domingo, 26 de octubre de 2014

Una democracia parida por las Madres



Todo lo que determina el presente y anuncia el posible curso de acción futuro, está puesto en escena como pocas veces antes en la historia. 
Pase y vean, señoras y señores.
Por eso es más que interesante acumular en la memoria, los gestos, las palabras, las señales, las afirmaciones y negaciones que se suceden en el amplio abanico de la política argentina en los días que corren.
Memorice hoy; vote después.
Hoy no vamos a extendernos en analizar y rebatir la larga lista de derogaciones con la que amenazan los opositores, sino que vamos a entrarle al análisis de la coyuntura a partir de un hecho puntual acontecido en la Cámara de Diputados esta última semana: se aprobó la estatización de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo que pasará a convertirse de aquí en más en un Instituto Universitario nacional bajo la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
La nueva ley establece que el flamante Instituto formará profesionales altamente capacitados para la defensa de los derechos humanos.
Hasta allí la noticia.
¿Pero cuánto pasó en el antes y el después de esta legislación aprobada?
¿Cuánta historia escribieron las Madres para darle forma y contenido a la democracia que hoy gozamos los argentinos y quienes habitan nuestro suelo patrio?
¿Cuánto dolor, cuántas lágrimas, cuántas frustraciones y cuántas traiciones tuvieron que sufrir las Madres para afrontar la pérdida de sus hijos inventando y creando lo que sintieron debían hacer para reemplazar con honor y dignidad la militancia desaparecida en la larga noche de la dictadura?
La oposición volvió a mostrar sus miserias también en este tema que es fundacional y constitutivo del país democrático.
En cierta forma actuaron con la lógica fascistoide del que opina que el primer culpable de una violación es la propia joven violada por usar minifaldas y amplio escote a la vista de todos. La misma lógica de quienes en tiempos de la dictadura sostenían sin pudor alguno que si te desaparecían o acribillaban: “por algo será”.
Ese ser fascista tuvo crías y sigue vivito y coleando al interior de nuestra sociedad. Y sobre esa falsa conciencia amasa su conducta política la oposición.
Fíjese como se votó esta ley: los diputados del Frente para la Victoria votaron todos a favor; 132 en total. La UCR de Sanz y Cobos, el FAP de Hermes Binner, el Frente Renovador de Sergio Massa, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, Unión PRO de Macri y el FIT del “recontra-revolu” Pitrola votaron en contra, sumando juntos 87 votos.
Por supuesto que también hubo legisladores que se expresaron absteniéndose de acompañar a las Madres: Alcira Argumedo del bloque de Pino Solanas; Claudio Lozano, Víctor De Gennaro y Antonio Riestra de “Unidad Popular” y Facundo Moyano.
No olvidar, es la tarea.
Tomando este recorte de la realidad que estamos abordando, podemos apreciar distintos actores en movimiento: las Madres de Plaza de Mayo en primer lugar.
Por si no recuerdan los desmemoriados, son las mujeres del pañuelo blanco que cuando muchos de estos mediocres opositores estaban bajo la cama muertos de miedo o quizá colaborando activa o pasivamente con la dictadura, ellas hicieron una ronda eterna en la Plaza y lucharon en nombre de todo un pueblo.
Una repulsión especial merecen quienes durante aquellos años de plomo y aún después, en pleno liberalismo de los noventa, tuvieron una conducta ejemplar y hoy tiran su honra a los perros jugando a favor de los enemigos del pueblo y de las Madres.
El Estado es el otro actor imprescindible para entender lo que hoy se juega.
Allí están los ministros de Educación Alberto Sileoni, Desarrollo Social Alicia Kirchner, Seguridad Cecilia Rodríguez  y Defensa, Agustín Rossi, trabajando codo a codo con las Madres para invertir en futuro desde la memoria viva que ellas significan.
También hay que contar la militancia en los balcones del recinto al momento de la aprobación de la ley, cual si fueran una representación genuina de una larga marcha popular.  
Los opositores se quedaron sin palabras cuando Juliana Di Tullio, la presidenta del bloque oficial les espetó: “¿Ustedes creen que un partido político puede cooptar Madres de Plaza de Mayo, que no se han dejado amedrentar ni por la dictadura?”. Y a renglón seguido  agregó: “Es vergonzoso que lo digan. Las Madres no le pueden dar explicaciones a este Parlamento, le han dado el ejemplo.”
El nieto recuperado y hoy diputado nacional, Horacio Pietragalla, tuvo que contener la indignación al escuchar tantas ofensas juntas para poder desarrollar sus argumentos a favor de las Madres.
Al día siguiente de esta sesión parlamentaria, otro diputado de La Cámpora, Andrés Larroque, recorría las calles del barrio “La Carbonilla” junto a los ministros mencionados, el flamante Secretario de Hábitat, Ruben Pascolini, el Jefe del Ejército, César Milani y Hebe de Bonafini, titular de las Madres, inaugurando obras de tendido de cloacas, luz, agua potable y asfalto.  
Crecimiento con inclusión, que le dicen.
¿Nos damos cuenta de la trascendencia de este acto en que los desagües y el mejorado de las calles fueron construidos por soldados, oficiales y suboficiales del Ejército junto a la militancia de Unidos y Organizados y junto al Estado en su conjunto y junto a las Madres y  a los vecinos?
Ergo: el proyecto político del oficialismo se asienta sobre esta masa crítica y este nivel de conciencia que demuestran las Madres y los jóvenes.
La potencialidad de esta fuerza, las energías que desata en la construcción de futuro, son de una fuerza inconmensurable.     
Mientras que la oposición, como ya dijimos, asienta su política, suponiendo que la tiene, sobre lo más oscuro de nuestro pasado, sobre lo más retrógrado de la sociedad, sobre el más bajo nivel de conciencia y carente por ello de la mínima autoestima como nación y como pueblo.
En estas profundidades se jugarán las urnas del 2015.
Igual que hoy en Brasil con Dilma.
Por eso es bueno advertir a tiempo que todo lo que se haga y diga en los días que corren debería ser tenido en cuenta a la hora de elegir nuestro destino. 

Miradas al Sur, domingo 26 de octubre de 2014