martes, 3 de diciembre de 2013

El cambio recién empieza



El 2 de julio de 2007 las callesy las avenidas de la patria amanecieron empapeladas con un gran afiche que mostraba a Cristina sonriente y la frase acuñada en nuestro título de hoy: “El cambio recién empieza”.
El entonces Presidente, Néstor Kirchner, afirmaba que estábamos saliendo del  infierno y llegaba la hora de avanzar con el proyecto nacional y popular. Y con Cristina presidenta.
Fueron muchos los que pensaron, con sus justas razones, que con todo lo realizado durante su gestión, el cambio ya estaba cumplido.
Pero como alguna vez se escribió en esta columna, el Kirchnerismo es un movimiento que siempre está comenzando; ni se estanca ni empieza todo de nuevo: con el conjunto del pueblo siempre está subiendo de escalón socialy cultural. Una manera de decir: “vamos por más”.
Más educación, más salud, más seguridad.
Ayer los cambios se siguieron sucediendo.
María Cecilia Rodríguez, una politóloga de vasta experiencia institucional, fue designada por la Presidenta, como la nueva ministra de Seguridad de la Nación.
Nombramiento que se suma al del sacerdote Juan Carlos Molina al frente de la SEDRONAR, el organismo encargado de la prevención y la asistencia a la drogadicción.
El nuevo gabinete encabezado por Jorge Capitanich impacta por su ritmo vertiginoso y por la juventud de los funcionarios que se van sumando en este tramo de gobierno.
Mientras los medios opositores siguen envejeciendo, el kirchnerismo  se sigue renovando.
Allí está Martín Sabbatella reasumiendo en la conducción de la AFSCA. Allí está Axel Kicillof reafirmando el modelo frente a los industriales. Y allí está la joven gobernadora kirchneristaelecta este domingo en Santiago del Estero, Claudia LedesmaAbdala.
El trasvasamiento generacional que se ha producido no sucedió por descarte ni por casualidad. Está indicando un camino y una hoja de ruta para el tiempo que se viene.
Que haya triunfado por más del 60 % de los votos y haya dejado al segundo candidato a 50 puntos de distancia es demostrativo del caudal popular con que cuenta el kirchnerismo.
¿Alguien se acuerda del tan mentado “fin de ciclo”? Es más: ¿alguien se acuerda de la vocinglería opositora cuando se repartían comisiones en el Congreso?
Quizá el resultado de Santiago del Estero nos esté dando una pista real del país y del gobierno que tenemos.
Por último, es para sugerir de manera entusiasta la lectura completa del discurso del ministro Kicillof  en la UIA. ¿Saben por qué? Porque hay mucho pájaro de mal agüero confundiendo la tormenta que cayó ayer con los “posibles” nubarrones en nuestra economía.
Se vuelven a equivocar. 
Y si viene tormenta, en esta nueva Argentina nunca caerá contra el pueblo.

El Argentino, martes 3 de diciembre de 2013