lunes, 29 de julio de 2013

Desplumando al candidato



Es hora que empecemos a saber en serio de los hombres y mujeres que vamos a tener que votar en dos domingos más.
Del lado del kirchnerismo, nos adelantamos a decir que quizá alcance con mirar diez años para atrás para conocer el recorrido y la marca de esa propuesta política.
Para completar la mira panorámica, sugerimos pararnos al final de ese recorrido que hizo el kirchnerismo en el gobierno, pararnos hoy por ejemplo, para pronosticar lo que haría el kirchnerismo de aquí a diez años hacia delante.
Quizá ocurra lo mismo con la oposición.
¿Qué hicieron de bueno a favor de la gente en estos años? ¿Qué propusieron?
¿Cómo gobernaron cuando fueron gobierno con Menem, Duhalde o De la Rúa?
¿Gobernaron para el pueblo o para los enemigos del pueblo?
Y más acá en el tiempo: ¿Qué legislaron cuando tuvieron quórum y dominaban la agenda en el Congreso Nacional con el Grupo “A”?
Cortito y al pie: tuvieron entonces mayoría parlamentaria y no aprobaron ni una ley a favor de la gente. Ni una.
Pero irrumpió Sergio Massa al abrigo del Clarín y parecía que por fin el poderoso grupo de Magnetto cubría el casillero del gran opositor a la década ganada.
Se presentó en sociedad como el dirigente pos moderno de un peronismo que venía a respetar lo bueno que hizo el gobierno kirchnerista y corregir lo que no se hizo o se hizo mal. Esa fue su primera marca. La segunda fue “ondas de amor y paz”.
“La gran Capriles” le dicen.  
Pero hete aquí que la estrategia se hizo añicos en apenas un par de días; no por un contraataque del kirchnerismo, sino por obra y gracia del propio opositor Sergio Massa.
El peronismo aborrece de Mauricio Macri como Macri aborrece del peronismo. Son el agua y el aceite en cualquiera de sus variantes. Sin embargo, Massa acuerda listas con Macri y después lo niega porque le espanta votos peronistas.   
¿Qué hizo Macri? Defendió el acuerdo con Massa porque se quedó sin proyecto en la provincia de Buenos Aires.
Es un escándalo.
¿Y las ondas de “amor y paz” cómo se explican con Graciela Camaño pegándole un sopapo al que se le ponga enfrente? Resulta que ahora nos enteramos que Camaño y su esposo, el sindicalista Luis Barrionuevo, el que dijo que era recontra alcahuete de Menem, son los responsables de la fiscalización de mesas de Sergio Massa.
Hay más:
Días atrás Massa participó como invitado de un programa de la farándula.
Cuando le dieron a elegir entre el diario Página 12 y Clarín, eligió Clarín sin titubear.
Y cuando tuvo que optar entre la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff  y la presidenta de los argentinos, eligió Dilma en lugar de Cristina.
Por lo que se ve, Massa no lee las noticias pero tampoco lee su propio DNI.
¿Será argentino al menos?

El Argentino, lunes 29 de julio de 2013