domingo, 13 de mayo de 2012

Avanzar es defender conquistas



Estamos en peligro. Hay un mundo que se cae a pedazos y los gobernantes de los países desarrollados no atinan más que a echar nafta al incendio desatado por el neoliberalismo en todo el hemisferio norte.
Es bueno recordar que lo peor que podemos hacer en caso de peligro es dejarnos arrastrar por el miedo. El miedo nos paraliza, nos entristece, nos deprime, nos hace confundir la puerta de salida, nos impide abrir con un martillo la puerta de emergencia.
El diagnóstico de esta situación mundial no es para nada novedoso.
Lo advirtió la Presidenta el 25 de setiembre de 2008 ante los 400 poderosos empresarios que escuchaban su exposición en el Waldorf Astoria de Nueva York, durante el evento que organiza anualmente el Council of the Americas.
Fue allí cuando, ante la filosa pregunta de una ejecutiva estadounidense, Carla Sandy, del Credit Suisse, que quiso conocer cuál era el Plan B de los ajustes que vendrían si los ingresos disminuyeran y la economía argentina cayera, Cristina respondió con data fina y gruesa, la solvencia del modelo económico que desarrollaba el gobierno desde el 2003 y que no había necesidad de ningún Plan B porque el Plan A estaba en marcha y dando buenos resultados. Repasó una por una las causas de la crisis financiera y política que ya atravesaba al mundo desarrollado y concluyó: “Me parece que los primeros que tienen que tener un Plan B son ustedes, aquí en Estados Unidos y en Europa”.
Ardió Troya en Buenos Aires. Los medios que responden al Grupo Clarín y a La Nación no ahorraron epíteto contra el “desplante” de nuestra Presidenta. ¿Se acuerdan ustedes?
Sigamos hurgando en esos tiempos para poder contextualizar esta etapa y entender la esencia del discurso de Cristina del jueves pasado cuando anunció el nuevo tramo de 8 mil millones de pesos de Créditos del Bicentenario.
Por esos mismos días del 2008 la Embajada de los EE.UU. enviaba a su gobierno distintos cables que daban cuenta del proceso de creciente “argentinización” de la economía conducida por los Kirchner. Difundidos y conocidos luego por los ya célebres Wikileaks, aquellos cables caracterizaban al gobierno de Cristina en sintonía con el rechazo del pueblo argentino al neoliberalismo y al Consenso de Washington.
¿Qué hay de nuevo entonces en el horizonte?
Que el proyecto nacional, popular y democrático entró de lleno a su etapa de profundización con sintonía fina, mientras el modelo de acumulación financiera que ocasionó la más grave crisis del capitalismo en su historia, acaba de expandir su incendio a todo el viejo mundo.  
Nótese que estamos en un país que brinda certezas sobre el futuro inmediato en tanto se involucre la mayoría de los ciudadanos en la defensa de este proceso político. Se empiezan a tocar las partes blandas y sensibles del viejo poder económico dominante durante décadas.
Por ejemplo, sentar a Blaquier en el banquillo de los acusados por crímenes de lesa humanidad, no es soplar y hacer botellas. Este tipo de personajes no pasan a retiro como los generales del genocidio. Blaquier, como Martínez de Hoz, son generales en actividad mientras tengan poder. ¿Hay que dejar que actúen las instituciones de la democracia para juzgarlos? Sí, mil veces sí. Pero debe haber una sociedad movilizada, participando, informándose, apoyando cada paso ascendente hacia un Estado de derecho pleno. Porque no habrá profundización de este modelo de país sin participación social. En ese universo social hay que poner la plomada de albañil para medir la justa medida de la unidad y la organización que se nos reclama a todos.
No es la unidad de los iguales, sino de los diferentes. No es la organización de los organizados, sino de los desorganizados.
Esa es la consigna a militar barrio por barrio, casa por casa.
Cuando los patrones rurales vuelven a la carga violando los portones de la legislatura bonaerense mientras los legisladores de La Cámpora defienden el sagrado recinto de la democracia, se está pintando un fresco sobre la pugna inconclusa entre los dos modelos de país.
Cuando Clarín, La Nación y Mauricio Macri se ubican en la línea de defensa de los intereses de Repsol y del Reino Unido de Gran Bretaña, mientras el gobierno junto a la amplia mayoría del pueblo levantan las banderas de recuperación de YPF, de nuestra soberanía energética y de las Islas Malvinas, se está expresando un nuevo capítulo de esa vieja disputa por el perfil del país de los argentinos para los próximos doscientos años.
“Mirá lo que te digo”, diríamos en el barrio.
Que el miedo no nos paralice pero que tampoco nos lleve a creer que la batalla está ganada. La Argentina depende esta vez sólo de nosotros. La suerte del mundo ya está echada y poco o nada podemos hacer para cambiarla. Son otros pueblos los que deben dar esa pelea por salir del incendio causado por el FMI, Merkel, Sarkozi, el Banco Central Europeo y otros de igual estirpe.
Pero entre nosotros, si no se aflojan las riendas que sostienen armónicamente el crecimiento del salario, de las jubilaciones, del desarrollo social, de la educación, de la salud, de las obras públicas, del mercado y el consumo interno, de la unidad política y económica con los países hermanos de la región, podremos decir que estamos preparados para pasar airosos varias colas de tormentas que azotan sobre líneas exteriores.  
En esta etapa, para horror de los neoliberales, ser antikirchnerista se parece bastante a ser antiargentino. Se están jugando intereses y la taba ya no está en el aire. Cayó del lado de los justos, de los trabajadores y los verdaderos productores que quieren invertir en el país y por el país.
España acaba de aprobar la inyección de 10 mil millones de euros para los bancos,  mientras los Indignados que acampan en Madrid protestan por los 10 mil millones que el gobierno conservador de Rajoy, el socio político de Macri, le acaba de recortar a la salud y a la educación.
A defender las conquistas, se ha dicho.
Después de todo, si gustamos de un buen jamón español que no sea jamás a costas del trabajo argentino.
Esa película de terror ya la vivimos.   


Miradas al Sur, domingo 13 de mayo de 2012

viernes, 11 de mayo de 2012

Oíd el ruido de rotas cadenas



“Oíd mortales el grito sagrado, libertad, libertad, libertad…”
Hoy es el Día del Himno Nacional Argentino, según lo dispuesto por la Asamblea del Año 1813.
Vale cantarlo y compartirlo con quien tengamos al lado, porque estamos viviendo una época que se parece en mucho al espíritu y la obra de aquella Asamblea liberadora.
Y el Himno es una de esas obras.
Los argentinos nos estamos liberando de viejas ataduras.
Así lo sentíamos ayer escuchando a la Presidenta.
Nos crecieron alas.
Nos animamos a proclamar el matrimonio igualitario contra todos los prejuicios y anacronismos.
Nos animamos a tener una ley de medios de la democracia.  
Nos animamos a decirle “No al ALCA” y “Chau FMI”.
Nos animamos a juzgar a los genocidas y a los dueños del viejo poder dominante, con la memoria, la verdad y la justicia.
La sanción de la ley de identidad de género y de la llamada “muerte digna”, van en esa  dirección. No impactan solamente en las personas directamente afectadas, hoy o mañana. Impactan sobre toda la sociedad, volviéndola más igualitaria, más inclusiva, más tolerante y más justa.
Ayer leíamos emocionados a uno de los principales impulsores de la libre voluntad de los pacientes a recibir o no determinados tratamientos, el diputado Jorge Rivas, diciendo: “El espíritu del proyecto de ley sobre muerte digna que acaba de ser aprobado por el Senado por unanimidad se basó en parte en el proyecto que presenté en 2011 en Diputados y que oportunamente fuera aprobado. El fundamento que allí desarrollé es que la vida no es una obligación, sino un derecho. Morir con dignidad es, en definitiva, un derecho idéntico al de vivir con dignidad. La nueva norma protege el derecho del paciente enfermo en situación terminal, estado irreversible o de agonía a tomar una decisión autónoma y a recibir cuidados paliativos integrales y un adecuado tratamiento del dolor en el proceso de muerte. Es una obviedad decir que el derecho a la vida es el derecho por excelencia, y que de él se derivan todos los demás, y también lo es que la muerte no es otra cosa que el acto último y definitivo de la vida, al que por lo tanto deben alcanzar también la libertad y la dignidad que deseamos para nuestra vida entera”
Me acordé de un compañero que fue sabio en estos asuntos, Germán Abdala, cuando poco antes de morir confesaba que hubo un tiempo en que pensaba que había dos tipos de muerte: la muerte digna y la muerte indigna, pero que su enfermedad le enseñó que la muerte era una sola, era la muerte y a otra cosa.  Finalmente, sentenciaba Germán, “lo único digno o indigno es la vida”.
Esta Argentina es la que siempre soñaron los que se pusieron exclusivamente de novios con la vida.

El Argentino, viernes 11 de mayo de 2012
  



jueves, 10 de mayo de 2012

Tenemos patria, tenemos vida


 Arranquemos con las buenas nuevas.
Ayer se conoció el Informe anual de la ONG internacional Save the Children sobre la situación de las madres en 165 países.
En el reporte se analizan factores como las condiciones generales de salud, salarios, la esperanza de vida, el nivel educativo, económico y político de las madres, cuántos años de educación reciben, permisos de maternidad en los trabajos, la tasa de mortalidad antes de los 5 años, el porcentaje de niños desnutridos y el bienestar básico de los hijos.
El Informe señala que en América Latina el mejor lugar para ser madre es Cuba y el segundo lugar es Argentina.
¿No es para celebrarlo? ¿No es para sentirse orgullosos de vivir en un país que, además, se ubica cuarto entre los 80 países considerados en desarrollo?
Antes, la CEPAL informó que la Argentina es el país más igualitario de la región, recuperando niveles de calidad de vida semejantes a los que teníamos antes del terrorismo de estado de 1976.
El tranco largo de la igualdad, dice el organismo de la ONU, lo logramos a partir del 2003 con Néstor Kirchner, alcanzando los valores actuales después de la Asignación Universal por Hijo establecido por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Tenemos Patria, tenemos vida.
El oscurantismo está en retirada en la Argentina. Por eso sus representantes aúllan a la luna. 
La policía fue a buscar ayer a un funcionario de Mauricio Macri para que se presente a cumplir con sus obligaciones en la paritaria del transporte.
Así son ellos.
Expansivos para las artimañas, constreñidos para trabajar.
“Macri está fundiendo la Ciudad”, dijo el diputado Juan Cabandié con más de una razón.
La situación es dramática y grotesca; pero el gobierno del PRO viene causando tanto dolor  a los ciudadanos que no hay lugar para el chascarrillo.
Les cabe la definición de la Presidenta: “A los que planteen divisiones, se los lleva puesto la historia” y que sólo “Unidos y organizados es la única manera de seguir adelante”.
Más de un millón de seguidores siguieron la cuenta de Cristina en Twitter y la reprodujeron por otro millón y por otro.  
Dicen que Lanata aún los está contando.
Esos son los que bajan línea desde la España monárquica y franquista.
Imitan a Rajoy que ayer salió a tranquilizar a tres sectores: a los bancos diciéndoles que seguirán inyectándoles euros para salvarlos, a los empresarios otorgando más concesiones para despedir trabajadores sin indemnizarlos y a los cazadores otorgándoles permiso para matar con plomo en los Parques Nacionales.
Salud de España advirtió a las madres que no consuman de esa carne.
Allá, la caza y la muerte.
Acá, la casa, la cuna y una vida cada vez más digna. 

El Argentino, jueves 10 de mayo de 2012

lunes, 7 de mayo de 2012

La solidaridad de los pibes




Estamos tentados a entrarle al análisis del resultado electoral en Francia y las elecciones distritales en Alemania. Los dos mandamases de la política neoliberal europea ayer jugaban su suerte plebiscitando el ajuste salvaje, la ayuda a los bancos y los despidos masivos. Hablamos de Sarkozi y de Ángela Merkel, respectivamente.
Perdieron: Francia tendrá un presidente socialista.
¿Tocaron fondo las medidas antipopulares o es sólo un cambio de maquillaje?
Ya lo sabremos. Hoy es importante el resultado pues implica una severa derrota para los ajustadores de la Unión Europea.
Estamos tentados a seguir analizando las implicancias históricas y estratégicas de la recuperación nacional de YPF y la puesta en valor de nuestra soberanía energética.
Estamos tentados a profundizar las consecuencias de la política oficial sobre nuestra soberanía en las Islas Malvinas. El spot publicitario del atleta en suelo argentino, es decir en suelo malvinense, es al siglo XXI, por su  creatividad y tecnología, lo que fue el vuelo del piloto Miguel Fitzgerald aterrizando en Malvinas con su avioncito Cessna en 1964.
Estamos tentados a reproducir íntegra la inteligente y emotiva nota del canciller argentino, Héctor Timerman, instando al gobierno británico a que “honremos a los muertos construyendo la paz” y afirmando que “el mundo es más seguro cuando se usa la creatividad que cuando se bombardean poblaciones civiles en países independientes”.
Pero queremos resaltar una noticia que expresa la clave para abrir las puertas del porvenir: centenares de pibes y pibas de La Cámpora trabajaron este fin de semana solidariamente en barrios de Quilmes y Moreno afectados por el último temporal que azotó la región y otros donaron sangre en el Hospital “Garrahan”.
Allí estuvieron codo a codo con los vecinos, estos jóvenes demonizados por Clarín, La Nación y una buena parte de la oposición.   
Andrés Larroque, José Ottavis, Juan Cabandié, Mayra Mendoza, Mariano Recalde y otros militantes kirchneristas hicieron lo que vienen haciendo desde que sumaron sus vidas al compromiso político y social.
Limpiaron calles y zanjas, arreglaron techos destruidos por el ventarrón, repararon viviendas, talaron árboles y abrazaron con su presencia solidaria a los humildes que habitan esos barrios.
Evita cumpliría años hoy y como se verá, sigue naciendo en estos pibes.
Cuando la historia escriba la crónica de estos días dirá que la Argentina recuperó la soberanía con YPF, que se llenó el estadio de Vélez para estar con Cristina y que la juventud, como en todo proceso de cambio, protagoniza acciones solidarias junto al pueblo.
Como dijo Alterio: “La puta que vale la pena estar vivo”    

El Argentino, lunes 7 de mayo de 2012



domingo, 6 de mayo de 2012

Hoy a las 21:30hs por canal Encuentro, documental sobre la Masacre de Margarita Belén, no se lo pierdan. Pasala.


La cuestión nacional según el kirchnerismo




Decía Arturo Jauretche que “la nación es una vida, es decir, una continuidad” y que “lo nacional es lo universal visto por nosotros”.
Vale recordarlo ahora que YPF ha vuelto a casa de los argentinos.
Somos más soberanos, más libres y más justos que el día anterior a la sanción de la ley. La recuperación de YPF vuelve a poner sobre el escenario mayor de la política la conjunción maravillosa que se da cada vez que encuentran un mismo punto de apoyo la cuestión nacional y la cuestión social. Y cuando ello sucede, nace una patria, en la concepción jauretchiana.
YPF, como Malvinas, es ese diapasón que hoy nos permite retomar y profundizar un viejo axioma inconcluso: No hay nación sin pueblo y no hay pueblo sin nación. 
Recuperar YPF no sólo representa recuperar la bandera nacional sobre nuestros recursos, sino continuar recuperando la tan demonizada “caja” de los argentinos.
Hablamos de esa maldita y endemoniada “caja” que no pertenece a un gobierno de turno ni a un partido político, sino a un Estado y a un país soberano.
Hablamos de una “caja” que ya no pertenece a los mercaderes de guante blanco; es esta realidad la que crispa los nervios de los poderosos.  
En la Argentina se viene construyendo una sociedad mejor pero desde la redistribución concreta de la renta y del ingreso. Y hacerlo motiva el odio de los injustos como contraprestación.
El proyecto nacional y popular se jalona orgulloso con estas huellas.
Cuando el Gaucho Antonio Rivero se alzó en armas contra el colonialismo inglés, allá en Malvinas, primero arrió la bandera británica y enarboló la enseña patria y acto seguido, se cobró en nombre de los criollos que lo acompañaban en la patriada, las deudas impagas por los colonialistas.    
Apresado en enero de 1834, el tribunal inglés que lo juzgó y condenó, lo acusó de “bandido” por reclamar la paga que le debían.
Sin embargo, para aquellos gauchos la lucha era una sola: defender la soberanía era defender la paga justa. Y viceversa.
Pero que notable. En 1966 la Academia de Historia le niega el honor de ser homenajeado por otros historiadores porque, para ellos, era sólo un “bandido”. Igual que para los ingleses. ¿Y cuáles fueron los antecedentes y archivos consultados por los académicos mitristas? Las actas conservadas en Londres de aquel tribunal extranjero.
Cuando fusilaron a los peones rurales en la Patagonia trágica, fusilaban “bandidos” según los dueños del poder oligarca y pro inglés de entonces.
Cuando los trabajadores, los cabecitas negras, hicieron el 17 de Octubre de 1945 y cantaban por Perón, por la Patria y el salario justo al mismo tiempo, aquella oligarquía mitrista los llamó, por derecha y por izquierda, “lúmpenes”, “fanatizados”, “fascistas criollos”.
Cuando la dictadura cívico militar de Videla, Massera, Agosti y Martínez de Hoz secuestraba jóvenes y niños para demoler un Estado de todos e imponer el Terrorismo de Estado, llamó a sus víctimas “subversivos”.
Así fue siempre.
Ahora el kirchnerismo pone nuevamente las cosas en su lugar reparando la herida abierta en la larga noche del neoliberalismo.    
YPF ha vuelto a los argentinos por iniciativa de Cristina Fernández de Kirchner, por acompañamiento popular, por el voto mayoritario de los legisladores y porque en esta región del mundo hay un cambio de época que corre en el sentido de la justicia y la inclusión.
Quizá la holgada mayoría de senadores y diputados que votó la ley que recupera de aquí en más la plena soberanía energética, está expresando y revalidando la corrección de una estrategia de acumulación política, más que la voluntad de una unidad abstracta de los sectores políticos tradicionales. Acumulación que corre en línea con los intereses nacionales y populares antes que con cualquier otro factor. Se acumula cuando se acierta. Y con YPF se acertó con creces. Tanto, que poco o nada importan las hojarascas discursivas que se escucharon en ambas cámaras. El acierto de esta iniciativa de la Presidenta se mide con la vara que mide la corrección de una estrategia y su aplicación en el espacio y el tiempo que corresponde. 
La Argentina debate la cuestión nacional en torno a sus intereses concretos. Y lo hace debatiendo con los elementos que brinda esta nueva época, desde una mirada nacional, latinoamericana y universal al mismo tiempo.
¿Cuál es la mayor desventura de la oposición macrista? Que sigue debatiendo con elementos viejos y oxidados que no se corresponden con la nueva etapa. Mientras el kirchnerismo debate el anticolonialismo, la cuestión nacional y social, con el lenguaje del siglo XXI, algunos opositores debaten manipulando las cenizas partidocráticas del siglo pasado.
La recuperación de YPF, al igual que la firme defensa de la cuestión Malvinas, clausura el viejo país digitado por control remoto desde los centros de poder financiero y el monopolio mediático, es decir, desde las madrigueras de los que perdieron el núcleo duro de su negocio cuando este gobierno, este modelo, este proyecto se lanzó a decidir el destino nacional desde la voluntad de la política, en una país democrático e integrado  como nunca antes al mundo y la región. Pero como no pueden adentrarse en la discusión llana de valores democráticos en juego y mucho menos en cuestiones nacionales y sociales, acuden al viejo argumento de “la caja”.
Faltaría que un día de estos, Clarín y La Nación terminen por abreviar el ataque contra el proyecto nacional y popular  llamando “bandidos” a sus militantes, tal como llamaron hace más de un siglo al Gaucho Rivero.
Si este presente logra consolidarse en el imaginario político de las mayorías, el debate y la acción serán todo lo fructífero y productivo que se proponga la ciudadanía.
Superada la prehistoria de la pelea estéril entre partidos populares y democráticos para ubicar la mira en la disputa con las corporaciones, la política será una fábrica de sueños y realidades, desde otro piso y teniendo como único techo solamente el cielo.
Lo inconcluso estará cerrando así su último círculo y el futuro caminará definitivamente  entre nosotros.

Miradas al Sur, domingo 6 de mayo de 2012








viernes, 4 de mayo de 2012

De vuelta en casa, YPF




Cada vez que sea necesario ejemplificar la unidad nacional, mostremos la imagen de los 207 diputados recuperando YPF para los argentinos.  
Miremos con orgullo esa pizarra, sin olvidar a los que votaron en contra o se abstuvieron, que es lo mismo.
En la página negativa de la historia quedarán el macrismo, la resaca del menemismo, Oscar Aguad y Elisa Carrió, como el eco vago de lo peor del pasado.
En cada voto positivo de ayer votaron los piqueteros de Mosconi y Cutral-co, votó el maestro Fuentealba, el periodista Cabezas, Jorge Julio López, votó Germán Abdala,  votamos todos los argentinos.
“La política le ganó a las corporaciones, porque así lo quiso Néstor y Cristina Kirchner” tronó Agustín Rossi, el presidente del bloque oficialista.
Mientras se votaba la recuperación de YPF y la plena soberanía energética, el pueblo se reunía  afuera para festejar la nueva ley de la democracia.
La patria fue una fiesta adentro y fuera del Congreso.  
Algunos votaron positivamente pero mirando con un espejo retrovisor que apuntaba a los talones. 
Deberían enfocar panorámicamente ese espejo para hacerse cargo de la cuota parte de la historia que a cada uno corresponde.
Hay que mirar desde la razón y el corazón el tiempo que nos tocó vivir. La entrega de YPF en 1992 fue a la soberanía, lo que fue a la memoria, la verdad y la justicia la desmalvinización y el olvido impune con los genocidas.
¿O acaso fue un parto de los montes la política de privatización de las empresas públicas, el vaciamiento del Estado nacional, la desmovilización social y la agonía de la política?
¿O no hubo un momento en que la democracia política claudicó y fue posibilista ante la relación de fuerzas que imponían los dueños del poder y los grandes medios?
Ocurrió cuando el bombardeo ideológico del “fin de la historia y las ideologías” y con la “doña Rosa” de Neustad multiplicándose en millones.
Eso fue la derrota política, económica y cultural del pueblo.
Ya se votó. Pero es preciso poner las cosas en su lugar para no falsear la historia.
YPF vuelve a casa porque hay un modelo de país que parió la recuperación.
YPF vuelve porque se reconstruyó la idea de nación y pueblo.
YPF vuelve porque se recuperó la política como herramienta de transformación.
YPF vuelve porque salimos del infierno con el presidente Kirchner.
YPF vuelve porque la historia, en definitiva, la construyen los pueblos.
YPF vuelve porque la democracia se llenó de jóvenes y por tanto de futuro.
YPF vuelve ahora porque Cristina es la presidenta de los 40 millones de argentinos.
Ya se votó y hoy todos somos YPF.
Hay una nueva Argentina: somos más soberanos que ayer.  
Y esa razón histórica, nos llena de emoción.    

El Argentino, viernes 4 de mayo de 2012

jueves, 3 de mayo de 2012

Tenemos patria: YPF es argentina




El calendario indica que hoy es jueves 3 de mayo de 2012. Anotémoslo. Porque en la memoria colectiva quedará esta fecha como un hito histórico.
De hoy en más será el día de la reconquista de YPF para los intereses de la nación y el pueblo, según la ley que será aprobada por el Congreso argentino.    
La historia escribirá que la iniciativa política fue de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. ¿O alguien duda aún de esta afirmación?
¿O acaso los vientos que soplan en el mundo van en igual sentido a los que soplan en nuestro país? 
Lo decíamos ayer. No son los vientos de cola del derrumbe neoliberal los que nos hacen vivir etapa histórica, sino los vientos nacionales, populares y democráticos que cruzan la América Latina gobernada hoy por presidentes que se parecen a sus pueblos como hace 200 años.
La historia escribirá también que hoy se reafirmó definitivamente el destino soberano, inclusivo y equitativo de la sociedad argentina.
Ya nada será igual después de la recuperación de YPF. Ya no hay vuelta atrás. Ya nada ni nadie podrán desandar impunemente este destino de libres que hoy se reafirma.
Y la historia resaltará que esta reconquista fue acompañada por la amplia mayoría del pueblo y que esta realidad se expresó genuinamente en la amplia mayoría de los senadores y diputados de la nación que votaron la iniciativa gubernamental.
Quizás pasarán al olvido las pequeñas miserias que no se merecen ni un renglón en los libros que registren mañana la memoria popular.
Lo importante es que hoy recuperamos por goleada democrática nuestra soberanía hidrocarburífera. 
Esta expropiación se entiende en el contexto de un proyecto de país integrado o no se entiende. Un país soberano. Un país libre, igualitario y democrático. Porque no es este un sueño de otoño ni un berrinche de ocasión.
Recuperar YPF es seguir recuperando la autoestima como pueblo.  
Ahí están las huellas que lo preceden.
Recuperar ese orgullo de lo propio es haber reparado en estos años la política social con nuestros pibes, con nuestros jubilados, con nuestros trabajadores, con nuestros científicos, con nuestros estudiantes, con nuestras Madres y Abuelas de la Plaza.  
La recuperación de YPF está en ese ancho surco que abrió el Bicentenario.
Como Malvinas, llenándonos el pecho de emoción desde la agenda de la democracia.
La Presidenta reivindicó en este sentido y con toda justicia, la actitud valiente, respetuosa y democrática de la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, por preguntar al canciller inglés si estaban preparados para dialogar por la paz.
Fue ayer al inaugurar el Patio Malvinas Argentinas en la Casa Rosada.
Tenemos Patria. YPF es Argentina.  

El Argentino, jueves 3 de mayo de 2012


miércoles, 2 de mayo de 2012

Los vientos de la historia




El mundo se ha partido en dos.
Mientras en la vieja Europa el 1° de Mayo fue celebrado con miles de trabajadores movilizados reclamando por trabajo y el fin del ajuste salvaje que imponen los gobiernos neoliberales, en la Patria Grande, millones de compatriotas celebraron la recuperación de YPF en la Argentina y la energía eléctrica en Bolivia.
Un dato para valorar: en Chile, Camila Vallejo, la líder estudiantil del país hermano, le relató a Hugo Yasky, el Secretario General de la CTA, que Fidel Castro le dijo a ella personalmente en su reciente visita a Cuba, que “la Presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, representa el punto más alto de la conciencia de nuestros pueblos y por eso mismo había que cuidarla”.  
La revelación se conoció en el acto que esa central obrera realizó ayer con motivo del Día del Trabajador.
El sur es nuestro norte, definitivamente.
No es casual el rotundo reconocimiento que recibiera ayer la Argentina por parte de todos los países de América Latina y el Caribe para representar a la región en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas durante el bienio 2013-2014.
Un presidente habló con otro presidente y éste habló con otro presidente y éste habló con otro y así siguió la ronda. Tenían que elegir al país que representaría de manera unánime a la América latina y al Caribe en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas durante el bienio 2013-2014.  Y entonces alguien propuso: “Argentina” y Argentina fue elegida por esos países como la mejor representante de la región y el continente.
¿Quién dijo que estábamos solos? ¿Quién dijo que estábamos aislados? ¿Quién dijo que no representábamos a nadie? ¿Quién dijo que se reían de nosotros?
Que lo sepan todos: la Argentina representará a la América latina y al Caribe ante el mundo entero. 
Por si fuera poco, hace pocos días los países que conforman el grupo emergente más poderoso en el G-20 y en la ONU, el BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, invitaron a nuestro país a subscribir con ellos un documento en defensa de un modelo económico que preserve el trabajo, la producción y el desarrollo con inclusión social.
La Presidenta saludó ayer a los trabajadores reafirmando el concepto de que “El cambio cultural por el que trabajamos desde el 2003 es un proyecto de país que incluye, protege, recupera y repara” y volvió a destacar, como lo hizo en Vélez, que “no hay mayor disciplinador social que no tener trabajo. El trabajo es el gran organizador social, por eso lo defendemos con uñas y dientes”.
Entre hoy mañana los diputados aprobarán la definitiva recuperación nacional de YPF.
Los vientos de la historia, que le dicen.

El Argentino, miércoles 2 de mayo de 2012   



domingo, 29 de abril de 2012

El origen de los días kirchneristas



El dedo índice de la historia trazó otro círculo virtuoso en el eterno espacio de sus días.
Lo hizo este viernes 27 de abril en el estadio de Vélez, vivando a YPF, a Malvinas, a Néstor y Cristina.   
Lo hizo con un pueblo de jóvenes que demostró que la unidad, esta vez es pura realidad. Unidos y Organizados fue la consigna dominante en las tribunas y en la voz de Cristina.
Recuperamos la soberanía energética de los argentinos y se notó en el estadio y sus alrededores.  
La emoción dejó entrever que se estaba pariendo definitivamente una nueva identidad,  alumbrando el sueño que tuvo Néstor Kirchner: Las flores que antes florecieron,  empiezan a ser partes de un jardín confederado.
Repasemos el origen de estos días kirchneristas como una forma de entender y responder en consecuencia, porqué YPF ahora, porqué Cristina, su emoción y su enorme liderazgo, porqué esta nueva Argentina, porqué es posible juntar en un mismo espacio como se juntó en Vélez al peronismo kirchnerista, al progresismo, los trabajadores, la juventud, los movimientos sociales, los estudiantes, las amas de casa, los oficinistas, las Madres de Plaza Mayo, las Abuelas y los HIJOS, los intelectuales y los artistas populares. 
Una anécdota cuenta que alguna vez Kirchner respondió con estas palabras al dirigente que le reclamaba nacionalizar YPF: “Juntame un millón de personas en la Plaza y firmo la nacionalización”.
El pueblo, la hora de la historia, la victoria del 23 de Octubre, la decisión y coraje de Cristina juntaron en esta etapa histórica mucho más que un millón de voluntades.
Son millones de argentinos los que la acompañan.  
Una modesta tesina de sur, paredón y después, diría que es la justa culminación de una historia coherente y consecuente. Es eso. Ya no es creíble sostener que el proyecto nacional y popular sólo crece a borbotones.
Entender el incendio del 2001 y 2002 es entender la explosión del neoliberalismo dominante desde la dictadura.
Pero entender este proceso histórico, su permanencia en el tiempo, sus tropiezos y su crecimiento, sus amigos y sus enemigos, es entender aquel 27 de abril de 2003. 
Al terminar la jornada electoral de aquel domingo las pantallas de la televisión indicaban el siguiente resultado: Menem el 24.14 % de los votos. Kirchner el 22.04 %. López Murphy el 16.42 %. Carrió el 14.21 %. Rodríguez Saa el 14.13.
Después del mandato pendenciero, “que se vayan todos”, el pueblo acudió a las urnas y redobló la apuesta por la democracia. Ese día votó el 80 % del padrón.
¿Qué dijo Kirchner por la noche en su primera declaración pública?
Desde Santa Cruz dijo que para la segunda vuelta “en la Argentina se enfrentarán dos modelos, el de la exclusión, el del ajuste, el que endeudó al país y el modelo de la producción, el trabajo y la estabilidad que no es propiedad de partido alguno, ni de quien les habla”. Y llamó “a todos los argentinos a construir un modelo de igualdad”; horas después diría “soy tal cual soy, un sureño corajudo, decidido y responsable”.
Mientras otros pensaban en roscas dirigenciales para juntar votos pretendidamente cautivos, Kirchner declaró que él no debatía con el pasado, encabezó actos militantes y viajó a Chile a reunirse con el presidente Ricardo Lagos y dos días después al Brasil a encontrarse con Lula, el otro gran arquitecto de la unidad latinoamericana que se venía al galope.
Kirchner siempre miró más lejos que todos.
¿Y qué decía entonces su esposa y compañera, la senadora Cristina Fernández de Kirchner?
“El principal aporte que tiene que hacer Kirchner en el Gobierno es volver a ser nosotros, que Argentina vuelva a ser Argentina. Ahora tenemos la oportunidad de cerrar el ciclo inaugurado en 1976 cuando se inició la última dictadura militar. Se terminaron los liderazgos mesiánicos, fundamentalistas, excluyentes, personalistas y hegemónicos”.
Luego Menem desertó y Kirchner se hizo Presidente.   
En sólo cinco días resolvió el conflicto docente más largo en la historia de Entre Ríos, adelantó el aguinaldo a los jubilados, envió su gabinete a la inundada Santa Fe, descabezó la vieja cúpula de las Fuerzas Armadas, envió varios proyectos de ley al Congreso, se reunió con 12 mandatarios latinoamericanos, adelantó su firme posición respecto a la Corte de Justicia, se zambulló en la Plaza cuantas veces pudo y abrazaba a quienes se acercaban como si fuera un viejo conocido.
Es el mismo ritmo que hoy mantiene Cristina. 
Estaba construyendo un puente entre la Casa Rosada y la gente y al hacerlo reconstruía  el valor de la política, la democracia, la figura presidencial tan desgastada, la autoestima de un pueblo. Volvíamos a creer.
En el origen de esos días Kirchner pudo optar por recostarse hacia el consenso de los conservadores. Era más fácil y explicable con candidatos de un centro derecha que  representaba el 60 % del electorado.   
Y sin embargo Kirchner no lo hizo.
Desde su flaco 22 % optó por recostarse sobre la infinita memoria devaluada, humillada, secuestrada por la historia liberal, una memoria de nación y pueblo, de desaparecidos y excluidos. Allí abrevó sus fuerzas. Y arremetió cantando que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno.
Esa voluntad kirchnerista es la que marca el origen de esta etapa. No fue una multitud corriéndolo por el carril izquierdo.
Esa voluntad es la que hizo entrar a Néstor y Cristina por la puerta grande de la historia.  
Diría Cristina, años después, que “más que una gestión ocasional, somos un proyecto de país que viene del fondo de la historia”.
Por eso encallan los navíos operativos que se lanzan contra ella y su gobierno. No entienden o no quieren aceptar que gobierna un proyecto que renueva sus cuadros y profundiza su modelo de crecimiento con inclusión social.
Por eso la multitud de jóvenes en Vélez y ese ida y vuelta de amores con Cristina.
Estamos viviendo un cambio de paradigma. Sucede una vez por siglo.
Argentina está girando sobre su nuevo eje: la democracia inclusiva, la soberanía, la memoria.
Como quería Kirchner. Como lo hace Cristina, día a día.

Miradas al Sur, domingo 29 de abril de 2012





viernes, 27 de abril de 2012

El día del abrazo con Cristina



Hoy serán muchos los que vayan a Liniers.
Seguramente iremos todos los que estamos de este lado de la vida, de la democracia, del proyecto nacional y popular, del peronismo, del progresismo, del pensamiento latinoamericano. 
Allí, en esa barriada luminosa que se abraza al conurbano bonaerense en un abrir y cerrar de ojos, tiene su domicilio el estadio de Vélez.  
Esta vez se prepara para cobijar el abrazo más grande que un pueblo pueda dar a su líder, su conductora, su compañera Presidenta.
Vendrán de todas las provincias, de todos los pueblos, de todos los barrios. La quieren escuchar y al mismo tiempo decirle cuánto la quieren y acompañan en cada decisión a favor de los humildes, de la patria, del país de los 40 millones.
El acto tendrá la trascendencia de los grandes momentos de esta historia que vivimos, a veces con alegrías, a veces con dolores, desde aquel 27 de Abril de 2003 cuando un  santacruceño llamado Néstor Kirchner pasaba a la segunda vuelta con un dignísimo 22,4%  del voto popular.
“Con menos votos que compatriotas desocupados”, definiría Cristina.
Allí empezó esta larga marcha.
Antes de Kirchner la palabra “política” era una mala palabra. Y él emergió ese día y los días que vendrían, para poner las cosas en su justo lugar.
Es decir, en el lugar de la inclusión social, de la soberanía, de los derechos humanos, del crecimiento, de la memoria, la verdad y la justicia.
Hoy ya no está. Y sin embargo, está presente en cada emoción de Cristina cuando lo nombra y trae hasta nosotros.
Será un acto marcado por la recuperación de YPF y la soberanía energética de los argentinos.
La gratitud y el amor hacia la Presidenta serán una voz multiplicada en miles de hombres y mujeres.
Para los que pensaban que el kirchnerismo no tenía una mirada larga de la historia, allí está la sintonía fina que lidera Cristina.
Y está la palabra de Kirchner la misma noche de aquel 27 de abril.
Desde Río Gallego decía en su primera declaración al final de la jornada electoral:  
“La Argentina, luego de muchísimo tiempo, quedará ante dos modelos claros de país: el del ajuste, la exclusión, el que endeudó a la Argentina y el modelo de la producción, el trabajo y la estabilidad, que no es propiedad de partido alguno, ni de quien les habla”.
Al día siguiente diría a modo de presentación: “Soy tal cual soy, un sureño corajudo, decidido y responsable”.
La coherencia cotiza alto, desde entonces, en el alma de este pueblo.
De allí venimos.
Lo saben las Madres, los Hijos, la juventud gloriosa para siempre.
Por eso en esta instancia de la historia hay mucho para celebrar.
Hoy será el encuentro de un pueblo con su líder.
Habla Cristina. Y hay un pueblo feliz.

El Argentino, viernes 27 de abril de 2012

jueves, 26 de abril de 2012

Vengo a proponerles un sueño: YPF



Todo ocurrió ayer.
El mismo día que el Senado argentino aprobaba por amplia mayoría la recuperación de nuestra soberanía energética, en Chile la policía volvió a reprimir a miles de estudiantes que se manifestaban “por una educación pública y gratuita como hay en la Argentina”, según cantaban en las calles. 
El mismo día que nuestros senadores daban media sanción a una ley que recupera YPF y cuyos fundamentos arrancan diciendo: “Del Modelo Neoliberal al Modelo de Crecimiento con Inclusión Social” y cuyo Título Primero dispone “la Soberanía Hidrocarburífera de la República Argentina” declarando “de interés público nacional y como objetivo prioritario el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos”, del otro lado de los mares, Inglaterra entraba en recesión económica engrosando la larga lista de países europeos empantanados en la crisis, como España, Grecia, Italia, Portugal,  Holanda y la República Checa.
El mismo día que los senadores devolvían YPF a los argentinos y las ventas en supermercados crecían un 11,2 %, la BBC de Londres publicaba en su portada central un artículo cuyo título es más que elocuente: “La crisis se acerca al corazón de la eurozona”.   
El mismo día que el Senado aprobaba una ley que señala como objetivos “la explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos y el crecimiento equitativo y sustentable de las provincias y regiones”, en Francia el candidato socialista Francois Hollande, ganador de la primera vuelta, adelantaba que su victoria será el fin de las políticas de ajuste. Los más de 6 millones de votos que obtuvo la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, que junto a la izquierda representan el 30 % del electorado francés, son un verdadero desafío para los neoliberales.   
El mismo día que en Europa recordaban a Clausewitz cuando alertó que “la retirada es la más difícil de todas las operaciones, pero quien se empecina en un callejón sin salida y es incapaz de dar marcha atrás, provoca su propia derrota”, aquí el Senado argentino y la América Latina profundizaban la ofensiva integradora y liberadora.
El mismo día que la Presidenta inauguraba la nueva planta industrial de Pirelli y obras en el Chaco y en La Rioja y la pobreza caía al 6,5 %, la UNASUR anunciaba la construcción de tres corredores bioceánicos para fortalecer la integración uniendo el Pacífico con el Atlántico mediante carreteras, ferrovías e hidrovías.
Kirchner propuso este sueño.
Y la Argentina presidida por Cristina, lo está cumpliendo.

El Argentino, jueves 26 de abril de 2012
  







miércoles, 25 de abril de 2012

Cuando el amor convoca a Vélez




Agárrese fuerte que hoy venimos volando.
Como los pájaros que van y vienen entre Malvinas y Río Gallegos.   
Hoy votan los senadores la recuperación de YPF.
¡Viva la Patria!
La fiscalía pidió 50 años de prisión para los genocidas que robaron niños.  
¡Viva la vida!
La Presidenta inauguró ayer una escuela en San Antonio de Areco.
“El mayor  comprador de libros en la Argentina es el Ministerio de Educación y el de medicamentos, es el PAMI. A ver si se enteran algunos”, dijo Cristina.  
España entró en recesión y Holanda despidió a su Primer Ministro tras el rechazo parlamentario al plan de ajuste que prevé un recorte en “gastos sociales” por 21.000 millones de dólares.
El Parlamento Latinoamericano apoyó a la Argentina por la nacionalización de YPF.
La Corte Suprema decidirá este año el fin de la medida cautelar presentada por Clarín contra la Ley de Medios.
El ladrón macrista de arte precolombino está cercado y el príncipe Felipe de España, fue abucheado en un acto público al grito de “Borbón, cabrón, trabaja de peón”.
Se siguen sumando empresas para invertir en YPF. 
Cristina inauguró por teleconferencia obras en rutas en Puerto Pirámides y en Pehuajó y dialogó con el ministro Lino Barañao que presentó desde Tecnópolis el Plan Federal de Infraestructura para la Ciencia y la Tecnología.
Crecen las adhesiones al acto del viernes 27 de abril en Vélez.   
Ojo al piojo: hay una mano extraña y tenebrosa que nos está quitando la yerba mate nuestra de cada día.
Cayó el gobierno de la República Checa por los mismos motivos que el holandés.
La embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, propuso al Reino Unido vuelos directos de Aerolíneas Argentinas a Malvinas, ida y vuelta y revisar el mandato de la Comisión de Pesca en el Atlántico Sur.
El gobierno de Brasil reafirmó su pleno apoyo a la Argentina por Malvinas.
El Premio Nobel, Paúl Krugman, afirmó que “Europa se está suicidando” con las políticas neoliberales que siguen aplicando en el viejo continente por recomendación del FMI, el Banco Central Europeo y la austeridad fiscal que promueve Alemania.
“Ya no se puede hablar de recesión; España se encuentra en una depresión en toda regla…resulta difícil evitar una sensación de desesperación. En vez de admitir que han estado equivocados, los líderes europeos parecen decididos a tirar su economía y su sociedad por un precipicio”, afirmó Krugman.
¡Paren el mundo que me quiero bajar!
Mientras el miedo, la angustia y la incertidumbre reinan más allá de los mares, en este lugar del mundo el amor viene ganando por goleada.
Será por eso que el amor convoca a un estadio de fútbol para escuchar y abrazar a la Presidenta de los 40 millones de argentinos.

El Argentino, 25 de abril de 2012


martes, 24 de abril de 2012

Ciencia sí, Colonia no



La Presidenta participó junto al ministro Lino Barañao del Simposio Internacional “Fronteras en Biociencia” realizado en el Polo Científico-Tecnológico. 
Cristina agradeció y valoró la distinguida presencia de científicos de todo el mundo, incluidos dos Premios Nobel.
Durante su disertación pasó lista a los avances en ciencia y tecnología del 2003 en adelante.    
De aquella Carpa Blanca de la dignidad docente durante el neoliberalismo, a esta carpa científica de hoy.
Es la distancia que media entre la injusticia y la inclusión, entre el atraso y el desarrollo, entre la angustia y la esperanza colectiva.
Alguna vez un ministro los mandó a “lavar los platos” y muchos años antes, un dictador les envió la policía en aquella triste “noche de los bastones largos”.
El ministro era Cavallo y el dictador Onganía.
La ciencia en la Argentina fue considerada durante décadas y por distintos gobiernos,   como un artículo de lujo, un plus del que se podía prescindir en cualquier momento.   
No estaba asociada al desarrollo del país, a su crecimiento, a la inclusión social, a la producción.   
Fueron los abnegados hombres y mujeres de la ciencia los que pujaban para que así sea.  Pero en esa puja ganaban siempre los malos gobernantes.
En los años noventa la Argentina implosionó y en el 2001 y 2002, finalmente explotó. Fue cuando se fugaron los capitales, las fuentes de trabajo, la cultura, la soberanía y en ese marco caótico, aconteció la fuga de cerebros.
Primero se fugó el sentido de patria y comunidad. Después se fugó la ciencia.
A la inversa, hoy debería entenderse que los 890 científicos repatriados en estos años, el extraordinario aumento presupuestario para los becarios y las investigaciones, la creación de un ministerio de Ciencia y Tecnología, se relacionan con la recuperación del sentido de nación y pueblo.
Tenemos patria, luego, tenemos ciencia. Y así hasta el infinito. 
Eso explica la cantidad y variedad de vacunas de las que hoy disponemos soberanamente, la fabricación local de genéricos, la clonación de vacunos y cabritos, el satélite argentino y otros avances. 
Para decirlo más fácil: ¡Eso explica la existencia de Tecnópolis!
Los argentinos debemos valorar esta construcción colectiva.
Cuando la Presidenta dice, como dijo ayer, que las tres políticas de Estado son  la defensa de los Derechos Humanos, el Crecimiento económico con inclusión social y la Ciencia y la Tecnología, está resignificando el valor de la vida.
Valorar el país que hoy tenemos evitará que los que roban artesanías precolombinas, como el funcionario de Macri o hacen lobby contra los intereses soberanos de la patria, como Alberto Fernández, vuelvan a robarnos la esperanza.

El Argentino, martes 24 de abril de 2012








lunes, 23 de abril de 2012

Un domingo familiar con YPF



Nos encanta escribir esta columna el día en que la mesa familiar se llena de parientes y los compañeros toman un vermucito y siguen su camino.
Nos indigna leer las editoriales de cada domingo y no poder creer tanta mentira y  descaro en Clarín, La Nación y asociados.
Nos encanta recordar que Néstor Kirchner planteó desde el comienzo de su mandato que había que trabajar duro y parejo para recuperar soberanía en todos los terrenos, incluida YPF.
Nos asombra la ignorancia de los que titulan que esta recuperación de YPF  “es un arrebato igual que la política soberana sobre Malvinas”; cuando fue Kirchner el primer presidente de la democracia que viajó hasta Londres en el 2003 para romper ese viejo tabú que decía: “nadie puede afirmar que las Malvinas son argentinas en territorio inglés”.
Lo hizo Kirchner, primero y Cristina Fernández de Kirchner, después. 
Nos provoca risa cuando Clarín y La Nación dicen que la recuperación  de YPF “nos aísla del mundo como nunca antes”.
Si quieres reír, ríete tío. Si quieres llorar, llora coño. Joder.
¿Pero es que ni siquiera leen las noticias que llegan de lejanías y de cercanías?
¿No leyó Morales Solá ni Grondona ni Van Der Kooy que las dos mayores empresas petroleras de China pidieron pista para invertir en YPF?
¿No les avisaron que hay una fila de empresas nacionales e internacionales para invertir en YPF ahora que la recuperamos?
¿No saben que confluiremos con PETROBRAS de Brasil y PDVSA de Venezuela?   
Recomendamos leer la columna de ayer en Tiempo argentino del ministro Julio De Vido. No tiene desperdicios.
¿No leyeron que el G-20 rechazó meterse con el tema de YPF desairando a España que pujó por meterlo?
Nos provoca indignación tanta mentira despiadada contra los argentinos.
Esos pasquines sí que están aislados de la realidad.
¿No dicen nada, ahora que los 130 países del Grupo de 77 más China, el más representativo en las Naciones Unidas, declaró su pleno apoyo a la Argentina en la recuperación de su soberanía?
¿No ponen en la tapa de Clarín que Brasil, Rusia, India, Sudáfrica, el poderoso BRICS, invitó a la Argentina a firmar un documento que apoya las bases del modelo nacional y popular?
Nos dan pena cuando preguntan “¿por qué no lo hicieron antes?”    
Axel Kicillof  ya respondió en el Senado; sólo queda agregar, modestamente: ¿Y por qué no lo hicieron ustedes antes del 2003? ¿O antes de Kirchner no gobernaba Magnetto desde las tapas de Clarín?    
En el estribo: 
¿Vieron que Tiempo publicó ayer los nombres de los que defienden a Repsol a cambio de un jugoso sueldo?
Alberto Fernández es el que más reluce; pero hay muchos otros.
¡Nos encanta brindar por YPF un domingo con la familia unida!   

El Argentino, lunes 23 de abril de 2012




domingo, 22 de abril de 2012

Cristina y la reinvención de la democracia



La recuperación nacional de YPF encendió nuevas luces en el escenario político.
Semejante decisión estratégica de la Presidenta, necesariamente impacta sobre la Argentina en su tramo democrático, económico y energético y lo que es más importante, nos renueva el sentido de sentirnos patria en pleno siglo XXI.
Ya nada será igual de aquí en más. Ya no seremos iguales que el día anterior al 16 de abril de 2012.
¿Acaso somos los mismos que hace 9 años? ¿Acaso el clima en las calles y en los paseos públicos es el mismo que cuando humeaban los restos del incendio del 2001 y 2002? ¿Acaso el horizonte sigue en un plano inclinado y las incertidumbres superan al puñado de certezas que anima el porvenir? ¿Acaso somos los mismos después de la Asignación Universal por Hijo y el Matrimonio igualitario y la Ley de medios y la recuperación del ahorro nacional y del Banco Central? ¿O acaso aún miramos con vergüenza y temor a nuestros hijos pensando que ellos vivirán peor en el futuro?
No estamos hablando sólo de las estadísticas que demuestran la irrefutable vuelta del trabajo, la educación, la producción, la soberanía, el consumo interno.
Hablamos de esos cambios casi imperceptibles que suceden en la conciencia histórica de una sociedad.  
Estamos viviendo un proceso político que, lejos de envejecer, se rejuvenece con el paso del tiempo.
El ciclo histórico que se inició en el 2003 no agota sus reservas; al contrario, las renueva paso a paso.
En este marco la irrupción comprometida de los jóvenes vino para quedarse. Ese es el dato esencial para entender la etapa que vivimos después de la dictadura cívico-militar y de su ocaso final en estos años kirchneristas. 
El ex jefe de los genocidas, Videla, acaba de confesar que hubo un plan sistemático de desapariciones y crímenes durante el terrorismo de estado y que se ilusionaban con un triunfo electoral de Duhalde para obtener otro indulto y que el gobierno de los Kirchner fue lo peor que les pasó.
Está diciendo: “quisimos vaciar la cabeza de los jóvenes por varias generaciones y perdimos”. Antes desde los cuarteles y luego con sus “amigos” de la democracia.
El kirchnerismo, expresión de la rebeldía contra la exclusión social y contra la dependencia de la política a los poderes fácticos, convoca justamente por eso a los jóvenes y se hace cargo de las asignaturas pendientes del Estado que otros políticos de la democracia no cumplieron.
Interesante verlo así, desde esta perspectiva, para dimensionar el verdadero significado de la recuperación nacional de YPF.
Aunque por izquierda o por derecha algunos desangelados pretenden ponerle precio a la empresa para cerrar la ecuación costo-beneficio de la extraordinaria decisión de la Presidenta.
Como si el alma de un pueblo pudiera tasarse cual una mercancía.   
YPF es a la energía lo que Malvinas es al territorio conculcado por el colonialismo.
Ese es su valor real. Garantiza el combustible para las máquinas pero también para la autoestima de un pueblo que sigue sufriendo el bombardeo constante de los grandes medios para que baje la guardia, se entristezca y no crea en nada ni en nadie.
Y fracasaron. Por eso desesperan los dueños del poder económico mediático concentrado de Clarín y La Nación de los Mitre.
Fracasaron con la operación que pretendió  llenarnos de miedo y extorsionar y chantajear a los partidos políticos de la democracia.
Perdieron.
Cuando la UCR, Solanas y el FAP dieron a conocer su decisión de apoyar la vuelta soberana de YPF, se hizo trizas aquel intento.  
YPF, como Malvinas, concita la unidad casi total de los argentinos. Y decimos casi porque, inversamente proporcional al robustecimiento del sistema democrático, produjo el aislamiento absoluto del PRO con Mauricio Macri a la cabeza, con sus idas y vueltas, según le marquen las encuestas.
Quedaron solos ladrándole a la luna.
A grandes medidas, grandes consecuencias.
Visto está que la Argentina anota en el haber un apoyo interno y latinoamericano tan elocuente que supera con creces los ataques desaforados de Clarín y de la derecha europea.   
Las inversiones extranjeras siguen viniendo, la unidad latinoamericana expresada en los pronunciamientos de partidos políticos, legisladores y gobiernos de toda la región se siguió manifestando y el acompañamiento popular en la Argentina es más que elocuente. Ese es el terreno seguro que debemos pisar cuando arrecian los ataques virtuales desde el poder.
Sabemos que Europa vive la más feroz crisis política, económica y social en más de un siglo. Ni siquiera es comparable a la que sufrieron los pueblos del viejo continente después de la Segunda Guerra. Entonces había razones para vivir, había una mística y una misión que cumplir, reconstruyendo el Estado, ladrillo por ladrillo. ¿Y ahora qué?
Pero como el huevo de la serpiente anida en estas crisis, muchas de las empresas transnacionales esperan la ocasión para dar un renovado zarpazo extractivo a la América Latina, rica en agua, en petróleo, en gas, en litio y otros minerales.
Ante esos peligros hay que estar atentos.
¿Cómo? Rodeando al Gobierno y en particular a Cristina.
La movilización y acto del próximo viernes 27 de Abril en Vélez serán una excelente oportunidad para expresar la energía que emana de la unidad política alcanzada en la Argentina.
Con la militancia en las calles, la palabra implacable de Axel Kicillof  ante el Senado de la Nación encontrará ese justo marco que sólo saben desplegar los jóvenes, siempre demonizados por el viejo poder, cuando deciden reinventar la democracia en cada etapa histórica.  
Lo están haciendo ahora cuando las ceremonias de la vieja política colapsan en el templo mayor de la democracia representativa.
Es ahora que la política escribe sus propios argumentos. Y ese fue el plus de la brillante exposición de Kicillof.  
La esencia sigue siendo un proyecto político, nacional y popular, que es joven por donde se lo mire.
La democracia, con YPF recuperada, inaugura nuevas ceremonias que son profundamente culturales y descamisadas. 
Por eso hay fiesta en las calles.