jueves, 5 de noviembre de 2009

NO EMPUJEN, QUE HAY LUGAR PARA TODOS

Empujan por derecha y por izquierda, empujan los monopolios mediáticos y los patrones del campo, empujan en el subte, empujan Carrió y Duhalde, De Narváez y Macri, empuja el piquetero que amenaza con “romperle la cabeza a los intendentes”…

¿Qué les pasa a los opositores que siempre están crispados?

¿Qué alternativa superadora proponen a cambio del proyecto que gobierna?

¿Menos trabajo? ¿Menos producción? ¿Menos vigencia irrestricta de los derechos humanos?

Lo sucedido en las últimas horas vuelve a ser un retazo fiel de la etapa histórica que atraviesa la Argentina.

El conflicto social es siempre un tonificante de la democracia. Pero el usufructo del mismo, es su caricatura más cruel e inhumana.

Empecemos por “el campo”.

Los patrones rurales salieron nuevamente a amenazar con paros y desabastecimientos por que, dicen ellos, están “desesperados económicamente”. Y en simultáneo, las cámaras empresarias que agrupan a los fabricantes y comerciantes de maquinaria agrícola, difundieron datos sobre el extraordinario repunte en las ventas y en la producción. O sea. “El campo” sigue mintiendo.

Vamos a otro sector.

La Avenida 9 de Julio fue ocupada y cortada durante dos días por miembros de grupos piqueteros, opositores al gobierno nacional.

Reclamaban ser ellos mismos, quienes detenten el monopolio de distribuir los cupos de nuevos empleos en las cooperativas de trabajo alentadas y financiadas por el gobierno nacional. Algunos pretenden, incluso, manejar la asignación universal por hijo.

El enemigo declarado volvió a ser para ellos, “el clientelismo pejotista de los intendentes del conurbano”.

O sea. ¿La bronca estalló entonces por querer cambiar de clientelismo? ¿En lugar del pejotismo manejando los cupos de empleo, que sea el izquierdismo antiperonista el que lo haga?

Es un ejercicio para esclarecer, nada más. Por que nadie negó que el Plan “Argentina trabaja” sigue su curso. El piquete fue para posicionarse en el manejo del mismo, reemplazando los estados comunales por un buró político.

O sea. Terminan siendo funcionales al objetivo de cierta derecha que estigmatiza a las organizaciones sociales como modo de aislar y condenar la política de redistribución de la riqueza del gobierno nacional.

Si usted contrasta este hecho con la conducta pacífica seguida por el gobierno y con las declaraciones violentas de los opositores y los escribas mayores de Clarín y La Nación, queda claro que algo falló en los cálculos de algunas minorías del poder.

No hubo represión, como reclamaron algunos. Ni muertos. Ni desmadre. Ni lograron criminalizar la protesta.

Y mucho menos, ausencia del Estado a la hora del combate contra el hambre y el desempleo.

Ahora, como hay que disparar contra la esperanza en marcha, el nuevo partido de las telecomunicaciones, montó el escenario mediático para juntar a sus huestes. De derecha a izquierda, ida y vuelta.

Un programa televisivo consumó la imagen de un maridaje reiterado en la historia.

En un mismo lado sentó a un diputado del Pro, otro de la coalición de Carrió y una legisladora “progre” que logró su banca por la lista electoral del kirchnerismo pero luego desertó de la misma. Los tres, en una versión posmoderna de la “Unión democrática”, arremetieron unidos y a los gritos, contra todas las medidas del gobierno de Cristina.

Del otro lado, sentaron a un diputado oficialista y una diputada aliada al gobierno que defendieron con altura el embate opositor.

Cosa vederes, Sancho…

Para identificarnos mejor, la Presidenta inauguró ayer el nuevo DNI de los argentinos. Es otra forma de seguir profundizando la transformación y la redistribución del ingreso. Una manera de materializar en un documento de última tecnología, el derecho a la identidad de un pueblo, el de los pibes recuperados y el del pibe que está naciendo ahora.

Como dicen en el transporte público, no empujen, que en este modelo de país hay lugar para todos.


Jorge Giles. El Argentino. 05.11.09
http://www.elargentino.com/nota-64697-No-empujen-que-hay-lugar-para-todos.html

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jorge, lo molesto sólo por una frase vertida en el artículo: "el partido de las telecomunicaciones". Sé que usted es muy preciso y no confunde comunicaciones (Clarín, La Nación, etc.) con telecomunicaciones. Por eso, me gustaría, si puede - y quiere - ampliar la significancia de telecomunicaciones en ese contexto.
Muchas gracias
Carlos Blanco

Anónimo dijo...

Deplorable su comentario. Defender un modelo que después de 6 años de crecimiento mantiene al 30% de la gente en la pobreza y encima pretende ocultarlos falsificando estadísticas. De qué progresismo hablan?? Por suerte ya el 80% del país los detesta. Espero que esta pareja termine en la cárcel y devuelva los terrenos de Calafate comprados a 2,50 pesos el metro.
Saludos Ignacio

Cehaj dijo...

Muy bien compañero Giles, leí su nota en El Argentino.

Saludos entrerrianos!