lunes, 17 de junio de 2013

Saqueadores de precios



La Argentina pasó de los saqueos de supermercados en el 2001, a los saqueos de los remarcadores de precios en esos mismos supermercados.  
En diez años pasamos de la desesperación y la hambruna de los más pobres, al lucro y la especulación obscena de empresarios y comerciantes angurrientos de ganancia fácil.
La primera fue la Argentina en su estallido final, resistiendo como se podía, levantando baldosas para inventar el futuro, enjuagando el llanto y el hambre de una niña tucumana.
La segunda es la que no queremos sufrir nunca más: la de los tipos que  antes bajaban las cortinas de sus comercios por temor al saqueo y hoy suben los precios remarcando a destajo cuando llega la noche.
Esos empresarios son la contracara de los pibes con pechera azul y blanca que solidariamente pasan entre las góndolas luciendo una sola frase: “Miramos los precios para cuidar tu bolsillo”.
Estamos hartos de los especuladores de los malos comerciantes, de los malos jueces,  de los malos periodistas, de los malos gobernantes como Mauricio Macri apaleando a los pacientes del Hospital Borda y borrando la Historia de la escuela pública.
Se conoció una encuesta de la Consultora D`Alessio Irol que afirma y demuestra que el 58 % de los empresarios remarcan sus precios en la misma proporción o más que la suba salarial otorgada a los trabajadores.
El 38 % de los empresarios ajustó sus precios en la misma proporción que los aumentos salariales de su sector, otro 14 % subió sus valores entre 5 y 9 puntos porcentuales por encima de la suba salarial.
Otro 6 % del empresariado sostuvo que hizo ajustes que superaron en más de 10 puntos el porcentaje acordado en paritarias.
La Presidenta advirtió en muchas ocasiones esta conducta antisocial y egoísta de algunos empresarios. Lo hizo extensamente cuando presentó el programa “Mirar para cuidar”. Se refería justamente a mirar los precios para cuidar el bolsillo de todos.
Pero la maquinita remarcadora parece que, al menos para algunos, es un fusil de caza mayor contra la esperanza de la gente. 
Es hora de organizarse desde abajo y participar socialmente para que esto no suceda, se piense como se piense. 
Ya sabemos quiénes son los que remarcan: los que formando precios provocan la inflación y de paso buscan la devaluación y el endeudamiento como lo hicieron en el 2001.
Denunciemos en cada hipermercado y en cada gran comercio a los saqueadores de precios que siguen dando vueltas por los barrios, por la city bancaria y por los silos de soja de los patrones rurales.
Si lo hacemos como pueblo habremos de empoderarnos colectivamente como propuso Cristina el 25 de Mayo en la histórica Plaza.
Si así no fuera, que Dios nos libre y nos guarde.

El Argentino, lunes 17 de junio de 2013