viernes, 1 de abril de 2016

Avivar boludos



La restauración conservadora y fascista avanza en todo el continente. 
Los poderes económicos, locales e internacionales, se proponen iniciar un nuevo ciclo de endeudamiento externo y empobrecimiento general y para ello intentan eliminar las conquistas sociales y culturales alcanzadas en los últimos años por gobiernos populares en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y Brasil. Se valen para ello de sus secuaces en el poder judicial, de sus serviles en el poder legislativo y todo bien regadito con la banca del poder financiero más rapaz y más buitre. Pero esta vez la infantería demoledora ya no son las fuerzas militares, sino el poder mediático de los grandes medios "periodísticos" que aturden a la población editando la realidad con sus mentiras y conspiraciones a mansalva. 
¿Quiénes no son permeables a este ametrallamiento mediático?: Los sectores mas avanzados en la conciencia social, los militantes políticos populares y sindicalistas honestos y consecuentes, los artistas comprometidos con su pueblo, como Chico Buarque en Brasil y Teresa Parodi en la Argentina, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y seguramente muchos más. Pero un sector importante de las clases medias, los sectores sin conciencia de clase ni de pertenencia identitaria nacional, aquellos a los que Bertold Brecht llamó "analfabetos políticos", se tragan todo el veneno que reciben a través de los grandes medios y la basura dispersa en las redes como si fuese un jarabe contra la "corrupción" y otros males previamente configurados en gabinetes psicologicos y usinas que definen las grandes operaciones políticas de estos días. Así es que circulan "videos", "notas" "grabaciones armadas", etc. La persona honesta y conciente reacciona así: "Que mentira total lo que transmiten". Pero hay otros millones que expresan escandalizados: "Qué vergüenza Dilma, qué vergüenza Cristina, qué vergüenza Lula" creyendo todo lo que le hacen consumir.
Pues bien, allí está la tarea pedagógica de este tiempo: avivar boludos. Porque son ellos los que finalmente hacen de tropa de la derecha salvaje. En el mercadito del barrio, en el colectivo, en el subte, en el banco, en la plaza, desefundá tu verdad y por cada boludo que convenzas diariamente, la victoria estará más cerca. Porque si hay algo que aprendimos después de tantos dolores es que las revoluciones sólo la hacen los pueblos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una tarea ardua, porque lamentablemente se comieron todo el veneno mediático; sin preocuparse en ir más allá cuando a las 24Hs. de haber largado una mentira, ésta era insostenible por falta de pruebas, pues como decía mi abuela "la mentira tiene patas cortas".
No se queden con la papita que te sirven en la boca. Pues la manzana puede estar podrida.

Dino Gilles dijo...

gracias por no poner "avivar giles " , abrazo lo sigo siempre , me inspira ud Jorge