viernes, 23 de agosto de 2013

Si quieres la paz prepárate para la paz


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner pasó en cuestión de horas de un Dialogo nacional en Santa Cruz, a una Conferencia continental para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe.
Habría que saber unir ambos momentos para descubrir la clave común que surge desde allí.
Esa clave común es la incesante búsqueda de resolver todos los conflictos, sean grandes o pequeños, nacionales o globales, por una sola vía: la paz.
El discurso presidencial de ayer, en ese sentido, fue rico en conceptos sobre el derrotero que recorre el mundo desde hace al menos medio siglo a esta parte. Allí está el texto para su lectura y análisis. Sólo queremos subrayar la advertencia sobre el holocausto social, más que el nuclear, que irremediablemente se impondrá si los gobiernos no trabajan para el bienestar de sus pueblos antes que para aplicar los anacrónicos e inservibles planes de ajuste recomendados por los organismos del dios dinero. 
Europa no es el camino. Las recetas del FMI ni del Banco europeo, mucho menos.
En tiempos de la guerra fría, hace muchos años, se predicaba por derecha y por izquierda, que para ganar la paz había que prepararse para la guerra. Y así nos fue. 
Los pueblos aprendieron de la dolorosa experiencia transcurrida desde entonces. Pero los sectores más poderosos, los dueños de ese mundo donde se mezclan impúdicamente intereses financieros, armamentistas, narcotraficantes y mediáticos, no sólo que no aprendieron nada del pasado, sino que continúan alimentando y alimentándose de la hoguera del odio y la desesperanza que ellos mismos encienden.
Hagámonos un par de interrogantes:
¿Acaso se le puede creer al gobierno del Reino Unido cuando habla de paz y al mismo tiempo sigue invadiendo nuestro mar en las Malvinas con un  arsenal nuclear capaz de hacer volar a todo el continente en un par de minutos?
¿Acaso se les puede creer a los que aquí en nuestro país declaman sobre la necesidad de ejercitar el dialogo pero el único lenguaje que emplean recurrentemente es con el dedo del medio apuntando hacia arriba y contra todo aquel que piensa distinto?
El empresario Eduardo Eurnekian, uno de los dirigentes que participó del encuentro entre la presidenta y representantes  empresariales, bancarios y sindicales en Rio Gallegos, le espetó ayer al aire al empleado de Magnetto, Jorge Lanata: “Ustedes agrandan todo, ustedes quieren sangre, ustedes no quieren paz social, dejame de jorobar”.
Digamos que el hombre se hartó de la prédica violenta de algunos medios y periodistas. 
Calma. Hay un gobierno y un pueblo que hace rato aprendieron que para ganar la paz, sólo hay que armarse de ideas.
Lo dijo ayer Cristina.


El Argentino, viernes 23 de agosto de 2013