martes, 27 de agosto de 2013

El fin de la inocencia


Cuando Carlos Melconián, el economista del PRO, dice lo que dijo ayer, que los fondos buitres son unos buenos tipos que sólo quieren cobrar lo que la Argentina les debe y que la que está en falta es Argentina porque “es un país garca”, nos preguntamos razonablemente: ¿este señor está cual lobo estepario, solito su alma, ladrándole a la luna? ¿O tiene atrás suyo más  gente con la cola sucia alentándole a que diga lo que dijo?
Cuando López Murphy dijo hace unos días, que después que se vaya el kirchnerismo del gobierno habrá que retornar a sus hogares a los genocidas presos por delitos de lesa humanidad ¿está tan solo como se cree? ¿O hay mucha gente con el alma sucia y las manos manchadas de sangre alentándolo?
Cuando Elisa Carrió compara a la Presidenta con Isabel Perón y su colega Jorge Yoma dice que si no se cambia de modelo, el gobierno se cae ¿están diciendo en nombre de un conglomerado de poder mayúsculo que entramos a la etapa final de esta democracia inclusiva?
Cuando la Corte Suprema falla a favor de la Sociedad Rural y en contra del Estado democrático y le da igual representatividad al pueblo argentino y al monopolio Clarín en la convocatoria a la audiencia pública del miércoles 28 ¿está empujando al hastío colectivo a una sociedad que no está decidida a retroceder un centímetro en su calidad representativa, republicana, federal y democrática?
Cuando los jueces de la Cámara de los EE.UU. fallan en contra de la Argentina y direccionan ante la Corte Suprema de la potencia del Norte para que nos termine de arrojar a un nuevo incendio social con otra crisis letal devenida de la deuda con los fondos buitres ¿accionan solos o están estimulados por intereses locales y trasnacionales que alientan desde Buenos Aires el caos y el escarmiento a la Argentina por el proyecto de país implementado en esta última década?
Y cuando Lanata en representación de  Magnetto insulta y ofende a la Presidenta, a  la memoria de Néstor Kirchner, a una parte importante de este pueblo, a las Organizaciones Sociales y comunitarias que parió la patria en estos años y a los jóvenes de La Cámpora que dan lo que no tienen  cuando de militar por el prójimo se trata ¿están de nuevo provocando a la respuesta violenta como tantas veces lo hicieron en la historia?
Esta columna se declara desde hoy, columna libre del pecado de inocencia ante estos tipos. Y ante  la inocencia de los que se ponen del lado de los buitres para ver si pescan algo en las aguas revueltas que resulte de una Argentina que se caiga nuevamente del mapa.
Se llamen como se llamen esos tipos opositores.
Se digan de la progresía o de Mongo Aurelio.
Nos están atacando.
Digo. Por si no nos dimos cuenta.

El Argentino, martes 27 de agosto de 2013