lunes, 3 de junio de 2013

Mirar para cuidar también tu voto



Lo increíble está sucediendo.   
Ni a García Márquez se le hubiese ocurrido retratar el ocaso final de la vejentud colonizada de la oposición juntando a Pino con Carrió, a la derechista Fundación Libertad, la de Aznar y Macri con un Hermes Binner ovacionado allí cuando dijo que “el Estado no necesita producir nada sino dar reglas claras al productor” y terminando el retrato con la imagen patética de los legisladores del PRO y sus aliados en el Grupo Clarín aferrándose a las faldas de Colón y pateando la memoria de nuestra Juana Azurduy.
Ellos tan colonizados; tan Azurduy nosotros.
Es que la oposición dirigida por TN y Clarín no sólo se quedó sin proyecto político; se quedó sin vergüenza que es peor.
Desde el 2003 hasta acá no hubo ninguna coalición opositora que se haya mantenido en pie. Ninguna. Todas se rompieron, se fragmentaron, se perdieron, se dividieron.   
¿Y así quieren gobernar el país?
Si no son capaces de mantener la unidad de su propia fuerza partidaria menos podrán mantener la unidad del país.
Pero pasan otras cosas mientras tanto.  
Arrancó la Campaña Nacional “Mirar para Cuidar”, con mucho apoyo de la población. Son miles los voluntarios de organizaciones políticas, sociales y de jubilados que supervisan el cumplimiento de los precios congelados de 500 productos en comercios de varias ciudades del país.
En algunos casos, cuando la gente veía el ingreso de jóvenes con chaquetas que en su pechera decían: “Miramos los precios” y en su espalda la frase: “Para cuidar tu bolsillo”, aplaudían y agradecían la presencia de los militantes.
No se reportaron incidentes. Por el contrario, esta expresión de democracia participativa demuestra que estamos viviendo realmente una nueva etapa en la Argentina. Estos auxiliares del Estado comunican luego el resultado de su trabajo voluntario a la Secretaría de Comercio Interior, que encabeza Guillermo Moreno y finalmente es el Gobierno el que adopta las medidas que considere pertinentes. 
Es sin dudas, un salto formidable en nuestra cultura política, en la convivencia social y en la solidaridad comunitaria. Se trata de cuidarnos juntos y una bella forma de interpretar el paradigma que expresa la definición de Cristina de que la  Patria es el otro.
Y de nuevo la oposición, perdida como perro en cancha de bocha, oponiéndose a una medida que les hubiese permitido, con un poquitín de inteligencia y generosidad, participar del lado de la gente, cuidando el precio de la leche, la carne, las bebidas, la fruta y la verdura, los artículos de limpieza y perfumería.
La política sirve para esto o no sirve para nada.
¿O será que la oposición está para cosas más “importantes” y no nos dimos cuenta?

El Argentino, lunes 3 de junio de 2013