viernes, 17 de mayo de 2013

El día que saltó la liebre



Ya no hay dudas: Ernestina Herrera de Noble y su séquito del Grupo Clarín lavaban dinero a través de la “JP Morgan”.
Que la investigación publicada ayer por Tiempo Argentino no caiga en el olvido, es nuestro deseo. La democracia se lo merece.
Compartamos la noticia por si usted no leyó Tiempo de ayer.    
La tapa del diario es más que elocuente. Dice en letras de molde: “Las pruebas que vinculan a Herrera de Noble y Clarín con el lavado de dinero”. Y más abajo: “En exclusiva, Tiempo Argentino revela el número de cuenta de la empresaria en el banco con sede en Nueva York que Hernán Arbizu denunció por lavado y fuga de divisas en 2008. El juez de la causa es Sergio Torres y el fiscal, Guillermo Marijuan. Además: el documento que compromete a ejecutivos del holding que dirige Héctor Magnetto con otra cuenta en el denunciado JP Morgan”. Cierra la tapa diciendo: “Quién es Saturnino Herrero Mitjans, el hombre clave del Grupo Noble-Magnetto”.
Si Usted leyera la edición de ayer de Tiempo se encontrará con los documentos reales firmados por Ernestina L. Herrera de Noble, con textos y número fotografiados de esas cuentas, con menciones del listado que entregó Arbizu ante la justicia, de los poderosos que lavaban y fugaban dinero de la Argentina y en la que la señora Noble ocupa el lugar 161, su heredera, Marcela, el 162 y el 163 es de Felipe Noble Herrera. 
¿Sabe por qué es importante que conozcamos esta mugre que se tejió durante décadas en nuestro país?
Porque desde hace décadas los mafiosos se vistieron de comunicadores y los comunicadores del monopolio se convirtieron en “profetas” que certifican quién es bueno y quién es malo en esta sociedad.
Es como si el Petiso Orejudo firmara certificados de buena conducta.
Con perdón del Petiso.
Y porque miramos y escuchamos sus programas de radio y TV. Y nos conmueve Lanata cuando mira a cámara y dispara: “Hagan algo”. Y porque nos asusta Nelson Castro cuando le habla a la Presidenta con ese tono de ultratumba y pisotea la memoria de Kirchner. Y porque el Clarín se sigue leyendo en bares y peluquerías mientras miran TN y la gente como usted y yo reproducimos sin querer el miedo y la mentira que nos tiran.
¡Basta!
Argentinos, a la verdad. Al pan, pan y al vino, vino.
Hoy teníamos muchas cosas para comentar y descifrar en clave de esperanza.
La presencia de Lula, sus palabras y la de Cristina, el zafarrancho opositor, el viejo mundo que se cae y que Francia, por ejemplo, entró en recesión.
Pero quisimos sentarnos en el muelle de esta modesta columna para reflexionar juntos este fin de semana sobre quién es quién en la Argentina.
Como dijo el Padre de la Patria: “Seamos libres, lo demás no importa nada”.  

El Argentino, viernes 17 de mayo de 2013