viernes, 31 de julio de 2009

EL PAÍS DE LA BUENA LECHE


Hoy es el día de la buena leche. Por los anuncios de Cristina y por que los patrones rurales de la Mesa de enlace, vuelven al dialogo democrático convocado por el Gobierno nacional.
Ojalá enfunden sus viejos resentimientos y exhiban civilizada y pacíficamente, sus reclamos corporativos. Y aunque no sea de su agrado, escuchen de paso la palabra del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, exponiendo una mirada integral que abarque a todos los sectores de la sociedad, en la porfiada búsqueda de consensos que garanticen la paz y la equidad social para todos los argentinos, en particular para los sectores populares más humildes.
Por un momento deberán dejar a un costado las mofas y amenazas de las que hicieron gala en los últimos días, tanto en la Sociedad Rural como en el Parlamento nacional. ¿Aceptarán al fin que ellos, por poderosos que sean, no son el ombligo del mundo? ¿Comprenderán que hay una crisis mundial que exige responsabilidad a todos los sectores sociales y mucha unidad nacional para evitar que los cimbronazos hagan peligrar todo lo conseguido hasta el presente? ¿Se mostrarán dispuestos a comprometerse con la defensa irrestricta de la democracia y sus instituciones?
Todos esperamos con expectativas las respuestas a estas y otras preguntas por parte de una corporación de triste fama en la historia nacional y que hoy se topa con un gobierno democrático que en lugar de pelear, lo invita a dialogar y a consensuar posiciones.
Cuando termine la jornada, sabremos si aprendieron la lección de convivencia o si permanecen con la “cara pintada”.
La Presidenta anunció en Villa María, Córdoba, la decisión del Gobierno nacional de invertir 500 millones de pesos para compensar y aumentar el ingreso del sector lechero. De este modo, el Estado asegura un incremento de 20 centavos percibido por cada litro de leche vendido al mercado.
El acuerdo fue firmado por los representantes de la principal cuenca lechera del país y anunciado en un acto multitudinario donde los productores saludaron efusivamente el mensaje presidencial.
Es una señal en la dirección del entendimiento y del dialogo fructífero con los sectores de la producción.
Si no hay mala leche, nadie podrá decir después del salario mínimo acordado y del acuerdo lácteo, que estas reuniones son sólo “maquillaje y entretenimiento”.
Habrá que invertir mucha madurez para no frustrar este momento.
Enaltece la decisión gubernamental de abrirse al diálogo en medio de la mayor crisis mundial. Y se enaltecen los que acuden al dialogo, empresarios, dirigentes sindicales y partidos políticos opositores.
Pero no depende solamente del gobierno, sino de todos los sectores, el éxito o el fracaso de este rumbo de la gobernabilidad democrática.
Otros temas que trascienden la coyuntura son la situación que genera el golpe en Honduras, las infelices palabras del Arzobispo Hector Aguer y la reafirmación del comisario Palacios por parte del gobierno porteño de Mauricio Macri.
La democracia y la solidaridad latinoamericana miden sus fuerzas en Centroamérica contra los dinosaurios hondureños que pretenden atrasar todos los relojes de la historia. El gobierno argentino y la mayor parte de los sectores populares del país condenan activamente la brutal represión al hermano pueblo por parte del golpe cívico-militar.
Las declaraciones de Aguer contra la educación sexual oficial, tildándola de “neo marxista”, avergüenzan a toda la comunidad. Parecen salidas de las catacumbas del proceso dictatorial cuando jerarcas como Bonamín o monseñor Tortolo, pontificaban sobre las “bondades” del genocidio comandado por Videla, Massera y Martinez de Hoz.
Lo que vemos, en realidad, es la última línea de largada hacia la celebración del Bicentenario patrio, decidiendo en cada paso que damos, el camino a seguir en adelante.
En este diálogo por el que transcurre hoy la puja de la historia, tendríamos que ir preparando el equipaje para que el inicio de los próximos doscientos años, se base en un modelo de país donde manden la defensa del empleo, el mercado interno, la unidad latinoamericana, la democracia, la libertad y la justicia social.


(Jorge Giles. El Argentino. 31 de julio de 2009)
http://www.elargentino.com/nota-51800-El-pais-de-la-buena-leche.html

1 comentario:

MONA dijo...

Pueda ser que sea fructíferio el diálogo. Pero no creo que haya cambios de fondo. Me parece que los del campo lo saben bien.
Los de la Mesa de enlace quieren fortalecer la idea de que al campo le va francamente mal, y que ya no se puede aguantar más... Pero resulta que casi la totalidad de los sectores, incluída la producción láctea, desmienten tal afirmación. A esos males le suman la sequía y la crisis internacional. Pero estos tipos se miran el ombligo, porque no saben que a todos los ha afectado, tal crisis.
¿Creés que de verdad va a surgir algo de esas mesas de diálogo?
No creo que nada pueda cambiar porque éstos ruralistas son uno de los sectores más prósperos de la economía.
Con los que no son tan prósperos, la presidenta ya tomó medidas, por ej., con los tamberos de hasta 3 mil litros...
Lo demás, lo que dicen, las paradas sobre la desconfianza, la reticencia al diálogo, los calificativos: "no es suficiente", "inoportuno" corren por cuenta de los ruralistas, y toman poder en la sociedad, sobre todo en la portadora de cacerolas, gracias a la intervención de los medios, que han inflado un tema que no se merece más de un año de conflicto.
Lo que sí puede prosperar es lo que decís vos: el intercambio de ideas entre los argentinos, para analizar la defensa del empleo, el mercado interno, la unidad latinoamericana, la democracia, la libertad y la justicia social.
Muy bueno tu blog!
Saludos