martes, 14 de abril de 2009

LA BALADA DEL ÁLAMO CAROLINA

Ayer, mientras veíamos a la Presidenta en el Delta, rodeada de isleños, sauces, canoas y álamos, nos acordamos de Haroldo Conti. Y nos emocionamos. Porque ese gran escritor argentino desaparecido por la dictadura, conocía como la palma de sus manos ese territorio de pájaros, de ríos y canales. Ese fue su lugar en el mundo, como lo fue también para otro escritor y militante tan grande como él y que transitó las mismas huellas y la misma tragedia. Hablamos, claro está, de Rodolfo Walsh.
"La balada del álamo Carolina" fue una de las obras más bellas de Haroldo. Y esa prosa le nació allí cerca, donde el escritor refugiaba sus sueños de un mundo mejor.
La Presidenta convocaba a la necesaria unidad de los argentinos para defender este modelo de empleo y producción, de sostener contra viento y marea este país de árboles y madera, de pastura y de más trabajo para todos y la memoria nos llevaba al Haroldo que escribió alguna vez en "Mascaró, el cazador americano":
"Yo soy escritor nada más que cuando escribo. El resto del tiempo me pierdo entre la gente. Pero el mundo está tan lleno de vida, de cosas y sucesos, que tarde o temprano vuelvo con un libro. Con la vida rescato la literatura. Todo sucede. La vida es mas o menos, un barco bonito. ¿De qué sirve sujetarlo? Va y va. ¿Por qué digo esto? Porque lo mejor de la vida se gasta en seguridades. En puertos, abrigos y fuertes amarras. Es un puro suceso. Por lo tanto conviene pasarla en celebraciones, livianito. Todo es una celebración"
La Presidenta anunció el apoyo oficial a la forestación y la producción industrial que genera más trabajo.
Muy lejos del informe del CONICET sobre las consecuencias letales que ocasiona el glifosato usado para el cultivo de la soja transgénica.
Un árbol siempre representa a la vida. Un veneno como el glifosato, sólo sirve para matar.
Son dos modelos en pugna, que se expresan en todos los frentes. Venimos diciendo desde hace mucho tiempo en esta columna.
Esta vez, de un lado están los bosques y la vida para generar trabajo, cuidando a la tierra. Y del otro, un cultivo que creció derrumbando los bosques y la vida, dañando a la tierra que nos pertenece a todos, aunque no tengamos papeles de propietarios.
La memoria nos trae a aquellos que andan por ahí, testimoniando una forma de vivir.
¿Cuántas veces habrá andado por el mismo lugar donde ayer estuvo Cristina, ese Haroldo que también fue un maestro de escuela?
En su escritorio de docente un día colocó un lindo cartel escrito en latín que decía
"Hic meus locus pugnare est et hinc non me removebunt"
Las miserias humanas de algunos personajes de estos tiempos, no encaja ni por asomo con el humanismo de aquellos a los que siempre recordamos. Pero es inevitable hablar de ellos. El mundo sigue temblando y no queremos imaginarnos que hubiese sido de nosotros si esos personajes nos gobernaran.
Son los que se pelean antes de confeccionar el primer borrador de las listas de candidatos.
Cuando no hay un proyecto político sólido que consolide un espacio común, suceden estas cosas. Saldrán ahora quizás a reafirmar sus alianzas y se juntarán por puro oportunismo electoral, pero en verdad haría falta una voz que pueda explicitar un modelo de alternancia al que expresa el Gobierno nacional.
Si no acuerdan con la redistribución del ingreso y las medidas que adopta el Gobierno para enfrentar las consecuencias de la crisis mundial, si no acuerdan con las retenciones a la soja ni con la reestatización de la administración de los fondos que pertenecen a los trabajadores y los jubilados, deberían decirle a la sociedad cuál es el modelo alternativo que aspiran gobernar con sus políticas.
Los medios de comunicación sirven para inventarles una buena imagen a los opositores. Pero no sirven para reemplazar la ausencia de una propuesta política creíble. Por más millones que paguen en sus campañas. Lo que se compra hecho, suele venir sin alma.
Después que Haroldo Conti fue secuestrado, alguien tradujo su cartel en latín y decía: "Este es mi lugar de combate y de aquí no me moverán"
Haroldo y Rodolfo, son los modelos de vida que edifican un país mejor, más bello y más justo.
(El Argentino. 14.04.09)

2 comentarios:

Daniel Mancuso dijo...

hoy hermano me hiciste llorar, me emocioné leyendo la contratapa de "el argentino" que me dieron en la calle. Después busqué al autor y vi que eras vos, te mando un abrazo profundo y sentido, tu prosa expresa lo que muchos sentimos y pensamos, avanti

Anónimo dijo...

Enseñame a escribir como vos, compañero. No es broma.

Comparto la sensación con Daniel. Me emocionó muchísimo tu nota, gracias por escribir con tanto amor hacia el pueblo argentino. Siempre.

Fabi