viernes, 2 de noviembre de 2012

Un día tenía que suceder



Da un poco de escalofrío escuchar a Magneto.
Pero hay que hacerlo.
Y habría que celebrar, incluso, que podamos escucharlo colectivamente.
Les vendría bien a los infantes que confunden a un gobierno de la democracia con el verdadero poder.  
Sabrían de una vez, suponiendo que aún no lo saben, que ese que habla es un hombre del poder en su múltiple expresión.
El poder económico, financiero, mediático, terrateniente y trasnacional.
El poder de arrancar el día imponiendo una agenda.
El poder de dominar el mercado del papel para la prensa.
El poder de unificar y disciplinar con un discurso único a la oposición política sindical a través del monopolio mediático que preside. 
Ese poder no va a elecciones. El que gobierna, sí.
¿En qué punto del camino estamos hoy?
Se descubrieron las guaridas y los rostros de los jueces y políticos amanuenses que representan a ese poder, por un lado.
Y por otro, la democracia construyó su propia fortaleza.
Esa es la gran noticia del siglo: que la democracia se las arregla bien, solita, para defenderse y para avanzar con su proyecto de país inclusivo.
La oposición política parece sellar definitivamente su destino al lado del poder.
Con una curiosa paradoja: mientras Clarín se niega a desinvertir y descentralizar sus medios, la oposición sí desinvierte el poco capital histórico que les queda, sin vergüenza alguna.
¿Tanto miedo le tienen a un poder que tiene fecha de vencimiento?  
La semana culmina llena de logros y buenos augurios.
La ley del voto a los 16 nació como debía nacer: sin caretas.  
Con el socialista Jorge Rivas dando un ejemplo de entera humanidad.
Con el diputado Andrés Larroque diciendo sus verdades dignamente.
Con algunos legisladores admitiendo que se fueron del recinto para que caiga el quórum.
La ley del Presupuesto 2013 también está aprobada.
Esto quiere decir que están aseguradas las partidas para sostener el trabajo, la producción, el consumo, la educación, la salud, la vivienda, el crédito.
Además, el Secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, presentó un pronto despacho para que la Causa Papel Prensa, la empresa apropiada por la dictadura cívico militar y entregada luego a Clarín y La Nación, avance en la justicia con la velocidad que amerita una causa por genocidio.
En un país donde los derechos humanos son una política de Estado, no se entiende esta lentitud judicial más que por la sospecha de la complicidad.
Por último, las palabras de la Presidenta, ayer, son uno de los trazos más significativos de la semana que se va.   
“Nos levantamos y hay argentinos que tienen más derechos que el día de ayer. Así que tenemos que festejar”, afirmó Cristina.
Era hora. Un día tenía que suceder.

El Argentino, viernes 2 de noviembre de 2012

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