martes, 20 de agosto de 2013

La derecha amotinada



El comunicado oficial del gobierno y las declaraciones del Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, desmontando una por una las mentiras proferidas el último domingo por el empleado de Héctor Magnetto, Jorge Lanata, nos exime de mayores comentarios sobre el hecho en sí.
Quizás alcance con decir por enésima vez: Clarín miente.
Por si alguien dudaba, nos parece que queda claro que el Grupo Clarín mató definitivamente lo que de periodismo le quedaba, para convertirse en el principal operador de la derecha amotinada en la Argentina. 
Y esa derecha no soporta ver a Cristina Fernández de Kirchner gobernando el país. Porque esa derecha no se banca ninguna democracia que no sea la que puedan dominar y domesticar a su antojo.
Pensemos juntos:
Un día culminará el mandato de Cristina. Y vendrá otro presidente o presidenta a gobernarnos con mandato popular. Pues que vayan sabiendo los que se anotan en la carrera que si osan hacer la mitad de lo que hizo el kirchnerismo en estos años, el monopolio también vendrá por ellos y su descendencia. Y le dirán “corruptos”, “ladrones”, “lavadores de plata”, “zurdos”, “subversivos”, “bipolares”, etc. etc.
Porque la ecuación del conflicto no es: “Clarín contra el gobierno K y viceversa”.
No, no. La cuestión es mucho más seria y profunda. Es el conflicto del poder corporativo mediático representado por Clarín, contra la democracia, contra el pueblo y contra la nación argentina.
La figura tan utilizada por algunos dramaturgos en distintas obras épicas le viene como anillo al dedo: son el enemigo del pueblo. Ese que cuando sale el sol en la aldea, grita desaforado “ojo que se viene una tormenta”. Y cuando la gente celebra como si fuera fiesta una victoria colectiva, dice con malicia y por lo bajo “no festejen tanto que volverán a perder”.
Clarín atenta contra la esperanza y el sentido de comunidad que recuperamos.
Cuídese de ellos. Vienen por todos nosotros.
Por eso son una amenaza contra la democracia.
Sigamos pensando:
Si Clarín demostró tener tanto poder en la justicia como para retener cuatro años en la gatera de la historia a la ley de medios de la democracia ¿cómo se explica que nunca hayan presentado una prueba judicial y nunca hayan logrado la condena de ningún acusado de corrupción por el Grupo?
Recordemos su modus operandi. Van a 20 lugares y en ninguno de ellos pueden demostrar nada de nada. Todo verso.
Lo más canalla y miserable es lo que hacen con la memoria de Néstor Kirchner.
¿Sabe por qué lo atacan? 
No sólo porque el próximo 27 de octubre votaremos honrando su memoria, sino porque Kirchner ordenó descolgar los cuadros de los socios genocidas del monopolio.
Por eso se amotinan en Clarín    

El Argentino, martes 20 de agosto de 2013