viernes, 1 de octubre de 2010

Ecuador, ni un paso atrás


Muchos creían que Honduras era el límite. Y no.

Ecuador tampoco lo será.

Aunque nos duela reconocerlo y despierte de la siesta a los más despistados, tenemos el deber patriótico y democrático de dar la voz de alerta de que la barbarie está en operaciones.

No pararán en su intento golpista contra la UNASUR y todos los procesos auténticamente democráticos de América Latina.

Pero no pasarán.

Tres cuestiones para tener en cuenta en esta encrucijada histórica.

1.- Hay una ola nazi-fascista y xenófoba, que avanza como una mancha venenosa desde una Europa incendiada por la crisis financiera global.

2.- Las corporaciones del poder económico y mediático de la región sudamericana, fueron la vanguardia y la logística de los levantamientos ocurridos en Venezuela y en Bolivia, frustrados pero no derrotados definitivamente y últimamente en Honduras, donde finalmente impusieron la caída del presidente Manuel Zelaya. La matriz de inteligencia operativa es la misma que emplearon ahora en Ecuador.

3.- La Argentina está en la mira de esta derecha corporativa desde que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner inició el camino de la redistribución del ingreso, la riqueza y la palabra.

Veamos.

*Advertíamos días atrás que no era pura teoría la que afirma que en épocas de crisis se anida la hora de los pueblos o la irrupción del fascismo. No hay términos medios para salir de una encrucijada del tamaño histórico de la presente situación mundial.

Los partidos y grupos fascistas avanzan en España, en Grecia, en Alemania, en Holanda y en una de las últimas joyas del estado de bienestar europeo: Suecia. Lo que parecía improbable en términos absolutos sucedió: la extrema derecha sueca logró el ingreso de 20 legisladores en el Parlamento por primera vez en la historia de ese país. En este mundo que se ha achicado vertiginosamente en la última década, en términos económicos, políticos y comunicativos, nada de lo que sucede del otro lado del océano nos puede ser ajeno.

*Un bombardeo desinformativo aconteció en Ecuador antes que suceda la subversión militar y policial con una excusa cualquiera. Así lo afirmaron el canciller ecuatoriano, el ministro de seguridad y el propio Presidente Rafael Correa desde el lugar donde estuvo secuestrado. El gobierno ecuatoriano venía denunciando esta situación desde hace varios meses y con mayor énfasis en la última semana, llamando al pueblo, a las organizaciones sociales, a los partidos políticos y a todas las instituciones del Estado, incluidas las fuerzas armadas, para que no se dejen embaucar por los titulares de los medios gráficos y televisivos. Fue el mismo Presidente el que arriesgando su propia vida concurrió a la madriguera golpista para informar y contrarrestar la ola desinformativa. El canciller Patiño fue claro al afirmar que atrás de este golpe está la oposición mediática y partidaria, incluidos sectores autoidentificados como “progresistas” que salieron a respaldar el intento del golpe.

*Lo sucedido en la Argentina desde el 2008 a la fecha, la rabiosa oposición del Grupo A, con la complicidad de esa progresía que perdió su destino y sus raíces, la violencia verbal del monopolio mediático del Grupo Clarín y La Nación difamando constantemente contra el gobierno y contra el secretario general de la UNASUR, los piquetes de la Mesa de enlace rural y sus variados apoyos “republicanos”, forman parte de un entramado destituyente semejante, como aquí se denunció desde un primer momento.

Hay que estar alertas, siguiendo las indicaciones de la Presidenta de la Nación y la UNASUR en defensa del heroico presidente Correa y el heroico pueblo ecuatoriano.

Dos pecados son imperdonables para los hombres y mujeres de la democracia: ser ingenuos o permanecer pasivos.

La América Latina volvió a ser una sola patria; por eso tratan de fragmentarla nuevamente.

Y una cuarta cuestión que desbarata las tres cuestiones anteriores:

Hoy existe el MERCOSUR y la UNASUR, hay conciencia democrática y hay sueños.

Los pueblos resisten. Esta vez no pasarán.


El Argentino, 1 de octubre de 2010

1 comentario:

Delia Lucia dijo...

Evita señaló claramente a los enemigos del pueblo:"Todos llevamos en la sangre la semilla del egoísmo que nos puede hacer enemigos del pueblo y de su causa.Es necesario aplastarla donde quiera que brote si queremos que alguna vez el mundo alcance el mediodía brillante de los pueblos, sino queremos que vuelva a caer la noche sobre su victoria". Alertas y comprometidos con las causas populares. Construyendo todos los días la PATRIA GRANDE!!!.Excelente nota!La compartimos