domingo, 7 de diciembre de 2014

Néstor Kirchner, en la mitad del mundo


La Patria Grande ya tiene su propio domicilio.
Desde ahora, el imponente y bello edificio de la UNASUR, en Ecuador, a 13 km de Quito, en la mitad del mundo, albergará al proyecto unificador sudamericano que tuvo en Néstor Kirchner “su primer presidente”, como dijera Evo Morales el día que por unanimidad de los mandatarios de toda la región, el ex presidente argentino asumiera la Secretaría General del organismo. 
Con la unidad lograda, el nuevo mundo es cada vez más nuevo ante un mundo viejo que se viene a pique de la mano del neoliberalismo depredador que azota a Europa, Japón y  los EE.UU.
Aquí, en la América Latina, siempre fueron así los hombres del poder real.
Desde que llegaron de España no hicieron más que saquear a los pueblos, dividir y fragmentar la Patria Grande, vivir a costillas del trabajo ajeno.
Siempre fueron así. Las clases rentistas coloniales que nos dominaron durante cinco siglos tienen su modelo en aquella Potosí que desangraron hasta la última gota. Y estos ladrones de guante blanco que fugaron miles de millones de dólares durante los últimos años, vienen del mismo modelo saqueador de Potosí.
Siempre fueron así. Parásitos. Ladrones. Delincuentes. Saqueadores. Indolentes. Criminales.
Y vaya con la paradoja, porque es ahora que, todos quienes abrazamos el proyecto emancipador americano, estamos en condiciones de aplicarles su propia medicina al decirles a los sectores sociales colonizados por los grandes multimedios de comunicación que les hacen eco, que miren hacia afuera de nuestro continente, miren allende los mares, miren más allá de sus narices y de su propio ombligo para darse cuenta de qué se trata el mundo en este siglo XX.
Allí están los “países serios” como ejemplificaron siempre y pusieron de modelos para imitar.
Empecemos por nuestra bien o mal llamada “madre patria”, España, el país colonizador de la región, el que nos legó la lengua y mixturó su cultura con la de otros países y pueblos originarios, pero aun así, no nos arrancó ese espíritu indomable que llevamos en la sangre y la memoria, que es el mismo espíritu que tuvieran García Lorca y Miguel Hernández y los republicanos derrotados por el franquismo. 
Siguen llegando españoles a nuestras playas por millares en busca de trabajo.
Un dato revelador: los trámites para residir en la Argentina se triplicaron durante la presidencia de Cristina.  Bienvenidos todos a un país con futuro como somos nosotros.
La canciller alemana, Angela Merkel, aceptó esta semana que “Europa no es ahora mismo una tierra de futuro para los jóvenes”; los pibes europeos sufren tasas de desempleo del 40% y dicen tener escasa confianza en encontrar un puesto de trabajo. Sondeos de opinión calificados afirman que 6 de cada 10 jóvenes españoles desean emigrar en busca de empleo y lo que es más dramático, dicen estar convencidos que en el futuro ellos vivirán peor que sus padres. Allí se impone un nuevo vocablo que califica a un amplio conglomerado social surgido de la crisis: “el precariado”, lo llaman. Son jóvenes estudiantes y profesionales, artistas y comerciantes, pequeños empresarios y trabajadores desocupados que deambulan entre la inclusión y la exclusión social en busca de pasar la hora más dramática de sus vidas.
¿Qué se estará incubando en esa sociedad que empuja al desamparo a millones de ciudadanos que sienten perder su propia identidad de tales? ¿Podrá llegar a tiempo el partido “Podemos” de gente tan valiosa que nutre sus raíces en nuestra experiencia latinoamericana? ¿O crecerá la ultra derecha como crece en Francia y como crece en Suecia al punto de derrumbar al flamante gobierno de socialdemócratas y ecologistas?
Ahora ajústese el cinturón, porque es preciso que sepamos, que admitamos y que divulguemos que esos depredadores del pasado, del presente y del futuro no están sólo en Europa, están entre nosotros. ¿O quiénes son los que fugaron nuestra riqueza a bancos en el exterior, en cuevas financieras y paraísos fiscales?
Investigaciones como las reveladas por la AFIP, a las que el gobierno de Cristina impulsa seguirlas hasta llegar a fondo, caiga quien caiga y cueste lo que cueste, fueron muchas veces el fugaz y hasta romántico contenido de variados mamotretos de formación política-económica de honrosas organizaciones populares; pero jamás materia de análisis y decisión estratégica de un gobierno, de un estado, de una gestión oficial, como es ahora.
Cuando desde el poder en las sombras que ejercen esos tipos impulsaron la truchada judicial allanando una oficina vacía de un supuesto hotel de la familia presidencial y cuando proclamaron en una reunión empresarial que el mercado volvería a torcerle el brazo al Estado como en el pasado, estaban operando en defensa de sus intereses cueveros y parasitarios.
Repasemos la información para comprobarlo: “Altos directivos de las empresas más importantes del Grupo Clarín engrosan la lista de contribuyentes que tienen cuentas que, según la AFIP, no fueron declaradas en Suiza, y se suman a causas judiciales pendientes.
Estas cuentas habrían sido concretadas a través de una serie de plataformas ilegales montadas por el banco HSBC con el fin de facilitar la evasión en el pago de impuestos, en maniobras por al menos 3.000 millones de dólares”. 
Y la información sigue, consignando algunos nombres de los presuntos implicados:“Saturnino Herrera Mitjans, del Grupo Clarín; Pablo César Casey, sobrino de Héctor Magnetto y otros”. 
“Serían 4.040 cuentas de clientes del HSBC Suiza que son de nacionalidad argentina de los cuales 300 todavía no fueron identificados y que, de acuerdo con una estimación de la AFIP, la evasión fiscal estimada podría tener un piso de 3.000 millones de dólares”.
Los diputados se animaron a investigarlos, ¿se animarán los jueces?
Lejos de esa podredumbre, Cristina recibió el apoyo unánime de la UNASUR en Ecuador y al día siguiente, desde el mojón que separa al mundo por el medio, la memoria de Néstor saludó a los pueblos unidos de la América del Sur, como diciendo, “o estás de un lado o estás del otro”.


                                      Miradas al Sur, domingo 7 de diciembre de 2014