miércoles, 10 de abril de 2013

Por mujeres como Hebe



La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, está internada desde hace varios días por un agravamiento de su asma crónico. 
La viene peleando. Como lo hizo a lo largo de su vida. Como peleó la aparición con vida de sus hijos y de todos los hijos desaparecidos por la dictadura. 
Aún así, Hebe se inventó las fuerzas necesarias para hablarles a los jóvenes militantes que vienen construyendo solidariamente el nuevo país que emerge después del temporal.
Hebe los alienta, los admira, les agradece y les pide que no bajen la pechera ni el corazón ante nada ni ante nadie.
Por mujeres como Hebe, la Argentina sigue viva.
En la otra orilla de la vida, no esperaron ni un segundo para responder.
La Presidenta anunció el envío al Parlamento de los proyectos de ley para democratizar la justicia, y el aparato de propaganda del viejo país injusto y excluyente atacó sin piedad.
Lo venían haciendo de manera preventiva antes de hablar Cristina.  
“Por las dudas, decimos que No” sigue siendo su consigna.  
El Grupo A de las corporaciones mediáticas funciona en estos casos de manera aceitada y consecuente.
En nombre de la república perdida, atacan a la república encontrada.
En nombre de la década perdida, dictan cátedra de libertad y civismo a esta década ganada.
Así estamos. Con un gobierno nacional que pasa de ponerle el cuerpo a la peor tragedia de los últimos años, a diseñar y presentar en sociedad una propuesta que mejore, que agilice, que transparente, que haga más justa la justicia ¿y qué propone la oposición?:  nada. O lo que es peor, seguir como estamos con esa injusta justicia. Total, los que sufren prisión sin condenas durante años, son pobres entre los pobres.
Ellos, los poderosos, están a salvo siempre.
Una cautelar y chau pinela.
Sin querer queriendo, Macri homenajeó a la extinta Margaret Thatcher con esta frase: “Con más estatismo tenemos menos Estado”.
Se queja, claro, de la Asignación Universal por Hijo, del Fútbol para todos, del Programa de Viviendas Pro-Crear, de la participación del Estado en la defensa del trabajo, la producción y el consumo.  
Se queja de este Estado, no del que se sirvieron hombres de igual calaña en tiempos del  neoliberalismo.
Abal Medina le respondió con datos, respetando el ámbito universitario que los albergaba, repasando cifras del incremento en la matrícula universitaria que en 2001 era de 1.400.000 y en 2011 de 1.800.000 estudiantes.
El número de egresados universitarios en 2001 era de 65 mil y en 2011 trepó a los 110.000 egresados. La población con nivel universitario completo, en 2001 alcanzaba a 2.174.672 personas y en 2010 se elevó a 3.363.119 argentinos.
O sea.
Pese a Macri, la Argentina avanza igual.

El Argentino, miércoles 10 de abril de 2013