jueves, 9 de mayo de 2013

No hemos arado en el mar



Pase, vea y compare.
Al mismo tiempo que la Presidenta se reunía con su par venezolano Nicolás Maduro, firmando convenios de intercambio de alimentos y energía, producción, tecnología y trabajo para nuestros respectivos pueblos, el jefe del PRO regresaba de su gira por los Estados Unidos donde declaró que “el kirchnerismo es un accidente en la Argentina”.
Y al mismo tiempo que una multitud de Unidos y Organizados se convocaban en el estadio de All Boys para agasajar como se merece al ilustre visitante del país hermano, elegido en Venezuela por la mayoría de su pueblo, un grupo de diputados opositores de allá y de acá se reunían para desconocer impunemente la voluntad popular y amenazar incluso que el día que triunfen desandarán el MERCOSUR que construimos  y hasta propondrían la reedición del ALCA que Kirchner, Lula y Chávez se encargaron de enterrar en Mar del Plata. 
Para tener una clara y precisa dimensión  de la suerte que se juega en toda la América Latina es necesario cotejar las conductas y los proyectos de los diversos actores políticos, sociales y económicos que hoy confrontan: o modelos nacionales de desarrollo inclusivo o modelos de involución y exclusión social.
Esta similitud opositora,más allá de las fronteras, amerita preguntar: ¿Hay un patrón común allá y acá?
Por lo que se ve Macri no está solo. Capriles tampoco. Ambos tienen un patrón que los protege.
Lo importante es que el final del recuento electoral efectuado por el Tribunal Supremo de Venezuela demuestra, a propios y extraños, que Maduro tiene un pueblo que va con él como antes iba de la mano del Presidente Chávez.
Mientras tanto la oposición en el Senado volvió a demostrar ayer  su blanca palidez en el debate por la Reforma Judicial. 
No pegan una.
Si hasta Carrió fue atendida como se merece por la Justicia que le rechazó por improcedentela presentación que hizo  contra el supuesto “pacto del Presidente de la Corte Suprema”.
Las medidas adoptadas para atraer los dólares que están fuera del circuito bancario legal anunciadas por el equipo económico demuestran varias cosas:
No habrá devaluación de la moneda.  No habrá convertibilidad. No habrá legalización de la fuga financiera. Ni habrá rebaja de salarios.
Los opositores se rasgan las vestiduras porque si ellos gobernaran sí hubiesen devaluado y permitido eternamente la fuga de divisas. 
Lo que no dicen es que primero estuvo la fuga de divisas y el vaciamiento de reservas y que sólo después surgieron los instrumentos económicos para enfrentarlos con más producción y trabajo.
De la fuga de fondos se encargaron muchos de los que hoy atacan a Cristina.
De recuperarlos, se encarga este gobierno.
¿O no es así?

El Argentino, jueves 9 de mayo de 2013