jueves, 2 de mayo de 2013

La memoria da trabajo




Vale arrancar un día después de este 1° de Mayo con un más que merecido:
¡Feliz Día del Trabajador a todos y todas!
La mejor manera de celebrarlo, aunque cueste, es haciendo memoria. 
La Argentina supo ser un país donde la teoría del fin de la historia encontró una pista de aterrizaje favorable, dictadura mediante.
Menemismo mediante. De la Rúa mediante. Clarín mediante. Neoliberalismo mediante. Grupos económicos mediante. Traidores del movimiento obrero mediante.
Era el fin de las ideologías. El fin de la política. El fin del Estado para todos. El fin de la belleza.
Y en consecuencia, era el fin del trabajo.
Así nomás fue la cosa.
Ese país de las tinieblasfinalizó hace diez añosapenas. 
Primero con Néstor y ahora con Cristina, elpaís comenzó a cambiar profundamente.
Lo hizo de cuajo, desde el pie de los escombros, recuperando la memoria del país que fuimos allá lejos y hace tiempo.
Se sabía que para reconstruir lo destruido había que reconstruir antes que nada la memoria colectiva. Y desde allí proponerse levantar la autoestima popular yel orgullo nacional herido. Algunos, equivocadamente,creyeron que el juicio a los genocidas era sólo una cuestión de ética.
Y era eso y mucho más.
Otros creyeron que a este país ya no lo cambiaba nadie, por más voluntad que tenga.
Y también se equivocaron. Y  empezamos a cambiar.
Una nueva época había comenzado.
A diez años de iniciar este proyecto de país, el balance del mercado laboral es más que elocuente. Las cifras estadísticas indican que el crecimiento del empleo en la Argentina es el más elevado de los últimos 40 años. Léalo otra vez, por favor. Y léalo en voz alta para que escuchen todos, en especial los que dudan de este modelo esperanzado en curso.
Allí están los cinco millones de empleos recuperados. Y allí está, en consecuencia, el nivel más bajo de la tasa de desocupación del 6,9 %; el salario más alto de Latinoamérica y el más alto salario real de trabajadores registrados de las últimas tres décadas.
Allí está la recuperación del ahorro de los trabajadores y la movilidad jubilatoria y el combate frontal al trabajo esclavo y al trabajo infantil.
Allí están las 200 mil empresas industriales y comerciales creadas en estos años de kirchnerismo.
Claro que nada de lo logrado es suficiente y nada ha sido fácil.
Allí está la balacera de la policía de Macri no equivocándose de blanco:los pacientes más vulnerables, los trabajadores y profesionales de un hospital público y un Taller de recuperación.
Allí está la represión en la Córdoba gobernada por De la Sota
La derecha avisa con sus propias metáforas. 
Por eso no hay derecho al olvido.
La memoria da trabajo. Pero hay que saber sembrarla.

El Argentino, jueves 2 de mayo de 2013