jueves, 25 de julio de 2013

La memoria en el bolsillo



Tal como lo anunció la Presidenta, hoy se reúne el Consejo del Salario.
Sindicalistas, empresarios y funcionarios nacionales acordarán la suba del salario mínimo, vital y móvil.
En los EE.UU., en la otrora poderosa Detroit, la reina mundial de la industria automotriz, miles de obreros y profesionales deambulan a esta hora por las calles buscando un nuevo destino en una ciudad que se declaró en quiebra.
Por si alguien no sabe cómo anda el mundo.
Aquí, en la Argentina, la curva ascendente del salario se prepara a dar un nuevo envión, como todos los que dio en la década ganada.
Repasemos.
Cuando asumió Néstor Kirchner en el 2003 el salario estaba congelado desde hacía diez años en miserables 200 pesos.   
En el 2004 el salario subió a 450 $. En el 2005 a 630 $. En el 2006 a 800 $. En el 2007 a 980 $. En el 2008 a 1240 $. En el 2009 a 1400 $. En el 2010 a 1840 $. En el 2011 a 2300 $.
En el 2012 a 2670 $ y hace unos meses el Gobierno lo aumentó a 2875 $.
Es el salario mínimo más alto de toda América Latina. ¿Lo sabías?
¿Y sabías que en esta década aumentó casi el 1300 %  como aquí se detalla año por año?
Por eso cuando te hablan de que todo anda mal y que patatín y patatán, pedile al bolsillo que haga un poco de memoria. Un poco, nada más.
Los desesperanzados, los malas onda de siempre, son los que en su mayoría votaron en el Congreso contra la ley de protección de nuestras tierras, contra el matrimonio igualitario, contra la Fertilización asistida, contra la movilidad jubilatoria, contra el Voto Joven, contra la digna regulación del trabajo rural y del trabajo doméstico. Son los que dejaron al gobierno y al país sin la ley de Presupuesto.
¿Te acordás, no?
La burda trampa es correrte siempre por “izquierda” para intentar volver al país de la derecha injusta.
Por eso el General Milani paga cara la osadía de haber dicho: “Estamos trabajando para un Ejército distinto, muy pegado a la comunidad. Un Ejército que está trabajando para un proyecto nacional y popular. Y esto les molesta. Les molesta que yo quiera insertar el Ejército y las Fuerzas Armadas en un proyecto nacional”.
Que los amigos no pisen el palito. El gobierno que acuñó en este siglo “Memoria, Verdad y Justicia” como su principal política de estado, seguirá garantizando que no haya impunidad para nadie. Pueden dormir tranquilos.
Pero los que durante la dictadura titularon periodísticamente a las desapariciones y  asesinato de miles compatriotas cual si fueran “enfrentamientos”; y los políticos que concedieron el punto final, la obediencia debida y el indulto, radicales, menemistas y duhaldistas, no podrán dormir igual.  
La memoria y la justicia a la corta o a la larga te despiertan.    

El Argentino, jueves 25 de julio de 2013