jueves, 19 de mayo de 2016

El tamaño de la victoria


El medio millón de almas movilizadas el último 24 de marzo. Las 200 mil almas rodeando a Cristina el pasado 13 de abril. Los 300 mil trabajadores marchando el 29 de abril. Los 60 mil estudiantes de la semana anterior. Los miles de despedidos movilizados en calles y plazas a lo largo y ancho del país desde que asomó la guadaña neoliberal sobre las espaldas dolidas del pueblo.
Todos ellos, todos sin excepción, constituyen el tamaño de esta primera victoria política contra el gobierno de los Ceos de Macri.
A horas de la votación en el Congreso, más dormidos que despiertos cuando asoma el sol en el horizonte, nos llena de emoción esta victoria más allá y más acá del amenazante veto presidencial.
Macri ya perdió la iniciativa. El pueblo movilizado le marcó su límite. Y ese mismo pueblo deja claro a sus dirigentes, de cualquier sector, que no está dispuesto a rendirse así nomás y así lo demostró en las calles en todo este tiempo. Miremos la panorámica para apreciar el tamaño, el sabor, la textura, la profundidad de este primer gran paso hacia la recuperación del país inclusivo y democrático que fuimos y seguiremos siendo.
Si Macri no lo entiende así y cree que es más fuerte su necesidad de dar una señal por derecha a "los mercados" y firma el veto, habrá firmado la sentencia hacia un paro general y lo que es peor para él, habrá colaborado en su propia y rápida caída en la consideración social. Y de allí ya no se vuelve.
De igual modo, si algunos dirigentes opositores se creen que esta victoria es parte de su patrimonio político, le habrán errado al viscachazo gravemente.
Los principales ganadores son los trabajadores y las trabajadoras movilizados y son los dirigentes y militantes que saben leer correctamente esta hora crucial y actúan en consecuencia.
El macrismo se opuso. Y de ese modo no dejó espacio para las pretendidas "terceras vías" que también son blindadas por los medios bajo el eslogan de ser "la oposición responsable". Perdieron ambos.
El ancho y complejo bloque de voluntades del peronismo kirchnerista legitimó esta madrugada su rol de locomotora principal en el plano político institucional. Lo hizo porque supo expresar muy bien ese tamaño ciudadano de la resistencia popular que se ve en la imagen.
La lucha será larga y costosa. Pero al final de este tramo de la historia, el pueblo vencerá y el pueblo volverá a gobernar con un proyecto nacional, popular y democrático.
Avancemos entonces.