martes, 28 de mayo de 2013

El nacimiento de la Segunda Década





Mal que les pese a algunos, la Segunda Década ya comenzó.
No se puede detener el tiempo, ni el calendario, ni el reloj, ni la historia cuando hay un proyecto de país en danza y voluntad para bailarlo; desde el pie, hasta las alturas. Y viceversa.
Y vaya qué manera de iniciar el nuevo tramo.
El Gobierno trabajando y gestionando, como dijo ayer el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina y la oposición desparramada y desorientada sobre la mesa de arena de Magnetto y compañía.
Las voces de la histórica Plaza en este 25 de Mayo aun baten sus alas en el aire, cual si fuesen pájaros bullangueros.
Nadie se quiere ir de esa memoria ardiente.
Nadie quiere dejar de contar lo que vivió ese día.
Nadie quiere dejar de convertirse en historiador o analista político de esa multitud que vibró plena y esperanzadamente con la palabra de Cristina.
Ese discurso presidencial clausuró conceptualmente la Década ganada 2003-2013 y le dio la bienvenida a esta Segunda Década que empezamos a transitar.
Fue como darle la bienvenida al futuro.
Algunos tramos de esa guía presidencial para no perdernos, fueron:
1. “Es necesario empoderar al pueblo, a la sociedad de estas reformas y de estas conquistas para que ya nunca nadie más pueda arrebatárselas, y sé de qué estoy hablando”.
2. “El cambio de un gobierno por otro, ¿es fin de ciclo o en realidad a lo que se están refiriendo es a que cuando yo me vaya se va a acabar todo lo que hemos conquistado en esta década ganada? Me parece que se refieren a eso”.
3. “Yo digo que los precios no los ponen los trabajadores ni el gobierno. Yo digo que los precios los fijan los empresarios y los grandes monopolios”.
4. “Si no se organizan, si no participan, si no cuidan ustedes mismos lo que es de ustedes, van a venir otra vez por todos ustedes como lo han hecho a lo largo de toda la historia”.
5. “Tenemos los argentinos el deber de no depender de una persona; tenemos el deber, pero sobre todo la necesidad, de empoderarnos nosotros mismos de esas conquistas y de esos derechos y de organizarnos para defenderlas. Con eso sueño”.
6. “Tenemos que cerrar ese río con memoria, con verdad, con justicia, con trabajo y con convicciones de que tenemos que unirnos porque la patria es el otro, sea quién sea”.
Y Cristina finalizó así su mensaje al pueblo:
7. “Amigos, amigas, compañeros y compañeras, argentinos y argentinas: ¡siempre por la patria, por el futuro, por nuestros hijos y nuestros nietos! ¡Adelante!”
Habría que ensamblar este Apunte con el discurso entero.
Pero vayan estas siete notas sobre un pentagrama para recordar aquel proverbio que dice:
“Cuando soplan vientos de cambio, algunos levantan muros y otros construyen molinos.”

El Argentino, martes 28 de mayo de 2013