viernes, 29 de noviembre de 2013

La Argentina se lo ganó



Más producción e inyección de gas natural y más vagones y trenes para el ferrocarril urbano fueron ayer parte de los anuncios del gobierno nacional en esta Argentina que crece a toda prisa.
El acuerdo de YPF con la española Repsol por la expropiación de nuestra principal empresa nacional está llena de significados.
No se trata sólo de un acuerdo económico con final neutro.
Ganó la postura descolonizadora que el Estado argentino le imprimió al proceso negociador junto al Estado mexicano. 
Perdió la visión depredadora y neoliberal que sostenía la ex YPF-Repsol que otrora comandaba el español Antonio Brufau.
Para ponerlo en términos de cambio de época: ganó el nuevo mundo.  
Resultan muy significativos dos artículos publicados en el extranjero.  
El diario El Slate, de EEUU, recomienda a España adoptar el modelo económico argentino.
Así como lo lee.
El artículo se titula “The Euro Is Killing Southern Europe (El euro está matando al sur de Europa)” y propone que el gobierno español adopte las mismas medidas anticíclicas que implementó Néstor Kirchner en 2003 y que luego profundizó la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El Slate dice que luego de la crisis del 2001, Argentina se encontraba en una situación similar a la de España hoy, varada en las recetas del FMI por las políticas neoliberales de los ’90. Y no le fue nada bien. Concluye afirmando que España, siguiendo el modelo argentino, debería aprender a vivir con lo propio. 
Por su parte, el País, de España, publicó una editorial titulada: “La metrópoli colonizada por sus colonias”.
El párrafo más interesante dice:
“Este episodio (por el acuerdo YPF-Repsol) simboliza un fenómeno de mayor enjundia: la creciente toma de posiciones, ya de orden político, ya económico, ya financiero, de empresas latinoamericanas en corporaciones españolas clave. Rizando el rizo, la ex metrópoli está siendo semicolonizada por sus ex colonias. Justo el reverso del segundo Descubrimiento de América por bancos y empresas de servicios públicos españoles en trance de privatización, iniciado en los años noventa bajo los Gobiernos de Felipe González. E incrementado después, al socaire de la venta de las empresas públicas latinoamericanas al sector privado.
La emergencia del subcontinente y la recesión española se han conjugado en el último lustro para articular el envés pendular de aquel movimiento”.
“Fin de la cita”, diría Rajoy.
No se trata de querer “exportar” el modelo argentino ni caer en chauvinismos berretas. 
Pero con las toneladas de baja estima que nos tiraron en todos estos años desde los medios opositores, Clarín mediante, viene bien un baño de autoestima y orgullo nacional.
La Argentina se lo ganó.

El Argentino, viernes 29 de noviembre de 2013