miércoles, 9 de octubre de 2013

La operación que sigue



Es necesario poner en contexto lo que nos toca vivir en estos días intensos.  
Si la operación quirúrgica de Cristina fue victoriosa, la operación mediática de Clarín es una nueva derrota del monopolio. 
Enterados el pasado sábado de la llegada de la presidenta a la Fundación Favaloro, la comandancia del poderoso Grupo lanzó un alerta rojo.
“Todo el  mundo a sus puestos”, bramaron, mientras frotaban sus manos a la espera de sacar provecho de esa circunstancia dolorosa para Cristina, para su familia y para millones de argentinos.
El odio no conoce de pudores. Le sirve todo a la hora de cazar o lastimar a su presa.
La primera fase que ejecutaron desde la TV, radios y diarios, fue poner en dudas la enfermedad. Tenían que salir rápidamente al cruce de cualquier empatía con Cristina machacando con el fuego graneado que vienen empleando desde hace ya unos años.
Así fue que insinuaron que esta enfermedad es una parte del relato K.
Cuando tuvieron la confirmación que realmente su salud estaba comprometida, pasaron a la segunda fase: desgastar a Cristina, pero no tanto. No había que mostrar el goce ante alguien que está próximo al bisturí del cirujano.
La tercera fase se combina con la anterior y fue tirar con artillería pesada contra Amado Boudou.
Cristina internada ya no era un blanco fácil; ahora el blanco en la mira del cañón mediático era quien ellos consideran el flanco más débil que tiene el gobierno nacional y popular.  
Si logran mellar la sustentabilidad del vicepresidente afectarán la línea de flotación del  gobierno y el país entraría en una crisis global de gobernabilidad, piensa la corporación. Y a río revuelto…
La mediocridad opositora, política y mediática, siguió al pie de la letra esa carta de guerra. Algunos decían: “Que se recupere pronto”. Y al mismo tiempo otros, como Macri y Solá, agregaban: “¿Pero quién nos gobernará ahora? ¡Boudou está sospechado!”.
Macri está procesado y gobierna.  
No hay que comerse el amague de los gestos amables. Tampoco hay que rechazarlos. Bienvenidas las expresiones de buena voluntad. Es de buen gusto hacerlo.
Algunas, incluso, son sinceras. Pero la experiencia dice que atrás de buenas intenciones a veces se esconde un puñal.
Y el puñal es presentar un cuadro desolador de un gobierno “sin” Cristina.
Hay que desmontar las operaciones que seguirán viniendo del poder mediático.
Aunque esta vez la taba girará del lado de los justos:   
*Cristina se repondrá y se fortalecerá aun más en su liderazgo político.
*El gobierno gobernará y lo hará con solvencia y en total unidad.  
*El pueblo ya fue avisado que Massa es opositor y revista como tal en la tropa de Magnetto.
La primavera, al fin, da sus primeros brotes.

El Argentino, miércoles 9 de octubre de 2013