jueves, 19 de septiembre de 2013

El debate tan temido



Todos tenemos  la palabra en este lio de la democracia.
Que debatan todos. Que hablen todos. Que se acostumbren a decir lo que piensan.
Que sepan de una vez que somos libres de veras. Que debatan Insaurralde y Massa y debatan Cabandié y Bergman. Que debatan Filmus, Taiana y Forster con Carrió, Michetti y Solanas.
Que abandonen la rutina del silencio porque el silencio no es salud, como se dijo en el preludio de la dictadura y se impuso a sangre y fuego después.
Los candidatos del Frente para la Victoria vienen invitando a debatir al que sea y donde sea.
Pero…
¿Por qué no quiere debatir Sergio Massa? ¿Por qué pone tantas condiciones?
No ganó una presidencial, apenas ganó una interna.
¿O querrá decir que el sólo habla en la embajada y en el palacio del capo de Clarín?
Sería interesante saber qué piensa Massa de la ley de medios y de los artículos que no cumple Clarín. Y saber qué piensa de la justicia cautelar, esa que apunta siempre contra las causas justas. Sería bueno saber qué hará con los juicios a los genocidas y preguntarle qué opina de lo dicho por Duhalde cuando quiso reconciliar a Videla con la democracia.
¿Alguien sabe qué piensa hacer Massa con Aerolíneas Argentinas y con los ferrocarriles?
Dice que valora la Asignación Universal por Hijo pero que no acuerda con los fondos que la hacen posible: el ahorro de los trabajadores recuperados del cepo de las ex AFJP.
Pero…
¿De dónde sacará entonces el dinero para sostener la Asignación? ¿Pedirá prestado al FMI, a la Banca Morgan o volverá a imponer las AFJP?
Sería bueno saber qué piensa Massa del modelo de crecimiento con desarrollo inclusivo. 
¿Quitará las retenciones a la patronal rural?
Como su campaña parece más la de un candidato a presidente que a la de un diputado, hacemos estas preguntas.
Pero…
Se eligen legisladores. Tenemos presidenta para rato.
Aunque no le guste al nuevo socio de Massa, el carapintada Rico ni a sus  patrocinadores mediáticos y económicos,  tenemos presidenta para rato.
Es la democracia, muchachos. Tendrán que respetarla  y si no, se la tendrán que bancar.
A poco más de un mes de las elecciones, el efecto Massa ya se hace sentir en el Congreso: el bloque del kirchnerismo se consolidó y el peronismo disidente se fracturó en tres pedazos.
¿No era que venía para unir? 
Sería bueno preguntarle a Massa sobre la historia del movimiento popular en la Argentina.
Un aspirante a ser representante del pueblo debería saber de estos asuntos.
Pero sobre todo debatir qué piensa hacer con cada conquista de esta década ganada.
¿Hará un ajuste económico como se comenta?
Si  dice  que no hará nada diferente, sabremos cuál es  la disyuntiva:
el original del proyecto o una copia falsa.

El Argentino, jueves 19 de septiembre de 2013