martes, 28 de abril de 2015

La Buenos Aires que está sola y espera



1.- Cuando sobre el escenario del comando de campaña del espacio ECO (donde competían en las PASO sus pre-candidatos Lousteau y Ocaña) aparecieron tan sueltos como efusivos los socios dilectos de Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz, supimos fehacientemente que en la CABA se terminaba de configurar el archipiélago PRO.
Por eso dijimos la misma noche de las elecciones, que el ECO de Lousteau era el lado B del PRO, mientras que el lado A era el de Rodríguez Larreta. Por ese motivo el que más festejó fue el reafirmado jefe político de la derecha más antikirchnerista, Mauricio Macri.
El verdadero jefe de todos brindó desde la tapa de Clarín al día siguiente.
2.- No se trata de interpretaciones subjetivas ni tendenciosas, toda vez que Sanz llevó a la UCR a su máxima tensión interna y a su mínima expresión política en la Convención partidaria de Gualeguaychú cuando a brazo partido impuso la subordinación del partido a la alianza con el PRO de Macri.
Igual con Carrió que destrozó el último espacio de la progresía que quedaba en pie, el FAUNEN, a cambio de aliarse con el PRO de Macri.
¿Y cómo vivieron la noche de las elecciones los miembros de la nueva sociedad de la derecha: Sanz, Carrió y Macri?
Sanz y Carrió festejaron con Lousteau y Macri con su delfín, Rodríguez Larreta.
A confesión de partes…
3.- Es interesante observar el dato significativo que expresa fácticamente el traspaso de votos de Mauricio Macri a Rodríguez Larreta.
La historia política dice que en las elecciones provinciales de 1962 en la provincia de Buenos Aires se presentó la formula Framini-Anglada que expresaba legítimamente la voluntad política del peronismo. Ganó, pero se los impugnó por presión del partido militar de entonces. Ahora bien y ante la complejidad de las comunicaciones masivas en tiempos de la Resistencia, para que el electorado peronista comprendiera que Framini era el verdadero candidato de Perón, el que anunció la primera fórmula propia fue el propio Perón que anunció desde Madrid que la fórmula era Framini-Perón. Sabía que la prohibirían y se la prohibieron casi al instante. Pero el objetivo estaba cumplido: todo el mundo supo que Framini era Perón.
Pidiendo permiso y perdón a la historia y sin pretender comparar nada de nada, sí vale el dato para comprender que los liderazgos fuertes no dejan herederos, pero sí proclaman candidatos victoriosos que los reemplacen en una coyuntura electoral.
Digámoslo más claramente: el que ganó a Gabriela Michetti en la interna del PRO se llama Macri, no Rodríguez Larreta.
4.- ¿Qué hay como opción genuina en la vereda de enfrente del archipiélago PRO?
Creemos que la respuesta es meridianamente clara: la única alternativa posible, porque expresa un proyecto de país que está en la antítesis del PRO, es el Frente para la Victoria y sus aliados potenciales. Porque salió inmediatamente por debajo del lado B del PRO. Y porque no hay nada más en el medio.
Es el PRO o es el Kirchnerismo.
Es que históricamente la opción sigue siendo: centralismo porteño o federalismo integrador e inclusivo.
La falsa opción de Lousteau sí le sirve a la oposición comandada por Magnetto, toda vez que formatea el ring a su gusto y paladar y sin correr riesgo alguno, gane quien gane.
5.- Si en la CABA se impone este escenario donde los principales candidatos componen un mismo archipiélago ideológico-político, es seguro que a nivel nacional llevarán la misma receta. No hagamos nombre pero hagamos funcionar todas las neuronas para comprender que en un escenario semejante no ganaría Framini, sino Vandor.
6.- A diferencia del archipiélago PRO, el kirchnerismo es un continente sólido, unido tras el liderazgo de CFK y del proyecto de país que ella lidera, con militancia territorial federal, con mística, con historia y con una militancia mayoritariamente juvenil.
El candidato Recalde es uno de los dirigentes de la fuerza más movilizada y directamente encolumnada con Cristina y Máximo Kirchner que es La Cámpora. No es un dato menor saber que el centro del dispositivo electoral del kirchnerismo porteño está representado por la agrupación que comparte con otras agrupaciones kirchneristas el centro del dispositivo nacional de la fuerza.
Lo que queremos expresar es que Recalde no es el prototipo del candidato prefabricado para la ocasión, sino el militante, el dirigente y el buen funcionario público que termina siendo candidato por voluntad de la organización política y por mérito propio.
Por eso cuando se interpreta la cantidad de votos obtenidos en las PASO hay que poner en valor todas estas condiciones. Después de hacerlo se entenderá mejor porque la de Recalde fue una buena elección.
7.- Así como el PRO deberá ajustar los cinturones para que no se la caigan votos, el Frente para la Victoria deberá volar más alto para ensanchar su cielo y su universo de votantes.
En el caso del PRO hablamos de techo, en el de Recalde hablamos de piso.
Creemos en este sentido que la disputa central del kirchnerismo no debiera ser con Lousteau sino con Rodríguez Larreta.
A Lousteau sí habrá que desplumarle sus plumas de progresía con sólo demostrar que tributa nacionalmente para el espacio común que comparte con Carrió, Sanz y Macri.
Recalde deberá seguir caminando las numerosas y populosas villas porteñas para explicar cómo se hizo para lograr la AUH, por ejemplo, y seguir interpelando amorosamente a esa clase media que supo ser cacerolera y hoy volvió a vacacionar todos los fines de semanas largos del año.
Fue el proyecto kirchnerista el que hizo posible uno y otro logro. Pero visto está que hay que hacer mucha docencia y ejercitar la memoria contra el olvido, a tiempo completo.
8.- Mariano Recalde seguirá creciendo, sin lugar a dudas. Hay que construir un sentido común que ubique a cada uno en su lugar de pertenencia para que ese sentido sirva de contexto al crecimiento propio.
Si el votante porteño más progresista e independiente llega a la conclusión (con nuestra docencia militante y comunicacional) que el lado B es igual que el lado A del PRO, preferirá votar a quienes se plantan como verdadera alternativa a la derecha macrista.
Ayudará y mucho la presencia presidencial en este tramo ya definido rumbo a las elecciones de julio y ayudará la presencia de otros referentes queridos y representativos de la Argentina, de América Latina y del mundo junto a Recalde.
9.- Va de suyo que el peor pecado político que podría cometerse es encerrarse en las propias filas partidarias. Por el contrario, junto a esas filas militantes y dignas que resistieron estoicamente el bombardeo que reciben de los grandes medios desde hace más de 10 años, Recalde debería caminar en todos los frentes, en todas las iglesias, en todos las barriadas, en todas las hinchadas. Desde allí recién y como lo hizo hasta ahora, entrar a los estudios de TV sin perder la templanza ni la afabilidad que le es tan natural.
No habría, creemos, que dejar de difundir lo que muchos no saben: el dramático hecho que protagonizó el día que un corruptor le ofreció 20 millones de dólares para lograr un negociado con los tickets canastas (¿se acuerdan que eran parte del sueldo en tiempos de desguace?) Y él junto a Héctor, su padre, corrieron a contarle a un juez la tentativa y a dotarse de equipos tecnológicos para grabar las pruebas del delito.
Recalde pasó la prueba del fuego contra la corrupción, no declamó su anticorrupción, la ejerció. ¿Qué tiene para mostrar en ese terreno Rodríguez Larreta?
Se votan proyectos, pero también conductas de vida.
10.- Hay que apuntar al voto joven y al voto de los adultos mayores. Los abuelos y los nietos también deciden y mucho en estas elecciones.
¿Es posible que un joven de 16 y de 18 años siga los pasos danzarines del PRO en el escenario antes que a la frescura y el compromiso de la juventud kirchnerista?
¿Es posible que la desmemoria haga que nuestros padres y abuelos no se detengan a comparar los tiempos en que el candidato del PRO ejercía la conducción del PAMI y estos tiempos del kirchnerismo, movilidad jubilatoria mediante?
Como verán, esto recién empieza. Cada uno ocupa su lugar en el punto de partida que decidió la voluntad popular en las PASO. Muchos lenguaraces por izquierda y por derecha ya quedaron descartados afuera de la pista.
Pero no se vaya que ahora viene lo mejor.
Que no haya más soledad en Buenos Aires, ni soledad de Buenos Aires ante el país de todos, es el deseo de muchos argentinos. Si la próxima victoria es de un hombre honorable como Mariano Recalde ayudará a lograrlo.
Que así sea.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Apuntes militantes


Significado histórico y consecuencias inmediatas de este 1° de Marzo
1.- Un gobierno, un proyecto político y una líder popular que después de gobernar 12 años es capaz de convocar a un acto con la presencia de más de 400 mil personas en la Plaza del Congreso para acompañar el Informe a la Nación de la Presidenta, constituyen en sí mismo un dato histórico inédito en todo tiempo y lugar.
Es un nuevo récord para la joven democracia de los argentinos.
2.- “Verticales en el Proyecto y horizontales en la construcción”, pareciera ser la consigna y la llave que debería abrir la próxima coyuntura rumbo a las elecciones de Octubre, previo tránsito por las PASO.
Sobre estos dos ejes señalados analicemos ahora el lugar dónde estamos parados en este momento crucial de la historia argentina.
Lejos del regodeo facilista del exitismo siempre estéril, así en política como en la vida toda, diremos que la multitud reunida el 1° de Marzo da cuenta de la fortaleza y la madurez que alcanzó el proyecto de país que nos gobierna desde el 2003.
Por primera vez amplios sectores de la sociedad hacen suyo, racional y emotivamente, la defensa intransigente de un gobierno y el modelo político, económico, social y cultural que representa y expresa.
La multitud se expresó ese día como sólo se expresan las multitudes cuando están convencidas de una causa que la sienten suya. No debe quedar afuera de ningún análisis que se precie de objetivo y serio que la composición de la Plaza se nutría de pueblo organizado y de pueblo suelto; digámoslo así para entendernos. Pero los dos sectores no se diferenciaron en nada cuando de expresar su adhesión y compromiso con Cristina se trató. Todos cantaron, todos escucharon atentos el mensaje presidencial, todos lloraron emocionados, todos compartieron consignas peronistas-kirchneristas, alfonsinistas, izquierdistas, socialistas, todas consignas nacionales y populares. Se quebró felizmente la vieja liturgia de los actos tradicionales previos al kirchnerismo donde el ombligo partidario hacia girar las manecillas de los sectarismos al punto de centrar la gravedad política de cada acto en el lugar pretendidamente privilegiado que cada sector ocupaba en la escena y cuál consigna se imponía a la otra cantada por otros compañeros no tan compañeros.
Se empieza a hacer costumbre, una sana costumbre, poder participar de actos kirchneristas con consignas comunes, con respeto mutuo de las distintas partes de su conglomerado complejo, más allá de los empujones propios de una masa ardiente que camina y se abre paso, con un liderazgo común que conduce a todos, con un espíritu masivo alegre y no crispado y con el protagonismo notorio de la mucha juventud que se convoca.
El mejor fresco de época, hoy, sería una pintura con el piberío cantando y familias enteras participando con ellos.
Este 1° de Marzo se inició un nuevo ciclo histórico, justo cuando los que van a contramano de la historia, se ilusionaban pensando que era el fin del kirchnerismo.
Alpiste.
Por eso Cristina no se despidió, sino que saludó el nacimiento de lo nuevo.
Es como amasar la historia a cielo abierto. El kirchnerismo empieza a ser eso. No tiene su contrincante en ninguna figura partidaria de la oposición, sino en los viejos y los nuevos poderes fácticos que digitaron y dominaron la gobernabilidad de este país durante más de siglo y medio. Si así no fuera, si el kirchnerismo sólo representara una fracción partidaria en el tablero político electoral, no se entendería la pasión multitudinaria cantando consignas de amor y de batalla contra el poder real de los poderosos de adentro y de afuera.
Tamaña responsabilidad conlleva darse cuenta de este peso sobre la historia que tiene el proyecto que conduce Cristina. Muy especialmente vale el testimonio popular, para el arco militante de Unidos y Organizados. Habrá que hacerse cargo de este dato, como pueblo, en esta hora en que nos preparamos para cruzar la calle sin que Néstor ni Cristina nos lleven de la mano. Ya estamos maduros y es necesario hacerlo.
Ahora bien, se puede concitar la adhesión, pasiva o activa, de las masas a un proyecto político que acierta en defender con eficiencia los intereses económicos y políticos de esas masas. Pero el 1° de Marzo de 2015 se pudo comprobar, a ojo vista, que esas masas están enamoradas de su líder, es decir, de Cristina Fernández de Kirchner.
O sea, están más allá de la simple adhesión a un gobierno.
Permanecer desde las 10 de la mañana hasta las 18 horas, con la lluvia cayendo sobre sus cabezas, sólo para escucharla y después procurar el guiño cariñoso de la mano extendida para saludarla, es amor del puro. Un amor colectivo que nos remite al amor que sólo pudo concitar Eva Perón en nuestra digna historia de nación y pueblo.
Son estos trapos al viento los que habrá que defender y expresar cuando llegue Octubre. No da igual cualquier candidato. No da igual cualquier consigna. No da igual parecerse a los contreras en los modales y en las amistades frecuentadas por quien sea el elegido para sucederla.
A Perón le sucedió algo parecido cuando no pudo ser candidato en 1973 y tuvo que elegir a quien represente la mística del eterno retorno a los años felices. Y no eligió al más modosito y perfumado entre los suyos. Eligió al más leal y al más y mejor identificado con aquella juventud maravillosa que le puso el pecho a la hermosa locura de traer a Perón desde el destierro.
No hay comparación posible, quizás, en los tiempos políticos y en las circunstancias. Sólo se trata de aportar al torbellino de ideas que andan revoloteando las cabezas y los sueños de los justos que se identifican como kirchneristas.
“Prohibido equivocarse” es otra consigna posible y necesaria que se impone a la hora de nombrar al mariscal de campo que tendrá el honor de llevar el bastón mayor en la próxima puja electoral.
Qué dudas cabe que Cristina seguirá siendo la única líder y la única conductora en el amplio movimiento que se viene gestando desde hace 12 años. Quizá por eso mismo, el candidato a Presidente deberá ser tan leal con este proyecto de país que se parezca al menos un tanto así a Cristina; en el temple, en las convicciones y en el coraje necesario para profundizarlo.
Y aquí es donde sostenemos la idea de no transigir en lo más mínimo con la defensa de la verticalidad conceptual del proyecto político. El candidato es el proyecto, dicen los carteles y los muros militantes. Por eso mismo, el candidato y los candidatos principales a cubrir las distintas responsabilidades políticas e institucionales en la próxima etapa deberán dar prueba que expresan el proyecto en cuerpo y alma. Son los que tendrán en claro dónde está el enemigo y donde los amigos del pueblo. Son los que deberán seguir avanzando en la huella que inició Néstor Kirchner y profundizó Cristina.
Y para lograr esta intransigencia radical (aquella del “que se rompa pero que no se doble”) se deberá armonizar tal concepto y convicción con la necesaria amplitud horizontal en la construcción virtuosa de un nuevo Frente Nacional para la Victoria.
Hay que construir más temprano que tarde un sostén orgánico que represente y exprese a todo ese ancho pueblo que se vio en la Plaza del Congreso este 1° de Marzo.
A mayor verticalidad del Proyecto, mayor horizontalidad en la construcción política.
El kirchnerismo es la nueva expresión de masas del movimiento nacional y popular, donde el Peronismo articula junto al sujeto social más dinámico en todo proceso histórico, la juventud, el nuevo tejido social y cultural que se ha puesto en marcha. De esta realidad hay que hacerse cargo. Si no se piensa en esta categoría histórica se corre el grave riesgo de morir en el intento de acumular cargos electivos que, por importantes que sean, no definen la historia sino hay proyecto ni estrategia a largo plazo.
En este marco de análisis, es posible creer y sostener convencidamente, que los principales dirigentes de este Frente deberían ocupar todos los casilleros de la escena política. A cada cual le llegó su hora.
Es hora de pasar al Frente.
*Jorge Giles

lunes, 2 de marzo de 2015

Quiero volver a la Plaza frente al Congreso


Quiero volver a la Plaza frente al Congreso
Quiero buscarla en la multitud hasta encontrarla y llenarla de besos y de abrazos
a esa muchacha múltiple que lloraba acongojada mientras escuchaba a la Presidenta de los argentinos y a ese compañero que también lloraba sin pudores
Quiero volver a bañarme en esa multitud maravillosa que es el pueblo cuando canta una consigna de amor y de batalla
Quiero volver a la Plaza y verlo nuevamente: el hombre de unos cincuenta años, quizá un poco más, se paró en la vereda casi al llegar a Congreso, se acomodó las vendas que cubrían su pierna izquierda herida de la rodilla al tobillo, se ajustó fuerte el nudo y siguió marchando, alegre, con su bandera al viento. Ninguna vieja herida le impediría el paso.
Quiero volver a esa Plaza donde la niña espera ansiosa que pase la Presidenta para verla y si es que puede hacerlo, tocarle las manos trepada en brazos de su madre como esperando un milagro
Quiero escucharla hasta el último suspiro que me quede en vida gritando a voz en cuello: “Cristina, Cristina” y Cristina que la mira y saca medio cuerpo por la ventanilla de la combi hasta tocarle las manos y la niña que se mira las manos y llorando nos cuenta a los que mirábamos con asombro y emoción: “Cristina me tocó las manos”
Me doy vuelta y veo a un pibe contándole tembloroso a otro pibe que a él también le tocó Cristina y el milagro nos cobijaba en medio de la lluvia que caía alborotada
Camino media cuadra y me animo a mirarme las manos pudorosamente, para comprobar qué ausentes estaban de Cristina
“Esta vez ganamos”, me grita un compañero
“Claro que sí” lo aliento, lo abrazo, lo consiento
La pantalla muestra en grande la entrada de la Presidenta al Parlamento
Y allí lo veo.
Es el mismo pibe que sintió el tableteo de metralla y cañones derribando su casa y matando a sus padres
Es el mismo pibe que de grande se hizo militante para seguir resistiendo en defensa de sus sueños
Es el mismo pibe golpeado, apresado, torturado, muerto a palos cuando el 20 de diciembre de 2001 corrió hasta la Plaza a defender a las Madres
Es el mismo pibe que juró como diputado pensando en sus viejos y en los 30 mil como sus viejos
Es el mismo pibe que este primero de marzo no paraba de sonreír mirándola a Cristina
Alguna vez escribí una prosa que se llamó: “Un país que se parece a Wado”. Y allí estaba Wado completando la parábola. Y yo desde la Plaza que le hacía la Ve como si él me viera.

sábado, 28 de febrero de 2015

Perdieron


Perdieron. Los que siempre nos dijeron por la radio, por la tele y por el diario que la tenían más larga y qué se yo cuantas porquerías más. Los puteadores de oficio. Los maltratadores de pacientes locos y de viejos y de pibes en situación de calle.
Perdieron. Los barones de la droga y los servicios. Los supremos que con un solo plumazo pretenden implantar una nueva ley del olvido contra los colimbas torturados en Malvinas.
Perdieron. Los que usaron la muerte de un fiscal que ellos mismos empujaron a la muerte y escondieron su impudor en un silencio vergonzoso de paraguas y conchetos de Palermo y Recoleta.
Perdieron. Los que pretendieron enlodar la imagen de Néstor y Cristina con la misma basura que los alimenta en los albañales de la historia de tragedia que los viene distinguiendo desde Rivadavia y Mitre y hace un par de siglos en esta tierra que somos.
Perdieron. Los que siguen creyendo, cual ladrones, que todos somos de la misma condición de rufianes, malandras y cafiolos que son ellos.
Perdieron. Los golpistas, los destituyentes, los mafiosos, los gorilas, los mentirosos, los tibios, los cobardes, los fiscales, jueces y traidores.
Perdieron. Los Lanata, los Magnetto, los TN, los Clarín, las Legrand, los Nelson Castro, los Morales Solá, los politiqueros de una oposición que se quedó sin norte, salvo la embajada.
Perdieron. Los Macri, los Massa, los Solanas, las Carrió, las Stolbizer, los Cobos, los Sanz y cuantos pelandrunes más.
Perdieron. Sabemos que este día de febrero perdieron y que por estas horas se retuercen en su propio odio entre los leños que encendieron en vísperas de ese incendio tan temido que intentaban provocar.
Perdieron. Los que se cagaron en la memoria de Wado y de los viejos de Wado. Los que se mofaron de Daniel herido en los calabozos y hoy lo ven ministro de salud. Los que se burlaban del bigote de Aníbal en su impotencia de no poder pisarle siquiera el talón de tamaña inteligencia. Tomá!!!
Perdieron. Perdieron. Perdieron.
Perdieron. Una vez más perdieron. Y seguirán perdiendo porque esta vez vienen ganando los buenos que se animaron a no dejarse a apretar en la primera de cambio por el poder que se pretende "real" sólo porque tienen la mosca, la corporación judicial, económica y mediática y la “verdad” editada.
Perdieron.Pese a tanto odio y tanta mentira emponzoñada, perdieron.
Pero que no se vayan que hay lugar para todos en esta fiesta del pueblo. “Corriéndose un paso atrás que hay lugar”, dice el colectivero que el domingo llegará agotado pero feliz a la Plaza de Mayo para agitar los trapos sabiendo que Cristina no se va.
Cristina no se va. Cristina no se va. No se va, Cristina no se va…!!!
Y como dijo Víctor Hugo cuando el gol de Maradona a los ingleses:…perdón, por estas lágrimas.

lunes, 23 de febrero de 2015

Solidaridad participativa




A los amigos y amigas de mi blog: los invito a participar del trabajo universitario que está realizando Juan Ma. Sánchez, en la Universidad de Valencia, seguros de estar compartiendo el camino hacia un mundo mejor. Que así sea. 
Jorge Giles


Hola a todos,

Mi nombre es Juan Mª Sánchez y soy estudiante de Doctorado en Marketing en la Universitat de València (España). Actualmente estoy desarrollando mi tesis doctoral, que se centra en las relaciones existentes entre la interactividad a través de Internet y la adopción de roles políticos más participativos.

Me gustaría solicitar su colaboración para poder concluir el apartado práctico de mi tesis. Para ello, necesito que cliquen en el enlace que figura a continuación y que completen el breve cuestionario que figura en dicha página web.

Como verán, es un cuestionario sencillo que se responde en apenas 8-12 minutos (reales) y en el que se plantean una serie de enunciados sobre factores relacionados con la lectura de blogs y la participación política.

Mi investigación carece de finalidad comercial y las contestaciones son completamente anónimas. Tampoco se requieren conocimientos previos ni existen respuestas correctas o erróneas, lo realmente relevante es su libre opinión acerca de los temas planteados.

Clique por favor en el siguiente enlace para participar:


Muchas gracias por su colaboración.

Un cordial saludo,
Juan Mª Sánchez Villar
Universitat de València

viernes, 13 de febrero de 2015

Espacio, tiempo y armas


Si la reacción oligarca de las clases dominantes tuviera la posibilidad de hacerlo, hace rato que vendrían por todos nosotros y hasta por nuestros muertos más queridos.
No quedaría alma en pie, ni Asignación Universal por Hijo, ni planes de vivienda, ni jubilaciones mínimas garantizadas, ni YPF, ni trenes, ni los Carnavales quedarían en el calendario.
Pero esas clases viejas, salpimentadas de narcos y nostálgicos de la dictadura, no la tienen todo a su favor. Hay que leer bien la realidad para darse cuenta que este golpe destituyente que hoy está mordiendo los talones de la democracia a nivel judicial y mediático, es una operación defensiva para meter barullo en la sociedad, apelar al miedo colectivo como recurso extorsivo y enlodar la imagen de Cristina, para ver si en la estampida puede pescar algo positivo para su tropa en desbande.
Claramente, no estamos disputando el mismo espacio social con los golpistas como ocurrió otras veces en la historia, por tanto, no hay peligro de fractura social o divisiones en el campo popular.
Ellos no pueden trasponer la frontera de su propio espacio histórico, ese espacio de violentos y oligarcas, de violentos y mafiosos, de violentos y clasistas, de violentos y corporativos, de violentos y elitistas, de violentos y colonizados, de violentos y represores.
Nosotros, los que nos identificamos con el proyecto de país inclusivo y justo que lidera Cristina, ocupamos el espacio ancho y profundo de los sectores populares, el espacio de la cultura, el espacio de la democratización en la justicia y en todos los espacios institucionales de la República, el espacio de unidad latinoamericana, el espacio de la paz social y la alegría colectiva, el espacio del país industrializado y moderno que entra de lleno al siglo XXI en alianza con las potencias emergentes que le dan nueva tonicidad a las relaciones internacionales, China y Rusia mediante.
El péndulo que usan para marcar la hora pertenece a un reloj que atrasa la historia al menos medio siglo. El tiempo juega esta vez a favor de los pueblos; aquí, en Brasil y Venezuela, en Bolivia y Ecuador y en cada uno de los países de la Patria Grande que hoy sufren el mismo acoso que sufrimos nosotros. Ellos necesitan apurar los tiempos del conflicto para alargar, a su vez, los tiempos que le permitan armar una oferta electoral opositora que rejunte la manada de lobos que andan sueltos.
El dato singular de la época, entre otros, es que esta vez los pueblos aprendieron a no soltar ni rifar el reloj de su propia historia. Y mucho menos, van a dejar que sean otros, las minorías poderosas de las corporaciones, los que le digan qué hora es, qué día es, qué tiempo es.
El viejo imperio mundial está en decadencia; por eso, cada hora que pasa es una hora perdida para la capacidad de daño de los poderes de cabotaje que dominaron en estas comarcas a su total antojo.
Claro que si de armas se trata, hay que reconocer que cuentan con un arsenal mediático que da pavura. Ametrallan, bombardean, tirotean, incendian, asustan a los chicos desde las azoteas de sus portales de red y televisivos, gráficos y radiales. Cuentan, además, con el antiguo reducto de un poder judicial que ha dejado atrás su papel de históricos defensores del sistema, para pasar a ser un cuerpo de infantería, añejado y presto a denunciar desde la línea de flotación hasta la misma cabeza del proyecto liberador que hoy nos gobierna.
Es decir, no cuentan ya con los tanques y los cuarteles con que contaron siempre para disparar, no ríos de tinta virtual, sino ríos de sangre literal.
¿Entonces qué hacemos?
Hacemos lo que mandó la Jefa de la Nación: cantemos y amemos más que nunca en estos días.
Están tirando con pólvora mojada, más allá de la tragedia que ellos mismos provocaron con la muerte del fiscal; de su fiscal, hay que decirlo.
Habrá que cuidarse de la tentación animal de responder con destemplanza. Que nadie le haga el juego al tablero del odio que pretenden imponernos.
Que ellos denuncien nomás. Que imputen nomás. Sepamos que Cristina está más firme que nunca, y es eso mismo, los que los vuelve locos por no poder horadar la voluntad colectiva que ella representa.
Nuestra arma es la política. Hagamos política día a día, cuadra a cuadra, casa a casa.
Y no olvidemos: son ellos los que están a la defensiva; no nosotros, el pueblo.
La alegría pasó a la ofensiva el día que un Flaco desgarbado llamado Néstor Kirchner nos vino a proponer un sueño. Y esa alegría se consolidó en el terreno, cuando la más hermosa y corajuda Presidenta de estos confines del mundo, mirándolos a los ojos les espetó suavemente:
“¿Saben qué? Yo no les tengo miedo”
Es que a Cristina la podrá imputar falsamente en un mostrador judicial, cualquier fiscal de morondanga.
Pero a esos enemigos de la paz social, a esos antiguos coroneles de Mitre hoy devenidos en capangas judiciales de los grandes medios corporativos, la historia grande de la patria los imputará por los siglos de los siglos.
Que nadie baje los brazos ni arríe bandera alguna. Nada habrá que temer con la verdad en las manos.
Y más temprano que tarde, será justicia.


martes, 27 de enero de 2015

Ahora que habló Cristina


Cristina, seguidora de Leopoldo Marechal, siempre sale de los laberintos por arriba.
Lo demostró en su mensaje del lunes 26 de enero por la cadena nacional.
De un solo plumazo limpió la guarida donde se refugiaba el espanto y propuso crear una Agencia Federal con la impronta de una democracia que cada vez más, alcanza una mejor plenitud. Avanzó cinco casilleros en el tablero de la realidad política.  Y con su decisión, hizo avanzar  la calidad de la democracia.
Las almas buenas e inocentes, la gente de buena leche digamos, pensó por un momento que esta vez  la oposición política cerraría filas, no en torno a la presidenta, sino en torno a la defensa de la república, las instituciones y el sistema democrático.  Nos equivocamos.
Los opositores no sientan cabeza ni en medio de una tragedia política y personal mayúscula.
Decía Perón hace muchos años hablando de su propio gobierno:
"En lo interno ya no tenemos oposición, solamente opositores y opositores ofuscados...a esos opositores los hemos de vencer como se vence en las democracias: con las urnas y con los votos"
Cualquier semejanza  con la actualidad, es pura Argentina.
La presidenta, con su mensaje a la nación, acomodó las piezas desordenadas luego del estampido de la pistola 22 que terminó con la vida del fiscal Nisman.
Con esa pedagogía de docente al aire libre que demuestra siempre, puso las cosas en su lugar y terminó por resolver una deuda que es tan añeja como la democracia.
“¿Por qué no lo hicieron antes?” preguntaron los radicales bien temprano.
Y los radicales, que gobernaron mucho antes que el kirchnerismo y en dos oportunidades:  ¿por qué no lo hicieron ellos?
Luego salieron Binner, Patricia Bullrich, Mauricio Macri y así siguió la cadena mediática del desencanto, todos en el mismo sin sentido de la anti-política que es el eje ordenador que los amontona al pie de la tapa de Clarín. Por las dudas y para que se entendiera, se juntaron todos y hablaron en defensa de la ex Side.
Ayer con los buitres, con la patronal rural, con la embajada, con las corporaciones mediáticas. Hoy, con el lado más oscuro de la vida.
Copian de los peronistas su condición de “incorregibles”.
Pero una cosa es ser incorregible  del lado de los intereses del pueblo y otra muy distinta, es serlo del lado de los poderes corporativos, mediáticos y mafiosos.
La oposición reafirma su condición de enajenada y exiliada de la realidad concreta.

El kirchnerismo vuelve a demostrar que es el sentido común de los argentinos y un poquito más.

domingo, 25 de enero de 2015

Vida mía, todos somos Cristina




Nos espanta la muerte y amamos la vida por sobre todas las cosas.

Pero es cierto que, como pueblo y nación que somos, esta vez le mojamos la oreja a la muerte en los últimos años y hoy nos cobra caro.

La pucha que nos cobra caro.

Quisimos tocarle el nivel de ganancias a la oligarquía.

Quisimos decirle que No al Alca en Mar del Plata en el 2005.

Quisimos decirles que No a la extorsión imperialista de los Fondos Buitres.

Quisimos recuperar soberanamente a YPF.

Quisimos recuperar soberanamente a Aerolíneas Argentinas.

Quisimos recuperar el Banco Central para la República y para los intereses de la Nación Argentina.

Quisimos recuperar los Ferrocarriles Argentinos.

Quisimos recuperar el ahorro de los trabajadores y terminar con el negociado de las AFJP (¿te acordás Vieja?).

Quisimos tener una Ley de Medios de la Democracia y denunciar al monopolio de Clarín y La Nación y la apropiación, tortura y genocidio mediante, de Papel Prensa.

Quisimos la independencia de la Patria Grande y ayudamos junto a Chávez, Néstor, Lula y Cristina a formar la UNASUR y la CELAC.

Quisimos democratizar la justicia y así nos va.

Quisimos  ganar en Ecuador, en Uruguay, en Chile, en Brasil, en Bolivia, en Venezuela.

¿Y sabes qué?... ¡Lo hicimos!

Todo lo pudimos hacer juntos, mi vida.

Lo hicimos como nunca antes en la historia.

Lo hicimos. Lo hicimos. Lo hicimos.

Pero cuando quisimos tocar a los servicios secretos de ese viejo poder, cuando Oscar Parrilli por orden de Cristina, metió mano en la madriguera más rabiosa y oscura del poder, se levantaron en armas. Y mataron a Nisman. Y dejaron el cadáver en las puertas de Olivos.

Lo hicieron nuevamente. Lo hicieron. Ellos lo hicieron.

El misil del miedo y el terror cayó sobre nuestras cabezas.

El daño ya está hecho, dicen.

Nisman está muerto cuando debería estar hablando ante el Congreso y admitiendo que no había ni un tantito así de pruebas sobre lo que le hicieron firmar en esa falsa acusación que no aprobaría ni una prueba en el examen de ingreso de la UBA.

Y de haber hablado...otro gallo cantaría en estas horas.

Pasado el impacto, ahora vienen las preguntas sobre el daño causado con su muerte:

Los 6 de millones de argentinos que vacacionan en las playas, en las sierras, en los ríos y en los países vecinos ¿acaso se volvieron espantados de miedo a refugiar a sus casas?

NO

La onda expansiva del terror que llegó hasta Europa y los EE.UU. ¿posibilitó la derrota de Syriza en Grecia?

NO

La multitud que asiste a los Festivales folklóricos y a los Partidos de Fútbol de verano ¿Se disparó en estampida vaciando los estadios por temor a la violencia desatada en Puerto Madero?

NO 

La Plaza de Mayo y las plazas del país entero ¿se llenaron de nuevas y viejas multitudes que repudian al gobierno y aplauden a Magneto y a Lanata y a la Mirta Legrand, por ejemplo?

NO 

Esta vez no podrán, mi vida. Porque esta vez no pudieron dividir eso que se llama el "Campo Popular" y que es el mismo pueblo que en otras circunstancias de la historia cayó bajo la mentira despiadada de los poderosos y se dividió en mil pedazos, todos contra todos.

Y esta vez NO.

¿Entonces?

Impacto cero en las filas internas del proyecto nacional y popular, más que el impacto del dolor y la indignación que provoca esta muerte.

Impacto medio en las filas de una sociedad que no sale de su asombro ante la osadía tenebrosa de los que fueron siempre los dueños de la vida y la muerte y hoy están en retirada ante el avance irreversible del gobierno del pueblo.

Hay que asistir a los heridos en el campo de batalla. No hay que enojarse con ellos, sino comprenderlos y ayudarles a entender de qué lado sale el sol y en qué lado se esconde.

No podían disparar contra los millones de argentinos que colmataban las rutas rumbo a las vacaciones.

No podían admitir que debían disparar contra el crecimiento de las reservas del Banco Central que treparon en enero casi a los 32.000 millones de dólares.

No podían admitir que el único escenario electoral que se discutía socialmente era el signado por los pre-candidatos del Frente para la Victoria.

No podían admitir que debían disparar contra la gran candidata y electora de la Nación con más del 60 % de imagen positiva, es decir, Cristina.

No podían admitir que el diciembre caótico que programaron tantas veces, les pasó por la puerta de la casa sin pena ni gloria.

¿Y entonces?

Dispararon contra Nisman. O le hicieron disparar, que para el triste caso, es lo mismo.

Vida mía, el tiempo, como los vientos de la historia, sopla a favor de los pueblos en este siglo 21  que nos pertenece.

Por eso, le duela a quien le duela, hoy todos somos Cristina.

Que también es una forma de decir, que hoy todos somos Zorba, el Griego.