lunes, 4 de noviembre de 2013

Todo está por suceder



Los diarios del domingo nos dejan dos certezas:
El Estado democrático decidió avanzar sin dilaciones para que se cumpla la Ley de medios y el Grupo monopólico Clarín decidió resistir.
De cómo resulte esta puja final dependerá el curso de los próximos 50 años de historia nacional.
Mira lo que te digo.
Si cabían dudas sobre la templanza de Martín Sabbatella en estos días que corren luego del fallo de la Corte Suprema, habrá que repasar sus declaraciones sobre los objetivos que propone la AFSCA en los próximos días.
“No vamos a esperar ni un minuto, porque ya se perdieron cuatro años y es una deuda de hace treinta años”, dijo ayer.
En la otra orilla, la corporación cava sus últimas trincheras sobre el agua.
Como si el  aislamiento se les tornara crónico.
Como si no dieran cuenta que la Corte ya falló y no hay nada más para discutir.
Como si el papelón que hicieran Morales Solá y Magdalena Ruiz Guiñazú ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos no les alcanzara para comprender que se han quedado en bolas y a los gritos en su necedad de defender la validez del monopolio en un país que se libera paulatinamente.
Podrán hacer de cada editorial un arsenal de odios y resentimientos.
Podrán comerse sin sal fina ni aderezos su propia liviandad de negar la realidad.
Podrán seguir pataleando y seguir insultando a los cuatro vientos contra el gobierno de la democracia.
Pero no pudieron ni podrán torcer la voluntad del Estado democrático de avanzar recuperando derechos.
De eso se trata esta definición contra reloj que ya está en marcha.
La oposición política es un alma en pena.  
Binner, Macri, Carrió, Solanas y Massa fueron en auxilio del que se quedó sin llantas ni papeles en medio de la ruta impune de una democracia tutelada que ya fue.   
Lea las noticias de estos días y consérvelas para repasarlas cuando vuelva a votar. 
Lea cuan miserables se muestran con la Presidenta mientras ella recupera fuerzas para volver al timón.
Lea cuántos días llevamos conducidos por su impronta en medio de su ausencia y con su equipo gobernando en la Casa Rosada de sol a sol.
Esta semana se cumple un mes con la ausencia de Cristina.
Y la fortaleza de la gestión se mostró y se demostró precisamente en estos duros días de ausencia.
¿Hubo alguna corrida exitosa? ¿Hubo algún temblor siquiera? ¿Hubo algún desvarío?
Pobre Binner. No sabe bien por qué puerta salir. Como De la Rúa.
Lo cierto es que todo está por suceder en estos días.
Que la derecha mediática no se mortifique más desvelándose por saber si habrá o no profundización del proyecto nacional y popular.
Cristina está volviendo.
Y su regreso será el primer paso hacia la profundización del modelo de país inclusivo.      

El Argentino, lunes 4 de noviembre de 2013