martes, 18 de junio de 2013

¡Fuera bicho!



Llegaron a media mañana al Mercado de Hacienda de Liniers.
Acostumbrados a prepotear, dijeron que iban para garantizar que se cumpla el lockout ruralista.
Los trabajadores abrieron las tranqueras que los separaban de Eduardo Buzzi de la Federación Agraria y de los otros patrones de la Sociedad Rural y de CRA y les señalaron la puerta de salida para que se vayan inmediatamente.
Algunos les gritaban respetuosamente:
“¡Fuera bicho!”. “Somos laburantes  y no oligarcas como ustedes”.     
“Nos están privando de trabajar y ellos se están llenando de plata”, dijo el Secretario General del gremio, Fabián Ochoa y agregó: “no dejan venir la hacienda, pero aunque en TN decían que va a escasear, los frigoríficos están abarrotados de carne”.  
Increpando a Buzzi expresó: “No sé por qué lo dejaron pasar, el no es funcionario del Mercado para entrar cuando quiere”. Y para que no queden dudas del sector que representa, dijo Ochoa: “Nosotros no podemos facturar por un paro que es patronal, por propios intereses de ellos; esta semana no vamos a recibir hacienda por el paro que están haciendo ellos que se llenan de plata y no la están pasando mal”.
Un día antes las autoridades del Ministerio de Trabajo de Entre Ríos encontraron  trabajando en un establecimiento rural de la provincia a una familia de peones en condiciones infrahumanas.
Un matrimonio y sus cuatro pequeños hijos fueron encontrados viviendo entre lonas y sin los servicios básicos de sanidad y agua potable. 
La justicia investiga los delitos que se cometieron por parte de los dueños y encargados del predio. Desde trata de personas y esclavitud a trabajo infantil.  
En Misiones sucedió algo semejante al detectarse trabajo esclavo en establecimientos agropecuarios. Personal del RENATEA detectó personas trabajando en condiciones infrahumanas durante cuatro inspecciones realizadas la semana pasada.
“Seguimos encontrando invariablemente trabajo no registrado, trabajo a destajo, trata de personas y trabajo infantil”, aseguró su titular, Guillermo Martini. 
En la Argentina se abrieron hace rato las tranqueras de la iniquidad.
Ahora hay que atravesarlas para enfrentar, con la ley en la mano, estas injusticias de las que nada dicen los miembros de la Mesa de Enlace ni el Momo Venegas.
Cuando hoy los ex Combatientes de Malvinas reclamen a la Justicia que acelere las causas por torturas durante el conflicto con Gran Bretaña, estarán dando un gran ejemplo: se puede abrazar una causa justa sin encubrir a los genocidas que participaron en la guerra.
Todo es así en estos días.
La sociedad debe seguir empoderándose, como dijo Cristina.
La Argentina, el país que más crece en la región, merece vivir en paz consigo misma.

El Argentino, martes 18 de junio de 2013