martes, 16 de agosto de 2011

El día después de la victoria


Sólo hay una verdad irrefutable: el pueblo votó, inaugurando una nueva etapa histórica signada por la consolidación y profundización del proyecto de país que gobierna desde el 2003.

El pueblo avisó así, que les renovará el contrato de confianza al gobierno y su Presidenta.

Digamos que firmó el boleto de compra-venta y en octubre firmará la escritura.

Un resultado electoral tan contundente, no deja lugar para falsas interpretaciones. Las lecturas maniqueas y caprichosas son practicadas por aquellos que niegan la realidad.

Algunos datos para el análisis:

*El voto de la juventud, con 1.200.000 nuevos votantes, explica buena parte de la victoria de Cristina.

*La asistencia a las urnas, aproximadamente el 78 % del padrón, es un certificado de garantía democrática.

*La voluntad popular se mueve como un río libre y caudaloso. “No tiene dueños” dijo la Presidenta ayer.

*El voto emerge en medio del mayor tembladeral político y económico del mundo en décadas. El ciudadano entendió claramente que ese modelo que ofertaban los candidatos opositores se referenciaba en países que hoy están sufriendo las inclemencias de la crisis del neoliberalismo.

*El voto popular venció al más salvaje ataque mediático que sufriera gobierno democrático alguno. Todos los medios de la corporación “periodística”, disparan a granel desde el 2008 hasta hoy, contra la figura presidencial, con golpes bajos, con mentiras permanentes y tratando de instalar un clima de crispación y de miedo. Y esa estrategia fue ejecutada servilmente por la dirigencia opositora que se ofrecía como alternativa al gobierno. Recuerden sino, las propagandas de campaña.

*El voto expresa que lo nuevo y lo transformador en la Argentina, es el gobierno de Cristina. Y que la oposición expresa lo viejo, lo conservador, lo que atrasa el reloj de la historia. Es como si el siglo 21 le ganara definitivamente al siglo 19.

*El voto desbarrancó a una oposición que se quedó anclada en la vieja política. Los parámetros de análisis de los opositores responden a un país y a un mundo que ya no existen. No advierten, porque no están en condiciones de hacerlo, que hay otro país en curso. Que pierdan en octubre será apenas un dato anecdótico. Lo que impacta es comprobar que perdieron el tren de la historia. En consecuencia, es previsible que no recompongan el cuadro fragmentado en el que siguen estancos.

*Con este voto nace un nuevo liderazgo nacional encarnado por Cristina. Un liderazgo que trasciende la frontera partidaria. La Presidenta es desde ahora, la Jefa de la Nación Argentina. Una categoría política que la historia se permite sólo en determinadas circunstancias.

En esta, por ejemplo.


El Argentino, martes 16 de agosto de 2011

1 comentario:

Juan Miguel Scatolini dijo...

El compañero histórico acierta con "la mano de la herida"
abrazo
juan