domingo, 26 de abril de 2009

LA CONSPIRACIÓN EN LA VIDRIERA

La derecha habría cometido un error garrafal: conspirar en presencia de testigos inoportunos. Fuentes sindicales dicen saber que en algún lugar de Buenos Aires, Eduardo Duhalde le habría dicho a De Narváez, mientras este sonreía con Barrionuevo y el MomoVenegas en señal de complicidad, que para poder ganar hay que embarrar la cancha y la oportunidad es el próximo 30 de abril, en el acto de Moyano.
Se referían al Secretario General de la CGT, Hugo Moyano y a la actividad convocada por la central obrera para celebrar el Día de los Trabajadores.
En las filas cegetistas no cunde el temor, pero están responsablemente prevenidos. Advertidos del acecho, los trabajadores tienen la experiencia suficiente para impedir que vuelvan a frustrar el proyecto nacional y popular del que forman parte.
Dijimos antes que la derecha necesita sacudir la gobernabilidad democrática para valerse de un oxígeno que hoy no cuenta. Las mediciones electorales de sus propias consultoras, estarían señalando que llegaron a su techo, mientras la valoración del modelo gobernante se consolida en amplias franjas sociales.
Así es la derecha nativa; violenta y conspiradora. Dinosaurios de los noventa, están entre nosotros sin confundir al enemigo.
Es toda una diferencia con ese progresismo placebo que cree atacar al lobo feroz cuando es éste el que juega con ellos, el que los usa, ladrando por izquierda mientras muerde por derecha.
No se bancan ideológicamente a un gobierno nacional, popular y transformador.
Lo valoran peligroso porque representa un proyecto político que arrancó con el 20 % de desocupación y en seis años llegó al 7 %; que rechaza las predicciones agoreras del FMI y la flexibilidad laboral en el G-20; que no cede en su política de redistribución del ingreso y que convirtió en política de estado, la defensa de los derechos humanos.
Un gobierno que defiende y da jerarquía institucional al trabajo, es una revolución en paz. Por eso es resistido por la derecha conservadora de Duhalde y Macri, por la derecha liberal de Elisa Carrió, Cobos y la UCR y por los grandes medios que los representan.
Poner el trabajo como eje del proyecto gobernante, es la antítesis de un país donde los ajustes y la desocupación fueron la variable preferida del modelo de exclusión social, cimentado sobre la desaparición de 30 mil compatriotas.
Esta pelea por un modelo de país inclusivo, lleva ya dos siglos.
El 28 de junio, en paz y en democracia, el pueblo sabrá elegir.

(Miradas al Sur. 26.04.09)

2 comentarios:

El Flaco dijo...

Jorge levante tu nota en mi blog, hago una introducción un poco dura con respecto a tu nota, pero con mucho respeto. Te invito a que pases por nuestro blog, la leas y si podrías dejarnos tu opinión sería fantástico, inclusive poder subir una respuesta a nuestro blog de tu parte seria muy productivo en términos de discusión política. Bueno te dejo saludos
Ca.Ro.So. de la Flaca: http://laflacapolitica.blogspot.com/

Martín LatinoameriKano dijo...

Buenísimo Jorge.

Ojo con el bañero, no es joda... yo le tengo terror.