Framini, sino Vandor.
6.- A diferencia del archipiélago PRO, el kirchnerismo es un continente sólido, unido tras el liderazgo de CFK y del proyecto de país que ella lidera, con militancia territorial federal, con mística, con historia y con una militancia mayoritariamente juvenil.
El candidato Recalde es uno de los dirigentes de la fuerza más movilizada y directamente encolumnada con Cristina y Máximo Kirchner que es La Cámpora. No es un dato menor saber que el centro del dispositivo electoral del kirchnerismo porteño está representado por la agrupación que comparte con otras agrupaciones kirchneristas el centro del dispositivo nacional de la fuerza.
Lo que queremos expresar es que Recalde no es el prototipo del candidato prefabricado para la ocasión, sino el militante, el dirigente y el buen funcionario público que termina siendo candidato por voluntad de la organización política y por mérito propio.
Por eso cuando se interpreta la cantidad de votos obtenidos en las PASO hay que poner en valor todas estas condiciones. Después de hacerlo se entenderá mejor porque la de Recalde fue una buena elección.
7.- Así como el PRO deberá ajustar los cinturones para que no se la caigan votos, el Frente para la Victoria deberá volar más alto para ensanchar su cielo y su universo de votantes.
En el caso del PRO hablamos de techo, en el de Recalde hablamos de piso.
Creemos en este sentido que la disputa central del kirchnerismo no debiera ser con Lousteau sino con Rodríguez Larreta.
A Lousteau sí habrá que desplumarle sus plumas de progresía con sólo demostrar que tributa nacionalmente para el espacio común que comparte con Carrió, Sanz y Macri.
Recalde deberá seguir caminando las numerosas y populosas villas porteñas para explicar cómo se hizo para lograr la AUH, por ejemplo, y seguir interpelando amorosamente a esa clase media que supo ser cacerolera y hoy volvió a vacacionar todos los fines de semanas largos del año.
Fue el proyecto kirchnerista el que hizo posible uno y otro logro. Pero visto está que hay que hacer mucha docencia y ejercitar la memoria contra el olvido, a tiempo completo.
8.- Mariano Recalde seguirá creciendo, sin lugar a dudas. Hay que construir un sentido común que ubique a cada uno en su lugar de pertenencia para que ese sentido sirva de contexto al crecimiento propio.
Si el votante porteño más progresista e independiente llega a la conclusión (con nuestra docencia militante y comunicacional) que el lado B es igual que el lado A del PRO, preferirá votar a quienes se plantan como verdadera alternativa a la derecha macrista.
Ayudará y mucho la presencia presidencial en este tramo ya definido rumbo a las elecciones de julio y ayudará la presencia de otros referentes queridos y representativos de la Argentina, de América Latina y del mundo junto a Recalde.
9.- Va de suyo que el peor pecado político que podría cometerse es encerrarse en las propias filas partidarias. Por el contrario, junto a esas filas militantes y dignas que resistieron estoicamente el bombardeo que reciben de los grandes medios desde hace más de 10 años, Recalde debería caminar en todos los frentes, en todas las iglesias, en todos las barriadas, en todas las hinchadas. Desde allí recién y como lo hizo hasta ahora, entrar a los estudios de TV sin perder la templanza ni la afabilidad que le es tan natural.
No habría, creemos, que dejar de difundir lo que muchos no saben: el dramático hecho que protagonizó el día que un corruptor le ofreció 20 millones de dólares para lograr un negociado con los tickets canastas (¿se acuerdan que eran parte del sueldo en tiempos de desguace?) Y él junto a Héctor, su padre, corrieron a contarle a un juez la tentativa y a dotarse de equipos tecnológicos para grabar las pruebas del delito.
Recalde pasó la prueba del fuego contra la corrupción, no declamó su anticorrupción, la ejerció. ¿Qué tiene para mostrar en ese terreno Rodríguez Larreta?
Se votan proyectos, pero también conductas de vida.
10.- Hay que apuntar al voto joven y al voto de los adultos mayores. Los abuelos y los nietos también deciden y mucho en estas elecciones.
¿Es posible que un joven de 16 y de 18 años siga los pasos danzarines del PRO en el escenario antes que a la frescura y el compromiso de la juventud kirchnerista?
¿Es posible que la desmemoria haga que nuestros padres y abuelos no se detengan a comparar los tiempos en que el candidato del PRO ejercía la conducción del PAMI y estos tiempos del kirchnerismo, movilidad jubilatoria mediante?
Como verán, esto recién empieza. Cada uno ocupa su lugar en el punto de partida que decidió la voluntad popular en las PASO. Muchos lenguaraces por izquierda y por derecha ya quedaron descartados afuera de la pista.
Pero no se vaya que ahora viene lo mejor.
Que no haya más soledad en Buenos Aires, ni soledad de Buenos Aires ante el país de todos, es el deseo de muchos argentinos. Si la próxima victoria es de un hombre honorable como Mariano Recalde ayudará a lograrlo.
Que así sea.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Apuntes militantes


Significado histórico y consecuencias inmediatas de este 1° de Marzo
1.- Un gobierno, un proyecto político y una líder popular que después de gobernar 12 años es capaz de convocar a un acto con la presencia de más de 400 mil personas en la Plaza del Congreso para acompañar el Informe a la Nación de la Presidenta, constituyen en sí mismo un dato histórico inédito en todo tiempo y lugar.
Es un nuevo récord para la joven democracia de los argentinos.
2.- “Verticales en el Proyecto y horizontales en la construcción”, pareciera ser la consigna y la llave que debería abrir la próxima coyuntura rumbo a las elecciones de Octubre, previo tránsito por las PASO.
Sobre estos dos ejes señalados analicemos ahora el lugar dónde estamos parados en este momento crucial de la historia argentina.
Lejos del regodeo facilista del exitismo siempre estéril, así en política como en la vida toda, diremos que la multitud reunida el 1° de Marzo da cuenta de la fortaleza y la madurez que alcanzó el proyecto de país que nos gobierna desde el 2003.
Por primera vez amplios sectores de la sociedad hacen suyo, racional y emotivamente, la defensa intransigente de un gobierno y el modelo político, económico, social y cultural que representa y expresa.
La multitud se expresó ese día como sólo se expresan las multitudes cuando están convencidas de una causa que la sienten suya. No debe quedar afuera de ningún análisis que se precie de objetivo y serio que la composición de la Plaza se nutría de pueblo organizado y de pueblo suelto; digámoslo así para entendernos. Pero los dos sectores no se diferenciaron en nada cuando de expresar su adhesión y compromiso con Cristina se trató. Todos cantaron, todos escucharon atentos el mensaje presidencial, todos lloraron emocionados, todos compartieron consignas peronistas-kirchneristas, alfonsinistas, izquierdistas, socialistas, todas consignas nacionales y populares. Se quebró felizmente la vieja liturgia de los actos tradicionales previos al kirchnerismo donde el ombligo partidario hacia girar las manecillas de los sectarismos al punto de centrar la gravedad política de cada acto en el lugar pretendidamente privilegiado que cada sector ocupaba en la escena y cuál consigna se imponía a la otra cantada por otros compañeros no tan compañeros.
Se empieza a hacer costumbre, una sana costumbre, poder participar de actos kirchneristas con consignas comunes, con respeto mutuo de las distintas partes de su conglomerado complejo, más allá de los empujones propios de una masa ardiente que camina y se abre paso, con un liderazgo común que conduce a todos, con un espíritu masivo alegre y no crispado y con el protagonismo notorio de la mucha juventud que se convoca.
El mejor fresco de época, hoy, sería una pintura con el piberío cantando y familias enteras participando con ellos.
Este 1° de Marzo se inició un nuevo ciclo histórico, justo cuando los que van a contramano de la historia, se ilusionaban pensando que era el fin del kirchnerismo.
Alpiste.
Por eso Cristina no se despidió, sino que saludó el nacimiento de lo nuevo.
Es como amasar la historia a cielo abierto. El kirchnerismo empieza a ser eso. No tiene su contrincante en ninguna figura partidaria de la oposición, sino en los viejos y los nuevos poderes fácticos que digitaron y dominaron la gobernabilidad de este país durante más de siglo y medio. Si así no fuera, si el kirchnerismo sólo representara una fracción partidaria en el tablero político electoral, no se entendería la pasión multitudinaria cantando consignas de amor y de batalla contra el poder real de los poderosos de adentro y de afuera.
Tamaña responsabilidad conlleva darse cuenta de este peso sobre la historia que tiene el proyecto que conduce Cristina. Muy especialmente vale el testimonio popular, para el arco militante de Unidos y Organizados. Habrá que hacerse cargo de este dato, como pueblo, en esta hora en que nos preparamos para cruzar la calle sin que Néstor ni Cristina nos lleven de la mano. Ya estamos maduros y es necesario hacerlo.
Ahora bien, se puede concitar la adhesión, pasiva o activa, de las masas a un proyecto político que acierta en defender con eficiencia los intereses económicos y políticos de esas masas. Pero el 1° de Marzo de 2015 se pudo comprobar, a ojo vista, que esas masas están enamoradas de su líder, es decir, de Cristina Fernández de Kirchner.
O sea, están más allá de la simple adhesión a un gobierno.
Permanecer desde las 10 de la mañana hasta las 18 horas, con la lluvia cayendo sobre sus cabezas, sólo para escucharla y después procurar el guiño cariñoso de la mano extendida para saludarla, es amor del puro. Un amor colectivo que nos remite al amor que sólo pudo concitar Eva Perón en nuestra digna historia de nación y pueblo.
Son estos trapos al viento los que habrá que defender y expresar cuando llegue Octubre. No da igual cualquier candidato. No da igual cualquier consigna. No da igual parecerse a los contreras en los modales y en las amistades frecuentadas por quien sea el elegido para sucederla.
A Perón le sucedió algo parecido cuando no pudo ser candidato en 1973 y tuvo que elegir a quien represente la mística del eterno retorno a los años felices. Y no eligió al más modosito y perfumado entre los suyos. Eligió al más leal y al más y mejor identificado con aquella juventud maravillosa que le puso el pecho a la hermosa locura de traer a Perón desde el destierro.
No hay comparación posible, quizás, en los tiempos políticos y en las circunstancias. Sólo se trata de aportar al torbellino de ideas que andan revoloteando las cabezas y los sueños de los justos que se identifican como kirchneristas.
“Prohibido equivocarse” es otra consigna posible y necesaria que se impone a la hora de nombrar al mariscal de campo que tendrá el honor de llevar el bastón mayor en la próxima puja electoral.
Qué dudas cabe que Cristina seguirá siendo la única líder y la única conductora en el amplio movimiento que se viene gestando desde hace 12 años. Quizá por eso mismo, el candidato a Presidente deberá ser tan leal con este proyecto de país que se parezca al menos un tanto así a Cristina; en el temple, en las convicciones y en el coraje necesario para profundizarlo.
Y aquí es donde sostenemos la idea de no transigir en lo más mínimo con la defensa de la verticalidad conceptual del proyecto político. El candidato es el proyecto, dicen los carteles y los muros militantes. Por eso mismo, el candidato y los candidatos principales a cubrir las distintas responsabilidades políticas e institucionales en la próxima etapa deberán dar prueba que expresan el proyecto en cuerpo y alma. Son los que tendrán en claro dónde está el enemigo y donde los amigos del pueblo. Son los que deberán seguir avanzando en la huella que inició Néstor Kirchner y profundizó Cristina.
Y para lograr esta intransigencia radical (aquella del “que se rompa pero que no se doble”) se deberá armonizar tal concepto y convicción con la necesaria amplitud horizontal en la construcción virtuosa de un nuevo Frente Nacional para la Victoria.
Hay que construir más temprano que tarde un sostén orgánico que represente y exprese a todo ese ancho pueblo que se vio en la Plaza del Congreso este 1° de Marzo.
A mayor verticalidad del Proyecto, mayor horizontalidad en la construcción política.
El kirchnerismo es la nueva expresión de masas del movimiento nacional y popular, donde el Peronismo articula junto al sujeto social más dinámico en todo proceso histórico, la juventud, el nuevo tejido social y cultural que se ha puesto en marcha. De esta realidad hay que hacerse cargo. Si no se piensa en esta categoría histórica se corre el grave riesgo de morir en el intento de acumular cargos electivos que, por importantes que sean, no definen la historia sino hay proyecto ni estrategia a largo plazo.
En este marco de análisis, es posible creer y sostener convencidamente, que los principales dirigentes de este Frente deberían ocupar todos los casilleros de la escena política. A cada cual le llegó su hora.
Es hora de pasar al Frente.
*Jorge Giles

lunes, 2 de marzo de 2015

Quiero volver a la Plaza frente al Congreso


Quiero volver a la Plaza frente al Congreso
Quiero buscarla en la multitud hasta encontrarla y llenarla de besos y de abrazos
a esa muchacha múltiple que lloraba acongojada mientras escuchaba a la Presidenta de los argentinos y a ese compañero que también lloraba sin pudores
Quiero volver a bañarme en esa multitud maravillosa que es el pueblo cuando canta una consigna de amor y de batalla
Quiero volver a la Plaza y verlo nuevamente: el hombre de unos cincuenta años, quizá un poco más, se paró en la vereda casi al llegar a Congreso, se acomodó las vendas que cubrían su pierna izquierda herida de la rodilla al tobillo, se ajustó fuerte el nudo y siguió marchando, alegre, con su bandera al viento. Ninguna vieja herida le impediría el paso.
Quiero volver a esa Plaza donde la niña espera ansiosa que pase la Presidenta para verla y si es que puede hacerlo, tocarle las manos trepada en brazos de su madre como esperando un milagro
Quiero escucharla hasta el último suspiro que me quede en vida gritando a voz en cuello: “Cristina, Cristina” y Cristina que la mira y saca medio cuerpo por la ventanilla de la combi hasta tocarle las manos y la niña que se mira las manos y llorando nos cuenta a los que mirábamos con asombro y emoción: “Cristina me tocó las manos”
Me doy vuelta y veo a un pibe contándole tembloroso a otro pibe que a él también le tocó Cristina y el milagro nos cobijaba en medio de la lluvia que caía alborotada
Camino media cuadra y me animo a mirarme las manos pudorosamente, para comprobar qué ausentes estaban de Cristina
“Esta vez ganamos”, me grita un compañero
“Claro que sí” lo aliento, lo abrazo, lo consiento
La pantalla muestra en grande la entrada de la Presidenta al Parlamento
Y allí lo veo.
Es el mismo pibe que sintió el tableteo de metralla y cañones derribando su casa y matando a sus padres
Es el mismo pibe que de grande se hizo militante para seguir resistiendo en defensa de sus sueños
Es el mismo pibe golpeado, apresado, torturado, muerto a palos cuando el 20 de diciembre de 2001 corrió hasta la Plaza a defender a las Madres
Es el mismo pibe que juró como diputado pensando en sus viejos y en los 30 mil como sus viejos
Es el mismo pibe que este primero de marzo no paraba de sonreír mirándola a Cristina
Alguna vez escribí una prosa que se llamó: “Un país que se parece a Wado”. Y allí estaba Wado completando la parábola. Y yo desde la Plaza que le hacía la Ve como si él me viera.