domingo, 18 de abril de 2010

LA DEMOCRACIA LOGRA QUÓRUM EN LAS CALLES

PANORAMA POLÍTICO

Es la nueva encrucijada de la democracia.
Mientras el Congreso, el Obelisco, los Tribunales, las plazas de distintos pueblos del interior, eran desbordados con una multitud reclamando la Ley de Medios, la oposición, con Cobos a la cabeza, cometía el fallido más grave en el Congreso violando la Constitución.
Como si el quórum y el estado parlamentario logrado en las calles por el pueblo, vaciara de política las bancas opositoras.
Sobreactúan tanto su antikirchnerismo, que terminan despistando. Siempre hacia la derecha.
Con el canje de deudas anunciado por el ministro Boudou, la Argentina se despega de su etapa de prontuario delictivo para entrar nuevamente en la historia grande de sus jóvenes 200 años.
Nunca el país experimentó, como ahora, la certeza de estar insertos y protagonizando el escenario mayor donde se deciden las líneas del horizonte mundial.
La Presidenta pasó de reunirse con el Presidente de los EE.UU., Barack Obama a dialogar con Hu Jintao, el premier de China, para recibir luego al Presidente de Rusia y al Primer Ministro de Vietnam.
Además de participar junto a otros 46 líderes del mundo en la Conferencia sobre Seguridad Nuclear convocada en Washington.
Se podría afirmar categóricamente, que para los intereses del país, para su soberanía, para la malla imprescindible de cualquier proyecto estratégico que se precie de tal, el frente externo del modelo de desarrollo con inclusión social, está asegurado.
La inminencia de la próxima Cumbre de la UNASUR pone en tensión a los sectores conservadores interesados en el aislamiento del proyecto político gobernante desde el 2003.
Será finalmente el consenso de los mandatarios de toda América Latina el que tendrá la última palabra sobre la elección de quién conducirá el destino del máximo organismo continental. Pero todo hace augurar un lugar muy destacado para la Argentina.
Es decir, para Néstor Kirchner.
Esta política exterior del gobierno nacional no es el marco de las cuestiones domésticas del país y sus cosas. Se equivocan quienes así lo crean.
Es en verdad, la porción más filosa, audaz y productiva de su política nacional.
Y esta vez no se trata sólo de una cuestión meramente conceptual y pedagógica acerca del valor de las relaciones externas, sino una descripción sustancial de un modelo que se asienta esencialmente sobre el desarrollo inclusivo en su propio territorio, sobre la producción nacional y el consumo interno, sobre la educación, la salud y la generación de empleo, pero que se vale de las condiciones ventajosas de un mundo que sigue en combustión con la más formidable crisis política y económica de los últimos cien años.
La agenda de nuestra cancillería es la agenda presidencial. No desde la mirada soberbia del viejo poder dominante que veía en cada coyuntura crítica a nivel internacional, un fugaz momento para los negocios de los exportadores. Es decir, para ellos mismos.
Esta vez se trata de armonizar, de articular, de ensamblar las partes de un todo que durante dos siglos se presentaba como inevitablemente fragmentado, disociado, desarticulado.
La producción agropecuaria va de la mano de la producción industrial de la misma manera que la política interna va de la externa. Ida y vuelta.
Allí está el giro copernicano de la Argentina; esa es la distancia trascendente entre el primer centenario y el segundo que hoy protagonizamos.
Los que sí parecen quedar, por propia voluntad e impericia, anclados en el umbral del siglo pasado, son los miembros de la oposición referenciada en el “Grupo A”.
Verlos en acción parlamentaria o en batalla discursiva y compararlos con el marco anterior, termina resultando el contraste de un retrato en sepia con el colorido caótico de una realidad siempre creativa que a menudo los supera.
Son las viudas y los viudos del 28-J.
Fijaron con yeso el resultado electoral del 28 de junio del año pasado. Ofrendaron su suerte en la creencia de que es posible detener el tiempo y el espacio.
De esos errores sobresalen dos por su magnitud y consecuencias:
Creer que la realidad es una fotografía y no un film continuado, por un lado.
Y creer que habían resultado ganadores absolutos en la última contienda legislativa, por el otro.
Lo que mintieron para afuera, lo terminaron creyendo para adentro.
Desconocer la realidad política real, la correlación de fuerzas en pugna, el humor social, la dinámica y el devenir cultural de un proceso colectivo, es tan fatal a la política como el erróneo diagnóstico de un médico sobre un paciente.
Lo ocurrido recientemente en ambas Cámaras, tema DNU, pliego de Mercedes Marcó del Pont y “ley del cheque”, es una muestra de esa mediocridad intelectual, pocas veces vista en la historia de las oposiciones parlamentarias. Con un agravante antipatriota, lo hicieron en el mismo momento que la Presidenta protagonizaba aquellas actividades internacionales relatadas y proponía soberanamente al mundo el canje que le permitirá al país salir del eterno estrangulamiento externo.
No dejaron violación por cometer. Ni la Constitución Nacional quedó a salvo esta vez.
La historia no los absolverá seguramente.
El daño malicioso que encarna el nominal vicepresidente y jefe opositor en efectivo, Julio Cobos, es de una gravedad institucional sin precedentes.
Un párrafo final para resaltar la veintena de juicios contra los genocidas que se vienen desarrollando en distintos lugares del país.
La política de Derechos Humanos del gobierno, nos ubica en un lugar de privilegio, si se trata de resguardar el futuro en la memoria.
De contra ejemplo, la vieja España franquista le muerde los talones a la dignidad del Juez Baltasar Garzón por desenterrar del olvido las muertes de García Lorca, Miguel Hernández y otros miles de hombres y mujeres muertos por el fascismo.
Cuando en los años noventa la justicia argentina protegía a los genocidas, él abrió las puertas de su juzgado para agilizar las causas que aquí dormían el sueño de los justos.
Es un deber solidario ponerse de su lado.



Jorge Giles, Miradas al Sur, 18 de abril de 2010

1 comentario:

Adal El Hippie Viejo dijo...

no se´, no recuerdo
y eso que tengo algunos años
haber vivido una política exterior como ahora ...y los medios la refleja así de chiquitito.
Escudé-sé quien es- estuvo en TN y habló maravillas de esto...Van der ..y Blank desparidos!


saludos

Adal

en mi blog apoyo a Garzón!