lunes, 1 de julio de 2013

Mi único heredero es el pueblo



Hace apenas 48 horas se produjo en Buenos Aires un hecho político que demuestra a las claras el cambio de época que vivimos.
Nos referimos al acto de presentación de los candidatos del Frente para la Victoria. 
Parecía un evento político, pero fue un suceso profundamente cultural.
Familias enteras siguieron el acto adentro y afuera del estadio, que para mejor, se llama Malvinas Argentinas. En ese ramillete estaba la Argentina profunda, no sólo porque se hicieron presentes los hombres y mujeres que representarán al oficialismo electoralmente a lo largo y ancho del país, junto a los gobernadores y los intendentes de los pueblos más lejanos, sino porque la diversidad de actores sociales no estaba declamada. Sencillamente ellos y ellas estaban allí. 
Estaban las Abuelas y las Madresde Plaza de Mayo. Estaban los dirigentes de la CGT y de la CTA. Estaban representantes de pueblos originarios. Estaban los actores y los cantores  populares. Estaban los morochos y las morochas de los barrios. Estaban los pequeños y medianos empresarios nacionales. Estaban los jubilados. Pero por sobre todo, estaba la juventud maravillosa de estos tiempos. Estaban en todos lados. Arriba y abajo del escenario trabajando.
En la entrada, estaban. En la salida, acompañaban.
En las tribunas cantaban orgullosos flameando sus banderas. Estaba la alegría de la mística en cada uno de sus gestos, en cada consigna hecha canción y el eco no se terminaba nunca:
“Vengo bancando este proyecto, proyecto nacional y popular. Te juro que en los malos momentos, los pibes siempre vamos a estar. Porque Néstor no se fue, lo llevo en el corazón. Con la Jefa, los soldados de Perón”.
Siempre proponemos aquí que reflexionemos  juntos, que miremos los precios para cuidar nuestros bolsillos, pero que también miremos el pasado, el presente y sobre todo el futuro que estamos construyendo a la hora de decidir nuestro voto.
En el acto del sábado hay señales muy claras del proyecto de país que lidera Cristina.
Después de gobernar 10 años, la frescura sigue intacta. Fue el único acto auténticamente federal.   Esa militancia es parte de un movimiento diverso pero compacto. Eran los candidatos de un proyecto nacional y popular, como anunció Cristina en su brillante y emotivo discurso.
La misma boleta electoral, pero con un dato nuevo: este lío lo protagonizan los pibes y las pibas.
El 1° de Julio de 1896 murió Leandro N. Alem, fundador del Radicalismo.
“Que se rompa, pero que no se doble”, fue su mandato.  
Y el 1° de Julio de 1974 se murió Juan Domingo Perón, fundador del Peronismo.
“Mi único heredero es el pueblo”, dijo en su último mensaje.
De ese madrigal de vida venimos nosotros.

El Argentino, lunes 1 de julio de 2013