miércoles, 22 de diciembre de 2010

Adiós dinosaurio, adiós



La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner reafirmó ayer su liderazgo ante los dirigentes del movimiento peronista de todo el país.
En su mensaje, subrayó las virtudes, los logros y las asignaturas pendientes del modelo de desarrollo con inclusión social que gobierna el país.
Mientras la fragmentación partidaria es la nota distintiva en el arco opositor, el oficialismo volvió a demostrar que su fuerza está en las razones políticas que lo sustentan, pero también en su férrea unidad.
También ayer se desarrollaron los juicios a represores de talla mayor.
Ya no estará el dinosaurio cuando despertemos, como en el breve cuento.
Condenado por genocidio, Jorge Rafael Videla estará en la cárcel para el resto de sus días. Junto a él, dormirán a la sombra de las rejas todos los dinosaurios juzgados con la ley y la Constitución.
Y con el debido proceso que negaron a sus víctimas.
Pero hay una delgada línea que une o separa, según como se mire, el mensaje que dejan esos dinosaurios en el tribunal que los juzga y los mensajes que propagan los portadores del odio y la violencia en tiempos de plena democracia.
El criminal ataque de ayer a los gendarmes es una prueba dolorosa de ello.
En vísperas de la Noche Buena es conveniente reflexionar sobre estas cuestiones que nos interpelan como sociedad.
La democracia no justifica que en su nombre se abriguen desmadres, ni apadrinamientos, ni la intolerancia de nadie. Ni de gobernantes ni de gobernados.
Compartiendo el criterio de no poner en la misma bolsa a represores y funcionarios de la democracia, creemos sí que hay que ser inflexibles con los que tras esa cobertura, alientan la violencia.
A escasos diez meses de elegir nuestro destino, hay que poner las cosas en su justo lugar.
La derecha eligió como tarjeta de presentación la apelación al viejo orden de los injustos.
No van a confrontar con el gobierno de Cristina en nombre de las “ideas conservadoras”.
Van estimular los cortes de calles y la ocupación de terrenos, para empujar después a la balacera en el desalojo cruento, utilizando el miedo como gas paralizante.
Videla señaló al gobierno de la democracia como la versión remozada de sus enemigos.
Duhalde pidió por la represión.
Macri azuza con que “vendrán por nuestras casas”.
Los medios monopólicos vomitan “el caos y el desorden por doquier”.
Ya estaba escrito en los manuales de la guerra fría.
En la otra orilla el proyecto nacional, popular y democrático ampliará su base con alegría y esperanza. Inaugurando caminos, como lo hizo ayer la Presidenta, hacia un país donde los dinosaurios de la dictadura y los violentos de la democracia, sean un triste recuerdo del pasado.


El Argentino, miércoles 22 de diciembre de 2010

1 comentario:

Beatriz Fernández Vila dijo...

Ante los insultos jurásicos, las acciones de una presidenta brillante, que gobierna con la convicción de las ideas forjadas en muchos años de militancia, en aciertos y fracasos que fueron templando esa sustancia de la que está hecha, como lo estuvo Néstor. Son años de trabajo, de adversidades superadas con inteligencia, sensibilidad, y por sobre todas las cosas de no bajar los brazos. Qué otra cosa se puede esperar. Ante los palos en la rueda y las piedras en el camino, responde con una idea que supera a la anterior. Me imagino la cara de estupor de los adversarios frente a esta mujer que deseaban ver como un émulo de Isabel Martínez, y a la que irremediablemente tienen que aceptar como la continuadora de su peor enemigo, al que ya no tienen para hacerle cargo de todos los males. De qué se disfrazan ahora los impresentables comunicadores que deseaban para ella el retiro a una vida doméstica, para sacarla de la escena. Que satisfacción les provocaba esa idea que pretendieron instalar, de que esta mujer era un títere de su marido, y qué rabia deben sentir ahora ante tanta inteligencia, tanta gobernabilidad. Tanto generar y generar, sin darse pausa. Estoy orgullosa de la presidenta de la nación, y eso es algo que jamás pensé que podía sucederme.