viernes, 22 de marzo de 2013

No hay nada más lindo que llegar a tu casa



La nueva etapa del Plan de viviendas PROCREAR presentado ayer por la Presidenta, tiene como lema nuestro título de hoy.
Y vaya la hermosa paradoja a horas del 24 de Marzo en que la Memoria bailará, llorará y cantará en la Plaza como lo viene haciendo todos estos años. 
En la dictadura nadie sabía si el hijo, la hija, la compañera llegaban a su casa sano y salvo.
Cristina puso números a la inclusión. 400 de viviendas por día y otras miles en marcha le dan marco a la inminente victoria del Hambre Cero. Será una gran victoria.
Se prohibió por ley el trabajo infantil. Se viene avanzando en las causas por delitos de lesa humanidad.
Todas señales que el amor continúa su marcha contra las trincheras del horror, el odio y el olvido.
En un país como el nuestro nunca hay que bajar la guardia ante los golpistas del cuño que sean. Nada hay que temer. Sólo hay que estar prevenidos.
La historia y la memoria llaman a valorar, apoyar y estimular todas las acciones que se ocupen y preocupen de los derechos humanos de los pibes pobres que hoy pueblan las prisiones de los pobres.
Hay autoridad moral más que suficiente para hacer este llamado. Los juicios a los genocidas deben seguir profundizándose, pero sin caer en la trampa que nos tienden los que quieren fijarnos al exclusivo terreno del pasado.
El mejor homenaje a la Memoria será el domingo 24, sin lugar a dudas.
Pero que se hayan reunido en la ex ESMA varios organismos y funcionarios convocados por la Defensora de la Nación, Stella Maris Martínez, alrededor de una mesa común contra la tortura, de una idea y un repudio común contra la tortura, quizá sea la antorcha memoriosa que esté alumbrando el presente y el futuro que nos merecemos como sociedad.  
Quienes enjuiciaron a los represores de la dictadura tienen ganado el derecho de decir que los uniformados no estaban solos sino acompañados y hasta conducidos por una casta de civiles jueces, empresarios, sindicalistas, periodistas, religiosos que participaron de esa dictadura cívico-militar.
Con el mismo derecho habrá que decir que la memoria sirve para ver el pasado y mucho más, para construir presente y alumbrar  futuro.
En esa memoria creemos. En la que busca justicia para atrás y también para adelante.
Este 24 de Marzo nos acordaremos, como siempre, de nuestros muertos queridos, de nuestros desaparecidos.   
Pero la mejor memoria para ellos será desterrar de una vez y para siempre el inhumano tormento de los torturadores. Y los especuladores.  
Que la rosa blanca de Santa Teresita que le regaló el Papa a Cristina le diga a todo el mundo que aquí nadie baja la vista ante nadie, ni el orgullo de sentirse más argentino que nunca.

El Argentino, viernes 22 de marzo de 2013