viernes, 22 de octubre de 2010

Los Miserables

Nunca se fueron de allí.
Siguen en sus madrigueras y toda vez que pueden, atacan.
Esta vez se llevaron la vida de Mariano Ferreyra, un ser humano, un ciudadano, un argentino, un militante, una voz, una mirada que ya no puede mirarnos para ir hacia nuestro abrazo o para juzgarnos como se le plazca.
Lo único cierto es que nuevamente un joven ha muerto en una emboscada mafiosa.
Y cuando muere un joven en la Argentina, todos volvemos a morir un poco más.
La indignación nos vuelve a crecer al palpar con la yema de nuestra memoria histórica las circunstancias miserables de su muerte. Asesinado por sicarios o por quién sabe, los asesinos deberán ir lo más pronto posible a pagar sus cuentas a la justicia. Y a confesar con todas las garantías que hoy brinda esta democracia, quién o quiénes los mandaron a matar a Mariano.
Que les caiga la noche al mafioso, al criminal y a los criminales de toda especie, al que gatilló y al que ordenó la muerte. Por más poderosos que sean los autores intelectuales.
Si el gobierno nacional y popular ha sido criticado y condenado mil veces por ser permisivo con las manifestaciones opositoras, con los piqueteros, con los que cortaron rutas, con las movilizaciones de cualquier origen ¿por qué habría que tolerar entonces que un grupo de civiles sindicalizados impida una movilización militante?
Si el gobierno nacional y popular jamás reprimió, jamás encarceló a nadie por sus manifestaciones hostiles por más agresivas que fuesen ¿por qué la cadena nacional de los medios opositores con sus principales voceros políticos del Grupo A, apuntaron desde un primer momento contra “la responsabilidad de gobierno”?
Si el Secretario General de la CGT, Hugo Moyano, es permanente crucificado en los grandes medios por su actitud combativa contra toda empresa que súper explota a trabajadores tercerizados, solidarizándose con los trabajadores que por igual causa protestan en el gremio ferroviario ¿por qué esos medios apuntan ahora exclusivamente contra Moyano cual si fuese el mismo demonio?
Si los autores de las profecías apocalípticas fueron siempre los dirigentes opositores como Elisa Carrió o Eduardo Duhalde, vociferando desde la corporación mediática sus anuncios catastróficos ¿por qué el mensaje de la hora es pedirle al gobierno nacional que “baje los decibeles de su confrontación”?
¿O acaso crispa más la Asignación Universal por Hijo que Eduardo Duhalde cuando declaró hace poco “a fin de año, el país va a estar como en el 2000” y calificó de “bomba explosiva el manejo que hace el Gobierno de las finanzas públicas” y anticipó que antes de terminar el año, habrá una crisis?
¿De qué país hablan los opositores y mutantes como Julio Cobos, cuando afirman tan sueltos de cuerpo que “hay un clima de confrontación permanente y hay que lograr la paz social”?
Un muerto es una tragedia. Pero la Argentina no es la misma Argentina que tuvo decenas de muertos por la represión estatal de los gobiernos democráticos anteriores a Néstor Kirchner.
Ningún muerto por las balas policiales del Estado nacional desde el 25 de Mayo de 2003.
Este gobierno tiene autoridad moral para enfrentar esta emboscada, condición que no pueden exhibir con tanta facilidad los que participaron de gobiernos que reprimieron y causaron muertes como las de Víctor Choque, Teresa Rodríguez, Kosteky y Santillán, Pocho Lepratti y la treintena de muertos en las cercanías de la Plaza de Mayo antes que despegue el helicóptero con De la Rúa adentro.
¿O no se acuerda de esa tragedia durante su gobierno el senador Sanz?
Este gobierno es el que denunció el país en negro del neoliberalismo. Cuando se desmantelan los monopolios, se desmantela el trabajo en negro de raíz.
Como afirmó el ministro Tomada “en la década del `90 nueve de cada diez empleos eran en negro y hoy ocho de cada diez empleos son en blanco; antes de Kirchner había 22 inspectores de Trabajo, ahora tenemos 450 en todo el país”
El pueblo sabe que al matar a Mariano, los mafiosos dispararon contra el proyecto de país que nos gobierna.

El Argentino, 22 de octubre de 2010

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una crítica constructiva:


La frase Ningún muerto por las balas policiales del Estado nacional desde el 25 de Mayo de 2003 debería llevar la aclaración " por represión a manifestaciones de cualqueir índole".

Porque los muertos del gatillo fácil de las balas policiales se cuentan por decenas...

Mery dijo...

Excelente digno de un compañero de fuste, si claro que molesta más la asignación universal que Duhalde no tengo dudas. En estos días no me anime a escribir en el blog tengo miedo de ofender la muerte de Mariano que duele terriblemente, sin embargo en los compañeros me expreso, gracias, blanco sobre negro, impecable. Saludos cordiales Maestro.