martes, 17 de septiembre de 2013

Democracia sí; olvido no



Ya se eligió gobernador en Corrientes.
De la Sota designó al nuevo jefe policial en Córdoba.
Y el narco ronda en Santa Fe.  
Democracia, sí; olvido, no.
Uno no debe olvidarse que el gobernador Colombi que acaba de ser reelegido batalló para que se construya la represa Ayuí, propiedad de José Aranda del Grupo Clarín, que de construirse inundará 8.000 kilómetros cuadrados de tierra y expulsará a pequeños campesinos de sus sembradíos de mandioca, batata, lechuga y maíz.  
Y uno no debe olvidarse que fue el gobierno nacional, ambientalistas y el kirchnerismo correntino los que resistieron semejante salvajada contra la pobre gente, el ambiente, el arroyo Ayuí y el río Uruguay, amenazados por la represa.
Si cambia el signo del gobierno nacional ¿se actuará igual que el gobierno de Cristina?
Se puede perder una elección. Pero no la dignidad.  
Lo que está pasando en Córdoba enciende todas las luces de alarma de la democracia y el país federal que somos.
Para que se entienda la gravedad de lo que allí ocurre: el narcotráfico estaba (¿estaba?) amparado por la propia cúpula de la policía de la provincia gobernada por José Manuel de la Sota.
¿Usted se imagina denunciando en Córdoba a un narco a partir de ahora? ¿Qué garantía sentiría usted con una jefatura policial que fue (¿fue?) parte de la banda tenebrosa de los narcos que funcionaban, incluso, en sede policial?
El mensaje del miedo se quiere instalar en Córdoba. Y hay que denunciarlo y desmontarlo antes que siga avanzando.
En Santa Fe ocurrió algo semejante con jefes policiales denunciados por ser socios protectores de narcotraficantes.
¿Se acuerdan del escándalo denunciado por el ex diputado Agustín Rossi y otros dirigentes locales contra la gestión del ex gobernador Hermes Binner y el actual mandatario provincial Antonio Bonfatti porque se terminó premiando a un jefe policial, presunto narco, ascendiéndolo de cargo?
O sea.
En Corrientes el Grupo Clarín fue claramente amparado por el gobierno provincial.
En Córdoba dejan entrar a los narcos a la institución policial pero no permiten colocar antenas de la TV pública ni que la Universidad se exprese a través de los medios del monopolio Clarín que inunda la provincia ni que Paka-Paka pueda ser visto por el piberío cordobés.  
En Santa Fe ocurrió lo que recordamos…y las boletas electorales se imprimieron en empresas del Grupo Clarín.
Muchas coincidencias.  Y eso que un gobernador es radical, otro del PJ disidente y otro socialista.
O sea. 
El problema no es que sean provincias gobernadas por opositores.   
El problema es que allí se ampara al delito.
Hay que estar atentos y vigilantes, como decía el General.  
Pero eso sí: vigilantes de los buenos.

El Argentino, martes 17 de septiembre de 2013