viernes, 11 de marzo de 2011

Un huracán de pasión y amor



Hoy será un gran día.
Con las banderas al viento, los bombos imitando el sonido del corazón, las consignas de los pibes, con ese Néstor que vuelve a cada rato, la memoria a flor de piel.
La cita es en la cancha de Huracán, allá donde el Parque de los Patricios cobija la historia de un club que tuvo su primer gran estadio con el peronismo, pero que había nacido mucho antes, cuando el siglo XX amanecía.
Se llamó entonces: “Verde esperanza y no pierde”.
Un título tan largo y bello es digno de recibir hoy a la Presidenta de los argentinos y testimoniarle, en vivo y en directo, todo el amor que le tienen.
No se que pensará René Houseman, un ídolo eterno de ese querido club, pero esta tarde en ese estadio alumbrará la alegría nuevamente, como lo hacía él cuando frotaba la lámpara con sus gambetas milagrosas.
Permitido llorar.
A los que recordaremos a Néstor hace justo un año en otro club, Ferrocarril Oeste, hablando desde el corazón ese último 11 de marzo con nosotros:
“Se me caen las lágrimas no sólo porque la amo sino porque la admiro”.
“Me siento orgulloso de la compañera que tengo y de la Presidenta que tienen los argentinos.”
Fue una declaración de amor a cielo abierto.
Y siguió diciendo aquel día de marzo del Bicentenario: “Yo la llamo Cristina Coraje, porque todos los días está poniendo lo que tiene que poner. Ella debe soportar el agravio y la ingratitud de aquellos que mejoraron muchísimo con el modelo.”
“Si no fuera por el coraje de nuestra Presidenta el país estaría paralizado y millones de trabajadores, en problemas”, “No hay destinos individuales, la política es construcción colectiva.”
No se olvidó de los “grupos mediáticos concentrados”, a los que consideró desestabilizadores.
“Les pedimos que reflexionen, que demos todos los debates que haya que dar, porque de los debates salen las síntesis renovadoras. Tenemos que tender puentes de plata que permitan una mayor convivencia”, afirmó. “Les pedimos que no se enojen tanto, que no se pongan nerviosos”.
Como ayer, cuando estaba Néstor y aún antes del genocidio, cuando se festejaba el triunfo de Cámpora-Solano Lima el 11 de Marzo de 1973, el estadio mostrará la algarabía de un movimiento popular frentista que, como aquel Frente Justicialista de Liberación del 73, fuera definido hace justo un año por Néstor Kirchner como “un peronismo abierto, frentista, que incorpore a otros sectores del espacio nacional y popular”.
En eso anda tu pueblo, Néstor. En eso anda Cristina, la Presidenta Coraje como la llamabas.
Y en eso andamos todos, honrando la vida para que siga Cristina enorgulleciéndonos con su Presidencia.
¿Sentís?
El huracán empezó a soplar sus primeras brisas.


El Argentino, viernes 11 de marzo de 2011

2 comentarios:

M. Ángeles del Hoyo dijo...

qué linda nota! abrazos

Néstor Dulce dijo...

Muy buena nota
ELECCIONES 2011: A LOS GORILAS EL UNICO QUE LOS PUEDE SALVAR ES ALADINO CONCEDIENDOLES SUS DESEOS
... y hasta por ahí nomás. Es que estos tipos son tan torpes que estoy seguro que ni corriendo con esa ventaja le van a poder ganar a Cristina.
Les quiero aclarar que ni los personajes de ficción viven al margen del sistema capitalista. A continuación se los voy a demostrar:
En casa éramos tan pobres que para poder encontrarnos con Aladino, mamá ponía a hervir la pava y le formulaba sus deseos a la figura que se formaba con el vapor. De más está aclarar que lo único que conseguía era que el mate saliera lavado.
El caso "radicalmente" opuesto, con perdón del término, es el del magnate Magnetto que parece que invirtió todos sus ahorros para contratar al mismísimo Aladino para q sus muchachos descuenten la ventaja q les lleva Cris. Y ahora paso a contarles lo que aconteció:
Los gorilones hacían fila frente al genio e iban pasando de a uno para exponer sus deseos. El primer turno fue para Francisco de Narváez que, angurriento y no conforme con la guita que heredó de Casa Tía, pidió "quiero ser riquísimo". Y Aladino se lo devoró.
El siguiente en dar un paso al frente fue la Carrió. Advertida de que pedirle dinero no le resultaba simpático al genio, le solicitó:
- "Quisiera ser presidente, pero sólo para servir a los demás y no por una ambición personal"
- "¡Imposible! Yo sólo cumplo deseos. No hago milagros porque esa es una atribución exclusiva de Dios." Y con unos pases mágicos mandó a la gorda hacia el otro mundo. ¿Qué pasó con Cobos, Macri, Duhalde y Alfonsín?
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