viernes, 30 de agosto de 2013

Cuando suenan las sirenas



La presidenta inauguró ayer la feria industrial de Berazategui.
En medio de su discurso sonó una fuerte sirena que cubrió todo el ambiente.  Y Cristina reflexionó al instante: “cuando yo era joven, el sonido de una sirena me hacía esconder debajo de la cama. Hoy la escuchamos y sabemos que es el cambio de turno en una fábrica del barrio. ¡Miren cuánto cambio el país de los argentinos!”.
Por allí transcurre la vida en este tiempo histórico.
Vaya con la semanita que hoy culmina su trajinar de agosto.
Pasemos lista.
En los EE.UU., un puñado de jueces acompañó el reclamo carroñero de los fondos buitres pretendiendo que Argentina retroceda al peor momento de su reciente historia.
Pero a ese pasado, que como dice Cristina está a la vuelta de la esquina, no debemosniqueremos volver nunca más.
En el Palacio de Tribunales se realizó la audiencia pública convocada por la Corte Suprema para escuchar las voces que expresan el litigio entre el Grupo Clarín y la democracia. Y si fueron dos mujeres las que descollaron en la primera jornada, Cynthia Ottaviano y Alejandra GilsCarbó, en la de ayer deslumbróotra mujer llamada Graciana Peñafort Colombi, en representación del Estado a través del AFSCA.
Maravillosa.
Con valor y respeto supo corregir una pregunta envenenada que presumía la intención del gobierno de quitarles licencia sólo al Grupo de Magnetto. Y Graciana respondió: “Debo notar que en su pregunta hay un error. No se desea reducir al Grupo Clarín, sino que lo que busca tener esta ley es un mercado desconcentrado”.
¡Ole!
Ahora sólo resta esperar que la Corte falle en la misma dirección que los vientos de la democracia. Y no a favor del vozarrón del que siempre se creyó el patrón de la vereda.
El otro punto nodal fue el anuncio de la presidenta de eximir del pago del Impuesto a las Ganancias al 90 % de los trabajadores y al casi 100 % de los jubilados.
¡Otro ole!
Y aquí queremos hacer una última reflexión.
La oposición, como la Gata Flora, salió mayoritariamente a ningunear la decisión diciendo que es “una medida electoralista”.
O sea. Si el gobierno no hace nada con el mensaje de las urnas es un gobierno indolente. Pero si el gobierno escucha ese mensaje es “electoralista”.
Pónganse de acuerdo.
Pero además ¿qué hay de malo ser electoralista en democracia?
¿Acaso es mejor ser destituyente?
¿O acaso se olvidaron que la primera verdad del peronismo dice que la verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo?
Argentina rechazó una invasión imperial a Siria y la presidenta recibió el afecto de los artistas populares.
Y todo sucede aquí. En la Argentina de todos y de todas.


El Argentino, viernes 30 de agosto de 2013