jueves, 19 de diciembre de 2013

Saber curarnos en salud



Miren esa imagen: los argentinos más humildes recibiendo su certificado de finalización de estudios del Programa FINES del Gobierno Nacional.
Y miren esa otra: la pantalla de TV ardiendo de odio y desolación invocando un “saqueo” que sólo existe en las mentes afiebradas de quienes los promueven.
El país es el mismo. Pero el primero es el país del orgullo propio, de la alegría, de la esperanza, de la gente que labura y estudia, de los trabajadores que han recuperado la dignidad y lo que es más importante, el sentido de solidaridad y de sentirse parte de una misma comunidad.
Este país saqueado por los poderosos una y mil veces durante más de un siglo, está de pie definitivamente y camina desde el pie, o sea, desde el corazón del pueblo.
El acto de colación de ayer fue más que emotivo e ilustrativo de esta nueva Argentina.
Los hombres y mujeres que se recibían son los que antes del 2003 habían quedado abandonados a la vera del camino. Por eso festejaban con tanto entusiasmo. Estaban recuperando el sentido de una vida digna.
Cuando la ministra Alicia Kirchner, el ministro Alberto Sileoni, el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich y el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, hicieron entrega de un justo reconocimiento a su  trayectoria en defensa de la educación popular a la ex Secretaria General de CTERA, Mary Sánchez, la emoción fue completa.
Por último, Capitanich fue al hueso de los días que corren: llamó a todos los presentes a organizarse para saber defender una por una todas las conquistas sociales logradas en estos años de proyecto nacional y popular.
El acto resumió como pocos el verdadero país de los argentinos. Y es bueno saberlo en días en que el calor y los cortes de energía incendian las editoriales de los que se empeñan en sabotearlo todo.
Es posible, además de deseable, que el plan de saqueos previstos para estos días haya naufragado ante el dispositivo que las fuerzas nacionales de seguridad desplegaron en distintas ciudades del país.
Y  que estas sean finalmente las mejores fiestas navideñas de los últimos tiempos. 
Y  que el calor amengüe un poquitín con las lluvias y que las empresas consignatarias de electricidad se alineen con el modelo de país en curso, so pena de tener  que dedicarse a otro negocio; por ejemplo, vender hielo en el Polo.
Es posible y deseable todo…menos que Clarín y La Nación dejen de disparar metralla mediática gruesa contra la figura presidencial.  
Advertimos que vendrían por Cristina, sólo para estar alertas.
Porque cuando alguien  busca debilitar la integridad moral de la Jefa de la Nación, buscan debilitar la democracia que supimos construir.  
Entenderlo así, es saber curarnos en salud.

El Argentino, jueves 19 de diciembre de 2013