miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Para qué sirve nuestro voto?




Ayer fue un día sudamericano.
Las presencias de Evo Morales y de Lula realzaron las verdades de este nuevo tiempo que vive la región.
Lula y  Evo coincidieron en afirmar que Cristina se ha convertido en una líder de todos los pueblos latinoamericanos.
Orgullo nacional.
A once días de las elecciones legislativas habría que poner en contexto cada candidatura antes de decidir nuestro voto.
Las palabras de Lula y Evo nos ayudan mucho en tal sentido.
El país crece desde el 2003 ininterrumpidamente. Y crece con un desarrollo social inédito en los últimos 50 años. 
Tome Ud. la medición que mejor prefiera. La del INDEC, la CEPAL o el Banco Mundial. Creció el empleo, el salario, las jubilaciones, la escolaridad, la salud pública, la industria, el agro, el turismo, las inversiones, la inclusión social con la AUH, el matrimonio igualitario, la ley de fertilización asistida y otras medidas políticas semejantes.
¿Cuál es la razón de este mayor crecimiento de Argentina? Un proyecto de país inclusivo.
¿Y cómo fue posible ese crecimiento? Quitándole privilegios a los sectores más poderosos y redistribuyendo el ingreso de una manera más equitativa.
¿Y quiénes son los más favorecidos? Los sectores sociales más vulnerables, los trabajadores, los científicos, los comerciantes, los empresarios nacionales, los artistas, las pymes, todos los que apuestan al consumo interno.
¿Y quiénes son los que se oponen? Los privilegiados del poder económico mediático que durante décadas manejaron el país a su antojo y que hoy ven que el timón político de las decisiones trascendentes y cotidianas reside en la Casa Rosada.
La región latinoamericana vive una situación semejante. Pero el mayor rasgo distintivo continental es la recuperación de la autoestima, la soberanía, la unidad, el mercado interno, la lucha contra la desigualdad social, la identidad,  la vuelta del Estado en favor de las mayorías populares.
¿Cómo fue posible llegar hasta acá? Por la voluntad unificada de los presidentes, que en una primera etapa fueron Lula, Chávez y Kirchner, seguidos luego por Cristina, Dilma, Maduro, Evo, Correa, entre otros. 
El mundo sí que está en problemas. Al derrumbe caótico de la vieja Europa se le suma el desastre político económico de los EE.UU. con el gobierno cerrado y al borde del default. Esa caída estrepitosa se acentúa porque ya no disponen a su antojo del saqueo fácil a su “patio trasero”.
¿Qué hacer para sostener nuestro  crecimiento?
Evitar que la derecha, expresada aquí por Macri, De la Sota y Sergio Massa, regrese por sus fueros para echarlo todo abajo. Quizá no arreglemos el mundo con nuestro voto. Pero el voto sirve para que nunca más nos roben nuestros sueños. 

El Argentino, miércoles 16 de octubre de 2013