viernes, 25 de octubre de 2013

Néstor, como bandera al viento



Este domingo votaremos nuevamente.
Será la fiesta de una democracia que cumple sus primeros 30 años de corrido.
El mismo día recordaremos a Néstor Kirchner en el tercer año de su partida final.
Será una forma virtuosa de rendir homenaje al Presidente que cambió el sentido de los vientos de la historia en estos últimos años.  
También será una forma de abrazar a Cristina en su camino de recuperación.  
Llegó la hora de meditar nuestro voto de a uno, de a dos, en familia, con los amigos y vecinos del barrio, ahora que se durmió la campaña de los candidatos y despierta la voz y la decisión soberana de este pueblo que somos.  
¿Qué se juega este domingo en las urnas?
La respuesta simple dirá que se eligen legisladores nacionales y provinciales a lo largo y ancho del país.
Y es mucho más que eso: el domingo se resuelve, por sobre todas las cosas, la correlación de fuerzas que habrá en el Congreso de la Nación, desde diciembre hasta el 2015.
Cuando al final del día hablen las urnas en el escrutinio, sabremos si el proyecto de país que conduce Cristina Fernández de Kirchner tendrá las mayorías necesarias para seguir avanzando. O no. Es eso lo importante de estas elecciones.
Se podrá decir, con verdad relativa, como todas las verdades, que más allá de cuál sea el resultado del domingo, la vida y la democracia seguirán andando su camino. Pero queda claro que ni la vida de los argentinos ni la democracia que supimos construir, tendrán el mismo caudal y la misma solvencia, según cual sea el ganador y cual sea el perdedor a nivel nacional.
A veces la simple y cruda realidad de los hechos facilita el análisis y evita perdernos en los laberintos que algunos proponen.
Por ejemplo, mirar una y otra vez la imagen del día en que Néstor Kirchner bajó los cuadros de los genocidas, resume y expresa como un fresco de época que allí comenzaba un nuevo tiempo político y cultural para la Argentina.
Ese tiempo se llama Memoria, Verdad y Justicia.
Por ejemplo, mirar cómo en el cierre de campaña de Sergio Massa en la ciudad natal de Videla, jefe militar de esos genocidas, hacen bajar el cuadro de Néstor Kirchner, nos brinda una metáfora política que pinta lo que se propone esa oposición si llegara a constituir una nueva mayoría parlamentaria.  
Por ejemplo, si una boleta de tránsito a Juan Cabandié merece varias tapas de Clarín y días enteros en TN y, por el contrario, la balacera narco contra la casa del gobernador de Santa Fe y las revelaciones documentadas que comprometen al gobierno de Córdoba con el narcotráfico, son noticias casi insignificantes para el mismo medio, nos da la pauta de lo que se juega este domingo.
Y ya lo sabemos: en la vida hay que elegir.

El Argentino, viernes 25 de octubre de 2013