domingo, 7 de septiembre de 2014

En este nuevo 7 de Septiembre


Ese tipo tiene algo extraño en la mirada.
Mira lejos, como si mirara lo que no miramos con nuestros ojos del día.
Besa las paredes, las acaricia, les habla, le susurra cosas que sólo él las entiende. Toca con sus dedos cada metro cuadrado, el cielo raso, el piso, las puertas, las ventanas, llora de a ratos, ríe otras tantas recordando quién sabe que cosas tan lejanas.
"Rodolfo", "Rodolfo", "Rodolfo", gime por lo bajo.
Y cuando cree que nadie lo escucha dice: "Norma", "Gavi", "Gaviota", "Montonera amada". Y besa una pared como si creyera que algo de ella quedó allí.
Ese tipo sabe que es así.
Ese tipo sonríe y en su expresión de sal y mares delata los pájaros que amó, que ama y que amará por los siglos de los siglos.
Se muestra entero ese tipo, pero sólo él sabe que está roto por los cuatro costados. Y lo disimula.
Demora la salida, como si quisiera quedarse para siempre en ese lugar.
Y entonces se abraza con los pibes y las pibas que lo estaban mirando y les da fuerza y les pide que honren la memoria de Néstor y el coraje de Cristina y que nunca olviden y que nunca olviden y que nunca olviden.
Ese tipo escucha como si fuera un susurro que la hermosa y digna guía indica que abajo estaba el sótano y acá está Capucha y más arriba Capuchita y aquí la Pecera y aquí la "Maternidad" y se deshace en llanto y logra esa extraña magia que nadie se de cuenta y crean que él solo canta y canta y canta...