martes, 7 de mayo de 2013

La profanación de la memoria



Es preciso empezar así, aunque nos duela:
Al ex Presidente Néstor Kirchner lo están matando nuevamente. Desde las editoriales ofensivas del diario Clarín, desde el noticiero de TN, desde el programa dominguero de Lanata, exhuman su memoria diariamente  para pisotearla en vivo y en directo.  Como si estos nuevos “Coroneles de Mitre” clavaran su buen nombre y honor sobre una pica en el centro de la plaza pública.
Lo hicieron con el Chacho Peñaloza en el siglo XIX y con el cadáver de Evita en el siglo XX.
Hoy es el turno del escarnio contra el mejor Presidente de nuestra recuperada democracia. 
Están humillando el sentimiento de un pueblo, la memoria colectiva y el honor de una familia. 
Están ametrallando la esperanza de un país que ha vuelto a crecer y a creer.
¿Qué derechos tienen, más que el uso y abuso que les da el poder mediático económico concentrado que disponen?
Pongamos las cosas en su lugar. 
Más allá de estar soportando la mayor contraofensiva difamatoria contra el proyecto de país que lidera la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Más allá del grotesco y el oprobio de los supuestos “bolsos con dinero y lingotes de oro”. Más allá de la vergüenza ajena que provoca Lanata y sus “testigos” actuando en cadashow de los domingos.
Más allá de invocar una y mil veces la necesidad que actúe la justicia desentrañando el montaje de la infamia. Más allá de todo eso, está el respeto a la memoria de un hombre que ya no se puede defender.
Porque está muerto.
¿Están provocando? Sí.
¿Están esperando que alguien pise el palito de la violencia verbal con la que profanan la memoria de Kirchner? Sí.
¿Están disimulando la orfandad de representación política opositora? Sí.
¿Están construyendo escenarios destituyentes a sabiendas que volverán a perder escandalosamente en las próximas elecciones democráticas? Sí.
¿Tendrán éxitos? No. Definitivamente, no.
Pese a la lluvia ácida con que contaminan el aire y el suelo con sus operaciones mediáticas, con la exaltación morbosa del dólar ilegal, con la reproducción amoral y apátrida de cualquier infamia que venga del exterior o con la devaluación de nuestra moneda nacional, no deformarán ni mucho menos evitarán que se consolide y profundice el actual modelo político, económico, social y cultural.
La Argentina seguirá creciendo como lo vino haciendo con Néstor y Cristina.
Lo reafirmó la Presidenta cuando dijo ayer que con este modelo de inclusión y reindustrialización no habrá jamás transferencia desde los sectores populares a los sectores más concentrados de la economía.
Que los portadores del odio respeten la convivencia democrática. Pero antes, aprendan a respetar los sentimientos de un pueblo. 

El Argentino, martes 7 de mayo de 2013