viernes, 15 de abril de 2016

El mismo amor, la misma lluvia



Este 13 de Abril fuimos miles de voces en las calles. Fuimos miles de miradas llorosas de emoción. Fuimos miles y miles de almas bajo la lluvia y el viento en los alrededores de los Tribunales de Comodoro Py para estar junto a Cristina. Junto a la lider. Junto a la Presidenta de todos y de todas, la que al igual que Néstor, no dejó a nadie en la banquina; más que a los fondos buitres de adentro y de afuera.
Un puñado de militantes de la generación diezmada fuimos una modesta parte de esas almas. Y no cabíamos de la emoción y la gratitud a la vida por brindarnos esta oportunidad de ser una pequeña parte de esta historia colectiva.
Nos acordamos más que nunca de nuestros amados compañeros y compañeras ausentes para siempre. Y que estuvieron presentes nuevamente.
Hoy volvió la política al centro del escenario y habló del futuro y de las asignaturas pendientes para poder construir, más temprano que tarde, un frente tan amplio y ciudadano que sea capaz de abarcar a todos los perdedores y agredidos del gobierno neoliberal vigente.
En un momento se me dio por recordar que el 14 de abril es mi cumpleaños y el de mi hija Sol. Pero faltaba un día. Y entonces, soñador al fin, volé muy alto imaginando que esa multitud de pueblo celebraba con nosotros un nuevo año de vida. Muy pronto entendí que junto a esa multitud que nos contenía, celebrábamos la vuelta de Cristina y celebrábamos la vida haciendo historia, como acostumbran los pueblos cuando ganan las calles.
Con eficaz disimulo, por semejante vuelo, me dije por lo bajo: "Salú".
Y nos fuimos cantando. Como en aquel lejano 17 de noviembre cuando volvió Perón y nos animaba, igual que ahora, el mismo amor, la misma lluvia.