martes, 10 de septiembre de 2013

Milagro en la Villa de Barracas



“Somos un gobierno sin beneficio de inventario”.
Así cerraba su discurso la presidenta de la nación en la Villa 21 de Barracas.
Cristina expresó de esta manera que el proyecto de país que ella lidera, el que inició Néstor Kirchner en el 2003, se hizo cargo de una Argentina incendiada y a la que no puso condiciones para gobernarla.
Sólo se hizo cargo del incendio y se propuso incluir socialmente a todos y todas, llevando el cobijo del Estado hasta el último rincón de la patria.
Fue lo que ocurrió precisamente ayer en la Villa de Barracas, la más populosa de la Ciudad de Buenos Aires.
De ahora en más,  allí funcionará la Secretaría de Cultura de la Nación.
“Este es el milagro de la política que construimos juntos”, afirmó Cristina. 
Es allí donde está la vida echando luz por todos los costados. En el territorio donde habitan los pobres entre los pobres. Los olvidados entre los olvidados. Los marginados, los ninguneados, los que hacen palacetes durante el día y por las noches vuelven a sus humildes casas con revoque grueso.
Por eso mismo, es el territorio donde anida la esperanza.
Hace unos años, el poeta y murguero de la Villa, Julio Arrieta, decía: “No sé si con el cine o el teatro, los pobres van alcanzar el cielo,  pero el infierno ya lo conocieron." 
Hubiese sido lindo que ayer estuviera,  junto al Padre Mujica, el papa Francisco y el padre Sierra como se dijo. Él sólo quería construir un galpón muy grande para enseñarles teatro y música a los chicos.
Y miren lo que ayer inauguró la Presidenta de los argentinos: un galponazo que cobijará culturalmente a todos los vecinos y vecinas de la Villa y que de yapa será la sede de la Secretaría de Cultura de los argentinos.
Arrieta también militaba socialmente, como tantos otros, en la capilla de la Virgen de Caacupé, en el mismo lugar donde el padre Pepe y el padre Toto rezan sus plegarias y dan un poco de sosiego al alma de los pobres.
En un reportaje que le realizaron en el año 2003 le preguntaron:
“… ¿Usted necesita un espacio?
Exacto, dentro de la villa queremos un espacio cultural para hacernos conocer. La gente desconoce quién es un villero porque toda la vida, toda la participación social que pueda tener un villero, lo hace internamente, villero con villero, no tiene una salida.
¿Qué es ser villero?...Vivir en la villa, nada más...”
Hace muy poco los habitantes de la Villa eligieron por el voto directo a sus representantes.
La lista de “Unidos y Organizados” triunfó por amplio margen ante la lista del PRO del macrismo gobernante en la ciudad.
La lección es muy simple: O nos salvamos y crecemos juntos en un proyecto de nación. O perdemos el tren de la historia, como ayer dijo Cristina.

El Argentino, martes 10 de septiembre de 2013