viernes, 9 de agosto de 2013

Argentinos y argentinas, a votar



Todo está listo para que volvamos a las urnas.
Esta vez no hubo cierres de campañas, ni caravanas,ni globos, ni banderazos, ni campanazos llamando al voto de los candidatos.
La tragedia en Rosario motivó que la Presidenta decretara Duelo nacional y que a renglón seguido, los partidos políticos suspendieran  todos los actos de cierre en solidaridad con las víctimas. 
La antipolítica del odio cacerolero quedó en franco orsay.
Votar en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias es un deber y un derecho ciudadano.
La novedad será la participación de los jóvenes de 16 y 17 años.
Es para festejar. 
El otro acto suspendido, pero por abandono de uno de los contendientes, fue el que provocó Héctor Magnetto denunciando por injurias al periodista Víctor Hugo Morales. Y vaya con la paradoja: el que abandonó el cuadrilátero sin poner la cara no fue el denunciado, sino el denunciante. Magnetto se ocultó sin querer ver ni escuchar a Víctor Hugo en la supuesta “audiencia de conciliación”.
¿Y entonces? ¿Por qué se provocó el bochorno de hacerse el ofendido si no tuvo audacia para mirar a Víctor Hugo? ¿Será acaso que perdió aquel fuego letal en su mirada como lo denunció Lidia Papaleo?  ¿O tuvo miedo cuando debía sentarse frente al periodista que lo esperaba armado apenas con su verdad y su dignidad? ¿Es por la ley de medios o por los juicios de lesa humanidad? ¿O por ambos?  
Las miles de personas que se manifestaron en el lugar de la frustrada mediación judicial vivaron a Víctor Hugo y repudiaron a Magnetto.
Además de una expresión de la disputa histórica por la libertad, la igualdad y la inclusión social que hoy vive la Argentina, fue una celebración de la vida. 
O sea.
Mientras el conflicto irresuelto entre una Argentina para todos o un país para pocos esté vigente, no hay ni habrá elecciones “amistosas” o de “mentiritas” como se preocuparon por inculcar algunos comentaristas mal informados.  Ponele. 
El domingo disputarán, en paz y en democracia, la verdad y la mentira.
O ganan los que están del mismo lado de la vida que está Víctor Hugo.
O ganan los que se identifican con los denunciados por ser cómplices de la dictadura como Héctor Magnetto.
Todos sabemos que la democracia se fortalecerá si los que triunfan son los que trabajan en sus bancas honrando el voto popular. Y se debilitará si por el contrario, ganan los que se ausentan de sus bancas porque sólo están presentes en Clarín y los otros medios de Magnetto.
Ojala el domingo pierdan los violentos, los del insulto fácil, los que mienten, los que están llenos de odio, los que quieren volver al pasado injusto. 
Ojala gane el amor y la verdad.
El voto popular tiene la palabra. 

El Argentino, viernes 9 de agosto de 2013