domingo, 7 de febrero de 2010

El papelón de Redrado y Clarín y la fortaleza del modelo

Al final de una escaramuza política, como la vivida durante enero, es preciso otear el horizonte para comprobar si todo está en su lugar o hay pérdidas irreparables que lamentar.
La salud del modelo nacional y popular es el punto de referencia principal a considerar en este análisis. Empecemos.
¿La democracia? Demostró su plena fortaleza en medio de un ataque opositor que en otras circunstancias históricas hubiese ocasionado la ruptura del orden institucional.
¿La economía? Demostró su consistencia en todos los registros que dan cuenta del constante crecimiento económico.
¿El gobierno? Demostró su firmeza al mando del timón de la nave del estado zarandeada por los poderosos intereses representados por el monopolio Clarín y sus expresiones partidarias de derecha y una progresía que le es tristemente funcional.
¿Y el pueblo? Viviendo su propia realidad, con mayor consumo interno, batiendo todos los récords en turismo y energía eléctrica, cobrando la Asignación Universal por Hijo, ajeno por completo al alzamiento opositor.
El motín de Martín Redrado en el Banco Central, con el acompañamiento activo del arco opositor, político y mediático, puso al desnudo la fortaleza y las debilidades del modelo gobernante.
La rancia gestión de Redrado al frente de la entidad monetaria y su grotesco final, explican la debilidad de origen de un proceso político que aun así, sabe reconstituirse ante cada adversidad.
La representatividad y capacidad de maniobra que hoy dispone el gobierno y el proyecto político que lo sostiene, se fue construyendo desde el primer día del gobierno de Néstor Kirchner. No le viene dado de antes ni le fue concedido desde afuera.
Así, en algunas áreas críticas, el gobierno apeló a su capacidad de audacia y flexibilidad cada vez que tuvo que dar diez pasos adelante; aunque para darlos tuviera que retroceder con alguna que otra designación no deseada.
Nos interesa en estas líneas abordar las consecuencias de la batahola desatada en enero por una oposición carente de proyectos alternativos y que, quizás por eso mismo, disimula sus carencias en la rapiña y en el efectismo mediático como única forma de hacer política.
Todos actúan igual. Basta una iniciativa de la Presidenta para que salgan al cruce a oponerse rabiosamente apelando a los tribunales antes que al debate de ideas y al Clarín y sus repetidoras antes que a cualquier otra instancia donde se edifica la política y la democracia.
Esta vez pensaron seriamente que podrían avanzar sobre posiciones del gobierno que creyeron debilitadas a partir del motín en el Central, y por que el monopolio mediático los alentó a volverse raudamente de las vacaciones para el asalto final desde el Congreso que sería convocado ni bien la Presidenta haya elevado vuelo hacia China.
Midieron mal las relaciones de fuerza y volvieron a confundir deseos con realidad.
En el barullo estridente, no previeron la audacia presidencial de suspender el viaje para desbaratar la operación destituyente que pretendía mostrar una suerte de poder dual en la gobernabilidad del sistema democrático.
Ese retroceso opositor, signado por la variedad de manotazos al aire sin consecuencia sobre la economía y la institucionalidad republicana, brindó un escenario inmejorable para que el gobierno cerrara la coyuntura avanzando aún más con sus propias líneas.
El nombramiento de Mercedes Marcó del Pont es eso, la expresión corporal de la profundización del modelo de desarrollo con matriz diversificada e inclusión social.
No estamos igual que el 7 de enero, fecha en la que se anunció el decreto de remoción de Redrado. El proyecto nacional, popular y transformador está hoy varios cuerpos adelante. No tanto porque el barullo ha sido desbaratado y Redrado está en su casa, sino porque al frente del Banco Central la Presidenta designó alguien identificada con la defensa irrestricta del modelo en curso, porque les salió el tiro por la culata y ahora es Clarín el que debe dar explicaciones sobre el lavado de dinero y porque se abrió un debate social que cuestiona a fondo el lastre neoliberal que arrastraba el proceso político. Ejemplo: el uso o no de reservas para el desarrollo productivo.
De aquí en más todo dependerá de las condiciones, de la oportunidad, de la táctica y la estrategia. Como es siempre en política.
Asimismo, quedaron con fractura expuesta los frágiles análisis de los escribas mayores de los grandes medios. La verdad se abre paso como puede. Y en ese terreno pierden.
Sería muy útil y pertinente trazar un tablero de análisis que vaya desde el 25 de Mayo de 2003 hasta nuestros días. Se podría advertir gráficamente, cómo el proyecto cultivó una dinámica que le es propia y que tiene un solo sentido, hacia adelante, hacia su permanente profundización. En lo político, en lo social y en lo económico.
Este episodio que estimuló titulares y profecías varias, es una muestra última de ello.
Habrá que sumar a ese tablero la profunda apelación histórica que realizara el pasado viernes la Presidenta durante un acto multitudinario en el Puente Avellaneda.
Dijo Cristina Fernández de Kirchner en esa oportunidad: "Son los humildes los que primero le ponen el hombro a la patria. Fue así desde el fondo de la historia, desde la Revolución de Mayo, desde el Ejercito Libertador, donde precisamente los soldados de San Martín provenían del pueblo, los que acompañaron a Belgrano en Jujuy en el éxodo, los que acompañaban a Güemes en las montoneras del Norte. Fuimos siempre en definitiva los hombres y mujeres comprometidos con una historia del país y esencialmente con su liberación y su independencia"
Claro, los eternos enemigos del pueblo, también vienen desde el fondo de la historia. Por eso no dudan en oponerse rabiosamente al Gobierno nacional, por sí mismo o por testaferros vestidos para la ocasión.
En esta concepción de la historia expresada por la Presidenta está la verdadera fortaleza y la trascendencia del modelo gobernante.


Jorge Giles. Miradas al Sur. 7 de febrero de 2010.

CARNE QUEMADA

La descarga de 50.000 voltios partió como un rayo de la picana eléctrica que portaba el policía.
El hombre cayó al suelo y empezó a temblar. Tembló una mano, después la otra, luego los pies, después el cuerpo entero, entró en convulsiones, babeaba, vomitaba, los ojos extraviados y corridos hacia atrás, murmuraba algo inentendible, lanzó un alarido y otro y otro. Hasta que se hizo silencio.
El hombre estaba muerto.
Esta escena se multiplicó por cientos de veces provocando la muerte de más de 300 personas desde el 2001 al 2008 sólo en los EE.UU., según la denuncia de Amnesty Internacional.
El arma en cuestión es la picana conocida por el nombre de origen, “pistolas Taser”
Es el último emblema represivo promocionado por Mauricio Macri para dotar de poder “persuasivo” a su policía metropolitana.
El periodista lo reportea y el Jefe de gobierno porteño ríe a placer ante la inquisitoria sobre el arma letal. Acusa de ignorantes y prejuiciosos a quienes dicen semejante pavadas sobre el uso de las Taser.
Y entonces apelamos a la declaración publica emitida por la organización Amnesty Internacional el 29 de julio de 2009, hace apenas 6 meses y que llama a “los gobiernos de todo el mundo para que limiten el uso de Taser y armas paralizantes parecidas, tras las conclusiones de la comisión de investigación Braidwood en Canadá, según las cuales tales dispositivos son potencialmente letales.”
Tras examinar las pruebas procedentes de una gran diversidad de fuentes, incluidos estudios de investigación y opiniones de expertos en cardiología y electrofisiología, el juez Braidwood concluye que las armas de energía conducida, como las Taser, tienen la capacidad de alterar el ritmo cardíaco con consecuencias mortales, incluso en individuos sanos, especialmente cuando los dardos de estos dispositivos se colocan en el pecho.
El peligro de arritmia peligrosa aumentaba en las personas que habían padecido enfermedades cardiovasculares, aquellas con el corazón ya estimulado por dolor o estrés intenso, las personas delgadas, las que llevan marcapasos.
Otro motivo de preocupación para Amnesty es que la mayoría de las personas afectadas no representaban ninguna amenaza grave cuando les dispararon con las Taser.
La investigación se inició tras la muerte del inmigrante polaco Robert Dziekanski en el aeropuerto de Vancouver en octubre de 2007 minutos después de recibir cinco disparos de Taser efectuados por policías de Canadá. Es uno de los 26 casos de muerte con Taser en Canadá desde el 2003.
Lo vimos por la tele ¿recuerdan?
En Estados Unidos se han documentado334 muertes desde el 2001.
Amnesty denuncia que estas pistolas han sido utilizadas por agentes de policía contra escolares indisciplinados, personas desarmadas que tenían perturbadas las facultades mentales o drogadas, simples sospechosos o ciudadanos que discutían con la policía. Ahora preste atención a este dato: las pistolas Taser fueron utilizadas contra los prisioneros que fueron trasladados a la prisión de Guantánamo y en la Brigada 800 de la Policía militar de los EE.UU en Irak, acusada de graves abusos en la cárcel de Abu Ghraib.
Con todos estos antecedentes la sede Argentina de Amnistía Internacional, a través de su directora ejecutiva, Gabriela Boada, efectuó una presentación ante el gobierno porteño solicitando suspender el uso de las Taser.
Primero el Fino Palacios, el acusado de espiar a los familiares de las víctimas de la AMIA y tener participación en la masacre de Plaza de Mayo al final del gobierno de la Alianza, “el mejor policía”, según Macri.
Después, el espía Ciro James. Después Chamorro. Después Abel Posse y su incestuoso vínculo ideológico con los genocidas de la última dictadura.
Ahora Macri, Montenegro, Burzaco y las Taser en el horizonte.
En el origen de nuestra memoria están los miles de torturados por la dictadura y los 30.000 desaparecidos.
¿No será que están enviando desde la derecha un mensaje de terror a la sociedad?


Jorge Giles. El Argentino. 7 de febrero de 2010.

viernes, 5 de febrero de 2010

MEJOR UN CUATRICICLO QUE LA BICICLETA FINANCIERA

La Presidenta honró el esfuerzo de los hermanos Patronelli y la Rosada, por un instante, fue una pista para el cuatriciclo campeón del Dakar.

Durante el día, Mercedes Marcó del Pont empezó a poner la casa en orden, ya a cargo de la presidencia del Banco Central.

Con la sonrisa de siempre, anunció que “si bien creo en la autonomía operativa del Banco Central, considero que no se puede ser independiente del conjunto de las políticas del país.”

Clarín le devolvió gentilezas por la tarde exaltando la posición neoliberal del FMI.

Para que no queden dudas con su triste antecesor, Mercedes esbozó su pensamiento con una sola pincelada y dijo:

“Lo que hemos logrado hasta el momento en acumulación de reservas, crecimiento económico y expansión del mercado interno y de las exportaciones, fue porque hay consistencia en toda la política económica. Hay mucho que trabajar, en financiamiento por ejemplo. Coordinar políticas con la Nación”

La operación restauradora de la bicicleta financiera, ha llegado a su fin.

Por ahora al menos.

La vida sigue su curso después del motín de un Redrado que, alentado por los monopolios de la comunicación y por la mayoría de la oposición destituyente, enturbió un enero que pese a ello, fue el mejor de la historia en turismo, en consumo interno y en recaudación fiscal.

El Estado actúa en armonía cuando todas sus partes trabajan solidariamente entre si.

Es sabido que a su interior quedan nichos enteros, aunque dispersos, de las capas geológicas que dejó el neoliberalismo.

En la existencia de esos restos arqueológicos habrá que poner el foco porque allí se incuban los huevos de la serpiente. Redrado era uno de ellos.

Ya se fue. Pero no hay que olvidar que la medrosa y hueca oposición de ideas que hoy prolifera, busca jaquear la economía y la democracia de los argentinos desde el lugar que sea.

Para ello intentan descuartizar la idea de Estado y de Nación que se reconstituyó gracias al modelo gobernante desde la asunción de Néstor Kirchner.

La pretendida visión del Banco Central cual becerro de oro, intocable e inaccesible, en verdad es una política del poder que dominó el país hasta el 2002.

Se sabe que la reforma a la Carta Orgánica del Banco en pleno menemismo, fue sólo una escandalosa traducción al español de las directivas recibidas por fax en 1992 directamente desde las oficinas del FMI.

Redrado fue un quinta columna de esas políticas neoliberales.

La relación de fuerza, es decir la política real y concreta, había impedido liberar antes esas playas colonizadas.

Es curioso lo de Cobos. Apenas cumplió con su obligación institucional de Vicepresidente, votando a favor de la decisión presidencial de remover a Redrado, para que todo el arco de derecha se alborotara en su contra.

Lo dijimos mil veces. Cobos no es legislador. Está en el Senado representando al Poder Ejecutivo al que pertenece y se debe. No puede votar en contra de su mandato. No puede ser opositor y oficialista a la vez.

Ese imposible equilibrio acaba de estallar por el aire.

Por eso la bronca de los radicales de Gerardo Morales y de Carrió. Por eso lo crucifican desde Clarín y La Nación.

Porque no les fue obediente en la curva. Esta vez dobló a tiempo y no se estrelló contra su propio deber republicano. Enhorabuena que así sea.

Pero no hay mal que por bien no venga. Esta fantochada de la derecha que volvió a contar con la ayuda de algunos pusilánimes que presumen de progresistas, demostró finalmente cuatro cuestiones básicas:

1. Hay una democracia muy fuerte y consolidada
2. Hay un Gobierno firme en sus convicciones que no se doblega ni con vientos huracanados.
3. Hay una economía en permanente crecimiento que tampoco se doblega así nomás.
4. Hay un pueblo que vive otra realidad muy distinta a la que pintan los opositores.

Más identificado con la Presidenta manejando el cuatriciclo campeón, que con aquellos que pretenden la vuelta a la bicicleta financiera, como en el viejo país que dejamos atrás.




Jorge Giles. El Argentino. 5 de febrero de 2010.
http://www.elargentino.com/nota-76541-Mejor-un-cuatriciclo-que-la-bicicleta-financiera.html

jueves, 4 de febrero de 2010

LO QUE NO PERDONARÁN JAMÁS A LOS KIRCHNER

Haberse atrevido a tanto, como lo hizo el Gobierno, es insoportable para los poderosos.

Esos que sólo saben de negocios mal habidos y lavado de dinero.

Los que fueron cómplices de la dictadura.

Haber llegado hasta aquí, recuperando el Estado para la nación, sin agachar la cabeza ante los monopolios, sin obedecer a sus gerentes, es insoportable.

Pelearles a los lenguaraces la nueva Ley de Medios, de igual a igual y ganarla con todos, es insoportable.

Descolgar los cuadros de los dictadores, recuperar la Esma y La Perla, enjuiciar a los genocidas, defender sin dobleces los derechos humanos, es insoportable.

Decirle No al Alca, mirándolo de frente a George Bush, es insoportable.

Estar unido en alma y vida a Evo Morales cuando más lo necesitaba el pueblo boliviano, abrazados a Lula, a Chávez, a Correa, a Bachelet, a sus respectivos pueblos, es insoportable.

Fundirse en un abrazo con Hebe y con Estela, con las Abuelas y las Madres, con Juan Cabandié y con los Hijos todos, es insoportable.

Haber culminado con la impunidad de las leyes del olvido, el Punto final, la Obediencia debida, los indultos, es terriblemente insoportable.

Haber cortado la soga al cuello que nos ponía el FMI cada vez que se les ocurría venir por estos pagos para dictarnos “esto sí - esto no”, es imperdonable.

Reactivar las Paritarias sin que haya un solo “desborde social” como auguraban, lograr el salario más alto de América latina, reducir la pobreza drásticamente, bajar a un dígito la desocupación criminal que nos impusieron los neoliberales de guante blanco, es insoportable.

Recuperar el ahorro de los trabajadores, eliminar las parásitas Afjp, invertir en producción y trabajo, posibilitando mayores asignaciones para nuestros jubilados con esos mismos ahorros, atreverse a enfrentar a los dueños de esas oscuras carteras financieras con asiento en las Islas Caimán, es insoportable.

Decidir de un plumazo la Asignación Universal por Hijo, garantizarle el pan de cada día a todos los humildes de la patria, ayudar a construir cooperativas de trabajo para cientos de miles de trabajadores sin empleo, el Plan Argentina Trabaja, el Plan de Salud, la reducción vital de enfermedades que parecían crónicas, es insoportable.

Pasar de 8.000 millones a 48.000 millones de dólares de reservas como parte de una política económica que defiende, desde la inserción en el mundo, lo nacional ante lo extranjero, lograr y mantener en el tiempo superávit fiscal y comercial, sonriéndole orgullosamente a los que predecían un “fin de ciclo anticipado” del modelo de desarrollo con matriz diversificada e inclusión social, es francamente insoportable.

No haber mandado una sola ley al Congreso para rebajar sueldos y jubilaciones, no haber dictado una sola medida que atente contra los intereses del pueblo, no haber reprimido jamás ningún conflicto social ni haber amordazado ni censurado a la presunta “prensa independiente”, ni haber perseguido a ningún opositor u opositora que tienen en la mentira la única versión de la política que conocen, es insoportable.

Crear un Ministerio para las Ciencias y otro para la Producción y posibilitar que vuelvan todos los científicos dispersos por el mundo, tener el máximo presupuesto educativo de la historia, es insoportable.

Crear un Fondo del Bicentenario para dar mayor previsibilidad y más ahorro a los argentinos, meterse con la vaca sagrada de “ese Central”, echar a Redrado y volverlo a echar, en medio de un enero que rompió todos los récords en turismo, en recaudación fiscal y consumo interno, sin arrugar ante la oposición rabiosa de la derecha que pide la vuelta a los ajustes, es insoportable.

Y encima, que ayer la Presidenta nombrara a Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, es definitivamente insoportable.

En estas razones está la causa del ataque injurioso que a diario reciben Cristina y Néstor Kirchner.

Dime quién te ataca y te diré quién eres. De eso se trata.


Jorge Giles. El Argentino. 4 de febrero de 2010.
http://www.elargentino.com/nota-76362-Lo-que-no-perdonaran-jamas-a-los-Kirchner.html

miércoles, 3 de febrero de 2010

LA MEMORIA RUMBO AL OSCAR

“El secreto de sus ojos”, la película de Juan José Campanella, apoyada por el Instituto Nacional del Cine, se ubicó como una de las cinco mejores películas del mundo y viaja rumbo al Oscar.

Pese a las pálidas que nos tiran Clarín y otros medios afines diariamente, con sus falsos augurios, sus injurias, sus desesperanzas, estamos muy contentos y orgullosos por este logro del cine nacional.

Es una muy buena película y un canto a la nostalgia, a la justicia y a la memoria dolida del pueblo que somos.

Nos va bien en el arte y en todos los registros de la economía.

¿Qué dirán ahora que la Corte rechazó el vergonzoso recurso presentado contra el uso de las reservas y que saben que no hubo especulación monetaria por parte de Néstor Kirchner sino una inversión declarada en tiempo y forma, como corresponde?

¿O acaso prefieren los tiempos de los sobresueldos no declarados y las conductas obscenas de los funcionarios que se enriquecían a costas del estado y no de sus propios recursos?

¿Los que se quedaron con hijos de desaparecidos, ahora pretenden dictar normas de moral pública? Vamos…

Hay que mirar la historia para no perderse.

Un día como hoy, pero de 1813, San Martín libraba en San Lorenzo, su primera batalla en suelo patrio, combatiendo contra el enemigo colonialista en las barrancas del Paraná.

Fue el bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos a Caballo creado por el Padre de la Patria.

El grito de “seamos libres, lo demás no importa nada” empezaba su heroico camino construyendo el país de los argentinos.

La consecuencia, la honestidad, la dignidad a prueba de batallas y sacrificios tan propios del General, le valió muy pronto el desprecio de los que carecían de cualquiera de esas virtudes.

Tanto fue el odio de los poderosos de entonces, que el exilio terminó siendo su destino final.

Más de un siglo después, como si un hilo invisible tejiera el telar del pueblo, la crónica del histórico 17 de Octubre de 1945 cuenta que los obreros avanzaban sobre la Plaza de Mayo cantando las estrofas de la Marcha de San Lorenzo.

Emociona imaginar a miles y miles de humildes argentinos, mojarse los pies en las viejas fuentes de la Plaza mientras entonaban consignas por Perón y arrancaban una y otra vez con aquel “febo asoma; ya sus rayos iluminan el histórico convento; tras los muros, sordo ruido, oír se deja de corceles y de acero.

Son las huestes que prepara, San Martín para luchar en San Lorenzo; el clarín estridente sonó y la voz del gran jefe, a la carga ordenó”

En el Año del Bicentenario será necesario cantarla a cada rato, en las fiestas pueblerinas, en los estadios, en los paseos, en las plazas que cuadren en cada ocasión.

Porque hay que volver a tensar todas las cuerdas del alma de la patria que somos, para poder defendernos y enfrentar en consecuencia esos odios que se enraízan en nuestro propio nacimiento como país.

Y por que si no entendemos que este también es un momento épico de nuestra historia, será muy difícil profundizar y sostener en el tiempo el modelo de desarrollo con inclusión social y soberanía política que hoy gobierna la Argentina.

Digámoslo de una vez: nos quieren robar la patria.

Quieren robar una vez más la idea de patria que tenemos, esa que la une con todo lo que sea pueblo, con lo popular, con lo nacional, con la justicia social, con la soberanía, con la independencia.

¿Usted cree que no es así?

Entonces ¿cómo se explica tanta saña contra esta esperanza colectiva que viene creciendo como puede desde hace un puñado de años?

¿Cómo se explican los fallos judiciales que horadan de manera permanente la lucha contra los monopolios y la necesidad de justicia?

¿Qué derecho tuvieron Redrado, Cobos, el monopolio de Clarín, La Nación y sus lenguaraces, la derecha opositora de Macri, Duhalde y Carrió de atentar contra la alegría colectiva de este enero maravilloso que vivimos?

La trampa del desánimo está al descubierto. Hay que evitar pisarla.

Y la alegría es el arte para poder hacerlo.



Jorge Giles. El Argentino. 3 de febrero de 2010.
http://www.elargentino.com/nota-76169-La-memoria-rumbo-al-Oscar.html

martes, 2 de febrero de 2010

EL GOLPE DE CALOR ES UNA FIESTA


La noticia de ayer fue nuevamente el calor y sus circunstancias.

Nos derretimos en la ciudad y sus alrededores. Así no hay cuerpo que aguante. Me duele tanto la cabeza. Y hay que cruzar la calle a pleno sol y sin sombrero. No veo la hora de llegar a casa y darme una ducha. Y tomarme algo fresco. Y encender el aire, si tengo. Y si no tengo, el viejo ventilador.

Y así transcurre el día, con la tele aumentando el calor geométricamente.

“¿Cómo se aguanta el calor?” “¿Qué le parece la ciudad con esta temperatura?” “¿Se sufre mucho con esa ropa, señora?”

Son algunas de las originales preguntas de los noteros televisivos, transmitiendo en vivo y en directo “la ola de calor”.

Hay que llenar los espacios como sea, parecen decir. No hay que mostrar “lo otro”. Nada que favorezca al gobierno. Es decir, a la gente.

O si prefiere, al gran pueblo argentino, salud.

“Además, no pasa nada”. “No hay noticias para celebrar”. Mienten y mienten.

Y allá vamos con nuestros argumentos.

Que están ahí. A flor de piel. Usted los puede tocar si quiere.

No son un puñado de palabras gastadas ni de ocasión. Pasen y vean.

Hay vida antes y después del calor, de Cobos y de Redrado.

Esos personajes menores de la historia que en un acto de traición se ganaron la fama y el podio de los monopolios. Y que hoy volverán a ser noticia. Como no.

Aunque el “consejo” que emitirán en el Congreso, los termina poniendo en apuros a ellos mismos.

Hoy deduciremos si Cobos aconseja a la Presidenta echar a Redrado por mal desempeño y deslealtad.

Si así fuera, él también debería irse de inmediato. Por pudor, si algo le queda.

Si así no fuera, estaría reafirmando que es la cabeza de playa del desembarco conservador y que ni él ni la oposición que lo respalda, guardan un gramo de vergüenza.

Y allí están las noticias que ayer no fueron televisadas:

1. El salario argentino se consolidó como el salario básico más alto de toda América latina. Durante el año 2009 creció un promedio que superó el 16 %. Desgranados de esta manera: el 17,29 % en el sector privado; el 21,5 % en el trabajo no registrado; el 16,7 % en la administración pública.
2. El turismo argentino alcanzó cifras que ya constituyen un récord histórico en divisas y en porcentajes. Están colmadas todas las plazas turísticas, especialmente las de la costa atlántica. No hay hoteles disponibles y los restaurantes repletos de gente haciendo cola de hasta una cuadra para esperar un lugar. Se cuentan por millones los turistas que se desplazan a lo largo y ancho del país. Muchos de ellos por primera vez y otros tantos, después de no hacerlo durante años.
3. Casi el 60 % de los comerciantes son optimistas respecto al futuro económico del país y creen que las ventas seguirán aumentando en los próximos meses. Son datos registrados en una encuesta de la propia Cámara de Comercio.
4. El consumo de energía eléctrica alcanzó un nuevo record histórico, poniendo a prueba como nunca antes la capacidad logística del país de los argentinos. Y si hay mayor consumo eléctrico, es porque hay mayor producción industrial. Así de simple y certera es la ecuación.
5. La General Motors invertirá en Rosario 90 millones de pesos y generará 300 nuevos puestos de trabajo.
6. La recaudación fiscal, es decir el dinero que ingresa a las arcas del Estado, aumentó el 20 % respecto a enero del año pasado, superando los 29.000 millones de pesos. Bien dijo la Presidenta cuando realizó el anuncio, que esta cifra es la resultante del crecimiento económico y del mayor consumo interno, de la Asignación Universal por Hijo y de las mayores exportaciones de productos nacionales.

La clave es el modelo de país puesto en marcha por Néstor Kirchner en el 2003 y sostenido y profundizado en nuestros días por Cristina, contra viento y marea.

Nada sucede al azar en esta vida.

Ni siquiera el calor, que ya no puede ocultar que los más humildes, los que trabajan, los que producen de veras, están un poquito mejor que ayer.

Todos los días.


Jorge Giles. El Argentino. 2 de febrero de 2010.
http://www.elargentino.com/nota-75978-El-golpe-de-calor-es-una-fiesta.html

lunes, 1 de febrero de 2010

LAS LECCIONES QUE NOS DEJA ENERO

Febrero amanece con un horizonte nuevo, sembrado de esperanzas ciudadanas.

El Bicentenario asoma ahora, engalanado de perspectivas inmejorables para el destino de la nación y la felicidad de su pueblo.

Será conveniente repasar las proyecciones que realizaran la Presidenta y algunos de los ministros de su gabinete para cuantificar y cualificar certeramente el año que tendremos.

Pero vale repasar el mes que dejamos definitivamente atrás.

Se lo mire por donde se lo mire, enero es una verdadera lección.

Si es desde la oposición, enseña sobre lo que no se debe hacer en política.

Si es desde el gobierno, se apreciará claramente que el gobierno aguantó con firmeza el timón de la nave ante la contraofensiva conservadora, sostuvo todos sus estandartes en alto y lo que quizás es el dato más relevante, construyó un escenario inmejorable para profundizar el modelo de desarrollo inclusivo apelando, de aquí en más, a todos los argumentos, recursos y reservas que la Constitución, la democracia y el ahorro de los argentinos le demanden.

Que nadie se confunda: cada deuda pendiente en lo social, no será una excusa para poner el freno, sino un nuevo motivo para apretar el acelerador del modelo de inclusión en marcha.

La contraofensiva opositora de enero, culminó en el peor de los fracasos.

Se quedaron sin Redrado, sin poder anular los decretos presidenciales, sin arrancar de prepo el llamado a sesiones extraordinarias en el Congreso, sin talar de cuajo el modelo de desarrollo inclusivo como se alentó desde el monopolio mediático, sin voltear la legalidad y la legitimidad del Fondo del Bicentenario y encima, con un Cobos malherido políticamente y con la iniciativa política gubernamental aguantando a pie firme cada embate.

Todo mal para la oposición.

Otro gallo hubiese cantado en la Argentina si Redrado seguía amotinado a gusto y placer; si Cobos mantenía esa imagen impoluta de un De la Rúa mejorado; si el gobierno hubiese tenido que retroceder en todas las líneas, principalmente desarmando el Fondo del Bicentenario; si el Congreso opositor finalmente se hubiese autoconvocado en torno a la defensa de las adoradas reservas del Central; si Duhalde recibía elogios en lugar de los repudios generalizados que concitó su adhesión a los genocidas.

Esto sólo para mencionar algunos de los objetivos frustrados de la oposición.

El enero que se fue marcó un grave traspié de la oposición conservadora.

Es necesario ver la realidad desde una vista panorámica para entender lo que pasó en toda su amplitud.

Recordemos que la Presidenta terminó el 2009 a toda orquesta, con anuncios tras anuncios de medidas que favorecen a la producción y al empleo en el marco de un 2010 que se venía al galope, augurando un mayor crecimiento de nuestra economía.

En este marco, el Fondo del Bicentenario constituyó un nuevo hito en la hoja de ruta del modelo nacional.

La oposición comandada por Clarín puso el grito en el cielo cuando advirtió las primeras consecuencias altamente positivas que generó el anuncio de Cristina. El momento elegido para contragolpear era el que ocuparía la Presidenta en su viaje a China. Pusieron toda la carne en el asador en la jugada. Los diputados opositores reaparecieron con el bronceador en la mano prestos al asalto final, vía parlamentaria. Los titulares de Clarín y La Nación derramaban babas de odio y placer por adelantado. Gastaron todos los cartuchos en un solo mes. Y fracasaron nuevamente.

La audacia presidencial de suspender el viaje a China, trastocó todos sus planes.

La mejor forma de comprobarlo es simplemente leyendo las burdas mentiras de sus editoriales políticas y lo que es más saludable, apreciando las buenas nuevas que anuncian que ya sin Redrado, se viene un 2010 con un crecimiento que tendrá el mismo éxito que el que tuvo el turismo nacional, superando todos los récord históricos en la materia.

Felizmente para los argentinos que trabajan y producen, la nave va.

Pese a los buitres de afuera y de adentro, como dice Cristina.



Jorge Giles. El Argentino. 1 de febrero de 2010.
http://www.elargentino.com/nota-75831-Las-lecciones-que-nos-deja-enero.html

viernes, 22 de enero de 2010

A LA ALTURA DE LOS VIENTOS DEL BICENTENARIO

La Presidenta anunció ayer los casi 17.000 millones del superávit comercial y un crecimiento histórico en la producción agraria y la actividad industrial.

Un récord a la altura del Año del Bicentenario patrio.

“Lo hicimos con más vientos en contra que vientos de cola, pero lo hicimos”, dijo una Cristina orgullosa y emocionada mientras presentaba el nuevo tramo en la Hidrovía.

Como prueba del desarrollo inclusivo, parece cierto nomás que el país salió de vacaciones.

Cinco millones de argentinos arribaron a la costa atlántica y otros lugares de veraneo en la primera quincena de enero; pero en el registro de diciembre pasado hasta hoy, son casi 10 millones los paseantes.

El Secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, dio a conocer esta información señalando que el incremento del turismo nacional en lo que va de enero, respecto al año anterior, trepó hasta el 9,6 %.

“Chupate esa mandarina” habría que decirles a los comisarios políticos y mediáticos del “Operativo Desánimo” como denominaron en su momento Cristina y Néstor Kirchner a los medios y los opositores que se la pasan pronosticando “catástrofes sociales”.

Por otros andariveles menos constructivos, transcurre el otro lado de la luna, allí donde la ciudadela prefabricada de Julio Cobos parece irremediablemente sitiada.

Ya no por los dirigentes del oficialismo que reclaman por un lugar que constitucionalmente le corresponde al Poder Ejecutivo, sino por los referentes opositores que volvieron a reclamar a coro “Que se vaya” y también por sus propios desvaríos anticonstitucionales.

¿Quién lo sostiene a Cobos? ¿El radicalismo? No; ¿la Coalición Cívica? No; ¿El macrismo? No; ¿el sector de Pino Solanas? No; ¿La centroizquierda aliada del bloque oficial? No.

Se podría decir que le siguen haciendo el aguante, Eduardo Duhalde y sus huestes del pejotismo disidente y otro tanto, el monopolio mediático. Nadie más.

Es esta debilidad congénita la que está horadando el inflamado “liderazgo” mediático de Julio Cobos.

Así como hay un gobierno que resiste cientos de tapas negativas de Clarín, un liderazgo inventado por el monopolio, no dura más que eso.

Cobos está llegando al fin de su estrellato prematuro y es lógico que así sea.
Ningún liderazgo se construye en base a una actitud desleal y deshonesta.

Si hubiese sido hombre de convicciones profundas, estaba en todo su derecho de abandonar el barco oficial y favorecer luego a sus adversarios.

Pero no debe hacerlo desde el lugar adonde llegó jurando lealtad a su compañera de fórmula y al programa de gobierno.

Ayer volvió a intentar legalizar su traición al mandato popular, cuando adelantó respecto al caso del motín de Martín Redrado en el Banco Central que “mi estrategia va a ser escuchar a todos antes de decidir mi postura. Voy a tomar la decisión que tenga que tomar, como lo hice siempre haciéndome responsable de eso”
¿O sea que Cobos se declara en rebeldía explícita contra lo que manda la Constitución y las leyes vigentes, que es representar a la Presidenta ante el Congreso de la Nación?

¿O sea que él decide por sí mismo sin responsabilidad política y jurídica alguno?
¿Cobos es legislador acaso? No. Es el representante del Poder Ejecutivo en el Senado de la Nación. Y es de sentido común pensar que si la Presidenta firmó un Decreto removiendo de su cargo al amotinado Redrado, Cobos debería decir: “Voy expresar mi voto en el mismo sentido del Poder Ejecutivo que represento ante las Cámaras”
Hasta arrancaría una sonrisa de simpatía si agregara a renglón seguido: “no me queda otra”

Desde tinieblas mucho más oscuras, el periodista haitiano Jean Roland Chery, respondió ayer a una certera pregunta de Víctor Hugo Morales sobre el porqué de la pobreza extrema de Haití.

Chery respondió dolida y profundamente: “porque las dictaduras y los políticos de la elite corrupta, nos dejaron sin proyecto nacional”

Aprendamos a valorar el proyecto de nación que estamos recuperando, después de nuestras propias tempestades.


Jorge Giles. 22 de enero de 2010.

jueves, 21 de enero de 2010

¿POR QUÉ NO SE TERMINA DE IR COBOS?


Ya es un coro atronador el que pide que Cobos renuncie a la vicepresidencia.

Al oficialismo, ahora se le suman varios opositores con igual reclamo.

Y el tipo sigue allí. Tan inconmovible como De la Rúa subiendo al último helicóptero.

¿Tan comprometedoras son sus acciones con el golpismo mediático?

Sí; mil veces, sí.

La Presidenta anunció ayer que la Argentina logró el mayor superávit comercial anual de su historia: 16.591 millones de dólares.

Lo hizo al inaugurar las nuevas instalaciones del INVAP, agregando que la desocupación bajó al 8,4 %

Aunque usted no lo crea, este nuevo éxito del gobierno nacional es el verdadero motivo del golpismo mediático y parlamentario pergeñado desde algunos centros de poder y que estimula a Cobos a trotar en el banco de suplentes.

Quieren destrozar este modelo de desarrollo, incluyendo los juicios a los genocidas.

La Presidenta suspendió su estratégico viaje a China en estricto resguardo de la alta responsabilidad institucional que ejerce.

Si viajaba, Cobos podría coronar un golpe parlamentario, con Redrado sentado como el Tío Patilludo sobre nuestras reservas monetarias.

Y “Clarín” cantaría “Bingo”

Claro, si Cobos renunciara hoy al cargo que sigue usurpando, el estratégico viaje, tan beneficioso para el comercio y la producción nacional, se podría reorganizar con apenas horas de diferencia.

Pero si la operación golpista sigue latente y el vicepresidente continúa atornillado a su sillón igual que Martín Redrado, es la Argentina la que sufre las consecuencias del golpismo intermitente que consuman.

Desde el 2003, los viajes presidenciales guardan relación con intercambios económicos, comerciales, productivos, científicos, educativos, es decir con emprendimientos concretos que son de interés vital para la nación.

Cobos lo sabe y por eso está propinando este daño irreparable, no al gobierno sino al país todo.

Cuando se gobierna, la información recibida no se procesa con la afabilidad del comentarista radial, sino con la tensión propia del que conduce una barca colectiva en medio de un mar infectado de tiburones. Y en ese marco, se toman las decisiones más convenientes. Que podrán resultar simpáticas o no, pero hace tiempo que este gobierno aprendió qué cosa es la gobernabilidad y cuál es el arte de la buena gestión.

Si uno supiera que mañana un par de bandidos entrará a robar su casa y alegremente decide no hacer nada y salir igual de viajes, es un irresponsable total.

Nadie, sensatamente, esperará que se consume el hecho para hacer la denuncia después, sino que evitará que se concrete el daño mayor.

De eso estamos hablando.

Cuando la Presidenta confirmó la fecha de su viaje a China, luego de meses de esfuerzo diplomático del gobierno, un murmullo proveniente de sus antípodas señaló que en el tablero de control de los destituyentes marcaron esa fecha como el comienzo de la operación final que llevaría a Julio Cleto Cobos a tomar decisiones antagónicas con el rumbo de gobierno impreso por Cristina.

Quizás lo haría citando una frase que aunque la opereta se frustró, la aprovechó igual por quedar pegada en el borrador del comunicado que emitiría desde su despacho senatorial: “No realicé ni realizaré ninguna acción fuera del rol que me asigna la Constitución. A ella le debo lealtad y por ella juré hacer observar fielmente la misma. Sólo traté de encontrar soluciones a problemas que yo no generé”

Como un remedo del golpe “constitucionalista” de Honduras, justificaría así el golpe parlamentario de la oposición de derecha, en ausencia de Cristina.

Cobos, que mucho sabe de deslealtades, no pudo evitar la fuga informativa y eso posibilitó que las sospechas, que eran fruto de análisis políticos y previsiones oficialistas, trocaran por certezas sobre la operación destituyente en marcha.

Siempre hay algún testigo contra los traidores. Aunque no lo sepan.

Pero, mal que les pese, no hay traición capaz de frenar a un país que sigue avanzando a paso redoblado.


Jorge Giles. El Argentino. 21 de enero de 2010.

lunes, 18 de enero de 2010

La dimensión real de la sublevación conservadora

PANORAMA POLÍTICO

Para tener una dimensión objetiva y actualizada de la sublevación conspirativa de Martín Redrado, bastaría con recordar que empezó con un gran despliegue de apoyo político y mediático y termina como está terminando, con el solitario y grotesco acompañamiento de Raúl Castells y sus huestes.

“De la gloria a Devoto”, como dice el refrán popular.

Las propias declaraciones del ex presidente del Banco Central autoreferenciándose como un hombre duro, resaltando que es “más fuerte de lo que parece”, expresan un desorden de identidad personal severo, antes que un auto de fe republicano.

La oposición que lo acompañó en su motín usurpador, particularmente Julio Cobos y otros dirigentes políticos, con el sostén delivery de la jueza Sarmiento, según la calificó la Presidenta, volvió a mostrarse como un rejuntado de bárbaros arremetiendo contra la fortaleza del gobierno, con un empuje inicial brioso y estridente para desgajarse a medida que transcurrían los días, con deserciones y peleas intestinas entre la UCR, Carrió, Macri, la progresía aliada y el pejotismo disidente.

Todos contra todos.

Está en la naturaleza de los opositores amigarse y pelearse al mismo tiempo, según la fiereza de las dentelladas que lanzan contra el gobierno y de paso, contra los intereses de la sociedad.

Si a esta situación le agregamos el levantamiento del embargo por parte del juez Griesa de los EE.UU.y el aislamiento casi total de Redrado en el Directorio del BCRA, se hace nítida la franca debilidad política de la conspiración.

Su permanencia sólo es comprensible por el entramado de poder que estuvo y está moviéndose en estos días alrededor de la asonada antidemocrática.

No habrá que bajar la guardia más allá del probable desenlace final y aunque este episodio ponga de manifiesto que la iniciativa política continúa favoreciendo al frente gobernante hoy en la Argentina; la oposición sólo tira manotazos al aire y retrocede hasta la retaguardia del poder real.

Es decir, retrocede hasta el poder del monopolio mediático y sus ramificaciones en la justicia, en el Parlamento, en la política.

Repasemos. Fue la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner la que impulsó el Fondo del Bicentenario en la voluntad de garantizar el frente externo y a la vez, impulsar las inversiones necesarias para seguir sosteniendo un camino de crecimiento sostenible.

Y fue la oposición la que se colgó del fondillo de los pantalones de Martín Redrado, como lo hiciera antes con Julio Cobos, para resistir y quebrar la defensa y profundización del modelo de desarrollo inclusivo.

Es tan débil la oposición en términos de responsabilidad institucional y de creatividad e imaginación política, que su principal signo de vitalidad se expresa por sumar a sus filas los restos que abandona el oficialismo en su travesía de cambios.

¿O acaso Cobos y Redrado no representan parte de esos restos?

Ante la embestida conservadora, el gobierno mantuvo templanza y firmeza en su proceder. Y esta actitud del oficialismo es la que perturba a los analistas que responden a los centros de poder y confunde a más de un intelectual prestigioso del sistema dominante en el último cuarto de siglo.

Es el caso de Guillermo O’Donnell, que en su despliegue académico por Clarín y por TN, enrostró “autoritarismo” al proyecto político liderado por Cristina y Néstor Kirchner, olvidando groseramente la actual profundización de la democracia a niveles que no conocíamos, posibilitada por las medidas contundentes tomadas en el plano social.

La Asignación Universal por Hijo es a la pobreza y a la indigencia lo que la ley de Medios de Comunicación es al estigma del mismo monopolio mediático que promocionó con bombos y platillos la palabra del afamado politólogo.

La democracia se “crispa” cada vez que gobierna un elenco que expresa genuinamente un proyecto de país.

Cuando no es así y las gestiones gubernamentales se fagocitan y suceden a sí mismas como variaciones en fa menor, en una misma nota del pentagrama, todo conflicto se desvanece pronto y en consecuencia, habría “clima de negocios” y seríamos felices y los que pueden, comerían perdices y los que no, se embromarían.

La gestión de gobierno instalada el 25 de Mayo de 2003 con Néstor Kirchner y continuada por Cristina desde fines del 2007, está expresando una irrupción novedosa en la democracia argentina que rompe con la siesta acomodaticia de todos los factores implicados en esta etapa, toda vez que: 1) expresa un proyecto y un modelo de país inspirado en la historia nacional y popular; 2) no acepta el dominio de las presuntas formas republicanas sobre el contenido del proyecto de sociedad inclusiva que expresa; 3) muestra plasticidad, flexibilidad y madurez para enfrentar situaciones complejas, pero sin renunciar a la esencia del proyecto que representa.
Rompe los códigos de la “buena conducta” o lo “políticamente correcto” como usualmente se dice.

Creemos que son útiles y necesarias estas consideraciones políticas y conceptuales para intentar explicarnos las diversas y controvertidas conductas que están puestas de manifiesto en la coyuntura.

No hay posicionamientos sin historia ni raíces. Todo se remite al subsuelo de algún relato histórico. Aunque, incluso, no lo sepan los mismos protagonistas.

En la semana que termina es posible advertir el agotamiento precoz de la embestida conservadora. Y es nuevamente ratificada la inconmovible voluntad de sostener contra viento y marea el modelo gobernante por parte de sus actores principales. Empezando por la Presidenta y siguiendo por sus huestes en el Congreso de la Nación.

El tejerazo legislativo de la oposición y el relato conservador pierden consistencia aceleradamente; ello no ocurre por gracia propia ni por impericia.

La razón quizá está en que hay un relato de la realidad objetiva, con aciertos y errores, que está descorriendo todos los anacrónicos cortinados de antiguas sumisiones para continuar profundizando la democracia de los argentinos.



Jorge Giles. Miradas al Sur. 17 de enero de 2010

domingo, 17 de enero de 2010

Con el dolor en Haití y el voto en Chile

Haití es la residencia del dolor humano.

Hace una eternidad que es así.

Alguien dijo: “Seguro que Dios nunca pasó por Haití”.

La primera y única revolución negra del continente. La primera patria de América.
El grito inaugural de nuestra libertad se acunó bajo su cielo y es la empobrecida Haití la que no termina de vivir y de morir con esta tragedia mayor.

Las dictaduras la dejaron así.

La esclavizaron de miseria. Borraron su memoria.

Y este dolor que no para de sangrar entre sus escombros.

Que la solidaridad argentina y la de toda América latina la alivie en algo.

Habrá que ayudar después a reconstruir un pueblo que debería ser patrimonio humano universal.

Aquí en el sur, el pinochetismo golpeará las puertas de la democracia chilena para volver a entrar.

Igual que ocurre en nuestra Argentina con los buitres de afuera y de adentro que en esta primera quincena del año avisaron su presencia.

Merodean por aquí y por allá en el vano intento de impedir el paso de una patria para todos.

Nadie de la oposición arrima una propuesta, una idea, un aliento.

Viven enojados con la vida. Con ellos mismos y con todo lo que los rodea.

No habrá que esperar más que piedras de ese lado.

Pero pese a ellos, el pueblo no está solo esta vez.

El año lo encontró acompañado por una Presidenta que “no afloja ni bajo el agua”.
Y esa actitud conmueve.

Tanto traidor, tanto incapaz en el timón de los gobiernos que precedieron al de Néstor Kirchner, resalta en la noche de la historia semejante coraje.

Mucho más si, como ahora, tiene perfume de mujer.

No es un detalle menor.

En tanto hoy, la vida pasará con su canasta de angustias y esperanzas, de dolores y alegrías.

El recambio de la mitad de enero bate otro record en turismo nacional.

El consumo interno sigue en alza.

El odio irracional de la derecha opositora y sus aliados de la progresía contra el gobierno nacional y popular también sigue en alza.

Martín Redrado se asumió como destituyente y usurpador de bancos y por lo tanto seguirá atrincherado en el Banco Central un par de días más.

Los menemistas de viejo y nuevo cuño practican sus viejas costumbres de hacer declaraciones estridentes desde una carpa vip en Pinamar o en un Resort de Miami.
Las familias humildes ya cuentan con las tarjetas bancarias para seguir cobrando mes a mes los 180 pesos por cada hijo en concepto de la Asignación Universal.

Raúl Castells prepara un nuevo show mediático en solidaridad con Redrado.

Elisa Carrió pronosticará un nuevo cataclismo.

Julio Cobos es candidato a recibir el negativo premio a la traición.

Y la vida seguirá su curso.

Pero es preciso saber que hay necesidad de bajar de las tribunas, de meternos de lleno en el campo de juego, de participar como se pueda y se deba en esta instancia histórica.

La mejor respuesta a las pálidas que nos tiran por la tele, los diarios y la radio, es este orgullo de sentirnos un mismo pueblo, una misma comunidad, es preguntarles a los politiqueros de siempre qué corno hicieron cuando fueron gobierno, no dudar en interpelar a los sabelotodos que recetan la entrada al paraíso mientras esconden las llaves del infierno donde nos dejaron en el 2001 y el 2002.

Hoy se vota en Chile, allí donde decía el Presidente Salvador Allende, dos años antes de su martirio heroico:
“América Latina tiene la oportunidad de estar presente en el momento que el mundo cruje. Cruje en lo económico. Cruje en lo moral. Cruje en lo político. De ahí entonces que las reservas de este continente tendrán que pesarse cuando los pueblos alcancen la posibilidad de intervenir. Cuando los pueblos lleguen al gobierno.

Cuando hayan arrasado con las viejas oligarquías cómplices del imperialismo. Y cuando, indiscutiblemente, haya una voz de América Latina, de pueblo continente, como lo soñaron los próceres de nuestra independencia”

En esos caminos andamos, eterno Salvador de las Américas.


Jorge Giles. El Argentino. 17 de enero de 2010

viernes, 15 de enero de 2010

LA SOLIDARIDAD VS LA CONSPIRACIÓN


Con la Presidenta de la Nación acompañando la partida de los tripulantes y pasajeros del avión Hércules que lleva ayuda a la sufrida Haití, la solidaridad natural de los argentinos desplegó toda su grandeza ante la miseria ruin expresada durante los últimos días por los sectores de la oposición conspirativa.

Al finalizar la semana, se extiende la sensación de que la suerte está echada para el motín ejecutado por Martín Redrado en el Banco Central y que contó con la ayuda y complicidad del monopolio mediático, de Julio Cobos, de una jueza, de la oposición de derecha y sus laderos de la progresía.

Distintos sectores políticos, no precisamente oficialistas, le soltaron la mano al ángel rubio de las finanzas. Sólo lo apoya Macri.

Pero el golpe letal para sus ambiciones se lo dio el propio Directorio del Banco Central que en reunión ordinaria, le quitó los poderes a Redrado en su falso rol de “presidente” de la entidad.

El levantamiento del embargo, por parte de un juez de los EE.UU., sobre un pequeño monto de nuestras reservas monetarias, quitó el dique de contención que habían tratado de imponer desde afuera y adentro del país al constante crecimiento de todos los índices de nuestra economía.

Al conocerse la noticia, la bolsa trepó a valores muy altos y el riesgo país cayó bruscamente, en una clara demostración de confianza en la Argentina.

Mientras tanto, se conocieron los datos que difunde regularmente la Universidad Di Tella indicando que el Índice de Confianza de los Consumidores (ICC) se elevó 13,3 % en enero lo que implica un 10,3 % superior al índice registrado el año anterior; en el Gran Buenos Aires y el interior del país el incremento del ICC fue del 16,4 y 10 % respectivamente; el mismo estudio señala que el rubro Expectativas Macroeconómicas aumentó 11,8 %; el subíndice relacionado con la Situación Personal creció 8% y la predisposición para la compra de bienes Durables e Inmuebles fue del 25,4 %.

¿Nos damos un gusto y lo decimos de nuevo? ¡25,4 %!

Estos datos de la economía real de los argentinos confirman el excelente clima que existía al momento de la conspiración y desmienten a los malandras del pesimismo malicioso.

Lo vivido en esta semana intensa nos lleva a la conclusión que si bien fue un motín frustrado, no fue del todo una asonada inútil.

Hemos aprendido que esa derecha con terminal en los monopolios mediáticos y en los fondos buitres, no tiene vocación constructiva pero sí capacidad de daño.

Capaces de atrasar todos los relojes, amenazan con volver al corralito, a los ajustes y a la sumisión al FMI como lo hicieron cada vez que fueron gobierno.

Ojo al piojo. Tengamos la memoria siempre a mano, en la cartera de la dama y el
bolsillo del caballero.

Atrás de las trincheras que cavaron con las banderas de la “independencia” del BCRA y “no toquen las reservas”, se esconde la concepción de Cavallo y del abuelo de Federico Pinedo; aquel Pinedo que fundó el Banco con la participación de banqueros privados y extranjeros, inaugurando las primeras “relaciones carnales” del siglo XX.

Es para festejar que el tejerazo legislativo que pretendieron realizar en el Parlamento, en auxilio de esta asonada neoliberal, también haya sucumbido ante la firmeza de los bloques presididos por el senador Picheto y el diputado Rossi.

La conspiración ha sido derrotada parcialmente por que el primer amotinado, Julio Cobos, continúa usurpando ese lugar que le pertenece al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y no a la oposición que él intenta liderar.

Seguramente correrá la misma suerte que Redrado con el Directorio.

¿No tienen un mínimo de vergüenza republicana, de valor democrático, de hombría de bien, para no seguir usurpando un lugar que no les pertenece y del que los echan públicamente todos los días desde la oposición y desde el gobierno?

Estos son los “republicanos de pura cepa” que ante la primera oportunidad, como diría Serrat, van a cagar a las instituciones de la república.




Jorge Giles. El Argentino. 15 de enero de 2010.

jueves, 14 de enero de 2010

LOS BUITRES VUELAN SOBRE NUESTRAS CABEZAS

Cuando ayer un diputado de la oposición reclamó a los gritos en el Parlamento “que el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner permita que el FMI ingrese nuevamente al país para auditar la economía nacional”, una lágrima de vergüenza ajena corrió por las mejillas de los que, con aciertos y errores, seguimos siendo consecuentes con los intereses del pueblo y la nación.

La revelación que expresan las palabras de los legisladores opositores, demuestra que los buitres no están solamente en los fondos apátridas, sino que tienen su nido al lado de nuestras casas.

Los opositores, en su fundamentalismo antioficialista, desnudan como nunca la perversidad de sus conductas.

Se declaran contrarios a la judicialización de la política y son ellos los que corren a refugiarse en las faldas de una jueza cuando de oponerse al gobierno se trata.

Se autoreferencian como “alternativas superadoras al oficialismo” y hacen base en las conductas desleales, fisgonas, felonas de personajes sombríos como Redrado y Cobos.

Se presentan, como Pinedo, a la justicia para apelar contra el gobierno y a renglón seguido, recusan a esa misma justicia.

Se propagandizan como responsables a ultranza de nuestra economía y son los que declararon el default y establecieron antes el “corralito” y luego el “corralón”.
Como dice Cristina, estos buitres son más peligrosos que los de afuera.

El daño que al país están haciendo, encabezados por Cobos y Redrado, no tiene parangón con los eventuales daños de los buitres extranjeros y sus jueces afines.

Esta oposición es heredera del pacto Roca-Runciman, ese que nos vendió al extranjero cual si fuésemos “una nueva perla de la corona inglesa” como se vanagloriaban los conservadores.

El país inclusivo siempre perdió cuando sus gobernantes agacharon la testa ante los poderosos. El ciudadano de a pie perdió.

Y es esto lo que hoy no viene pasando. Por eso están crispados.

Si todos los dirigentes de la política argentina tiraran del carro nacional por el mismo camino de autonomía y de justicia social, otro gallo cantaría.

Pero resulta que el enemigo duerme en nuestro mismo granero.

¿Por qué la oposición se mete a trabar una decisión constitucional de la Presidenta de la Nación de echar a un funcionario designado por ella misma?

¿Por qué la oposición se reúne con el juez de los EE.UU., Griesa, para pedir que embarguen las reservas, es decir los ahorros, de los argentinos?

¿Por qué la oposición judicializa la política cada vez que el gobierno elegido por el voto popular toma una decisión?

¿Por qué la oposición traba una ley del Poder Ejecutivo que ni bien tomada logra como efecto inmediato la baja de la tasa del riesgo país, la apertura de nuevos mercados para vender nuestros productos, la rebaja sustancial de las tasas de interés por el pago a la deuda?

¿Por qué la oposición se abroquela en la defensa de los fondos buitres que buscan saquear nuevamente la Argentina?

“Seremos respetables a las naciones extranjeras, no por riquezas, que excitarían su codicia; no por la opulencia del territorio, que provocaría su ambición; no por el número de tropas, que en muchos años no podrán igualar las de la Europa; lo seremos solamente cuando renazcan entre nosotros las virtudes de un pueblo sobrio y laborioso; cuando el amor a la patria sea una virtud común, y eleve nuestras almas a ese grado de energía, que atropella las dificultades, y desprecia los peligros.”


Estas palabras no las pronunció un legislador del oficialismo, en defensa de las legítimas decisiones adoptadas por la Presidenta de la Nación.

Las dijo Mariano Moreno el 2 de Noviembre de 1810.

Esta disputa viene desde el fondo de la historia. No es nueva.

Se corresponde con la añeja disputa entre un modelo de país soberano, con desarrollo productivo, inclusivo, diversificado y el otro modelo de país atado a la dependencia, agro exportador, de monocultivo, sin desarrollo industrial, exclusivo.
Es una disputa inconclusa.

Pero esta vez, llevamos las de ganar.



Jorge Giles. El Argentino. 14 de enero de 2010.

miércoles, 13 de enero de 2010

DURMIENDO CON EL ENEMIGO

Algo bueno: la democracia ya no oculta a los enemigos del desarrollo que operan cama adentro.

Allí están Cobos y Redrado para comprobarlo.

Mientras, la batalla por la legalidad y legitimidad de las decisiones presidenciales, sigue su curso parlamentario, judicial y mediático.

Todos son cursos cruzados por la política y sus maniobras no siempre santas.

En el entretanto van apareciendo en la superficie argumentos, de un lado y del otro, que eventualmente podrían ayudar a entender mejor las posiciones en pugna.

El neoliberalismo promotor del Consenso de Washington liquidó al Estado y puso al mercado a regular la economía.

Esto fue así en todo el mundo en la década de los noventa y hasta bien entrado el siglo XXI.

En simultáneo descentralizó la educación y la salud y centralizó en sus manos los Bancos Centrales y sus respectivas reservas monetarias envueltos en la bandera de la “independencia absoluta” de esos templos monetarios.

Alguien que le informe a la senadora Duhalde, que la proclamada “independencia” que ella abraza cual cruzada opositora, es un invento mayor del neoliberalismo, por que cuando gobernó Perón este país, el Banco Central estuvo orientado a promover, estimular y apoyar el desarrollo económico y social de la nación.

Le recomendaríamos incluso que se instruya en la ley que regía el Central a partir del gobierno de Héctor Cámpora. Comprobaría que eso era el peronismo en su estado natural, mientras que la nueva causa opositora es apenas un remedo a destiempo de la doctrina Fukuyama.

Por eso mismo, el rol y la institucionalidad de los Bancos Centrales están en discusión en todos los países del mundo.

Las paredes de esos Bancos tienen grietas por todos lados desde que saltó por los aires la crisis internacional originada en el mismísimo centro financiero de Wall Street.

Ayer, el economista brasileño Luiz Carlos Bresser-Pereira, miembro de la prestigiosa Fundación Getulio Vargas y ex ministro de Economía de su país, de mirada heterodoxa, fustigó duramente a la oposición argentina de derecha y de izquierda que ataca al gobierno de la Presidenta Fernández de Kirchner y consideró que son parte de una vasta maniobra política que intenta imponer la dictadura de los “técnicos” de los Bancos Centrales para boicotear el desarrollo económico, como sucede hoy en la Argentina.

En su análisis, afirma que es antidemocrático sostener el principio de independencia del Central como si fuera un valor superlativo que está por encima de las mismas instituciones democráticas y lo que es más grave, por sobre una decisión legítima de política fiscal y económica del Poder Ejecutivo.

Bresser-Pereira concluye que esta situación la creó pura y exclusivamente la oposición argentina, principalmente esa derecha que jamás digirió que los Kirchner hayan reducido la deuda externa y se hayan desprendido soberanamente del agobio del FMI.

En las antípodas de esta mirada, el diario Clarín publicó un extenso análisis del politólogo argentino Guillermo O’ Donell, en la que da letra académica a las posiciones más antidemocráticas sostenidas por los principales actores de la conspiración en marcha.

Se olvida el politólogo que esta gestión de gobierno se caracterizó por llevar al Parlamento las medidas que instrumentaron los cambios estructurales más trascendentes de esta gestión. Y cuando le tocó perder por la deslealtad de Cobos, no arrojó el resultado por la ventana sino que lo cumplió democráticamente.

Se olvida que es el gobierno que menos DNU firmó en la historia democrática.

Y se olvida que las medidas sociales, como la reestructuración del sistema jubilatorio y la Asignación universal por Hijo, más leyes de la importancia de la Ley de Medios, van en dirección a una mayor profundización de la democracia y no hacia ningún autoritarismo.

Qué lástima semejante olvido, por que el peligro autoritario reside justamente en el domicilio del diario donde escribió su artículo.



Jorge Giles. El Argentino, 13 de enero de 2010

martes, 12 de enero de 2010

¿Qué se disputa hoy en la Argentina?

Tómelo con calma, pero es nuestra responsabilidad decirle que está en disputa el poder en la Argentina.

Tranquilos, no caerá nada de su lugar, no habrá corridas de ningún tipo, ni podrán pasar la raya de la democracia.

Pero algunos sectores están conspirando para poder hacerlo.

Use su propia linterna cuando oscurece la pantalla de la tele y verá con toda claridad que no se juega la suerte del gobierno de turno, sino la suerte personal y colectiva de todos los argentinos.

Es la democracia o el viejo autoritarismo.

Es la soberanía popular o la dictadura del poder económico.

O triunfan aquellos que cuando gobiernan tiran el carro con los melones al precipicio o lo hacen quienes se esfuerzan por llevar el carro con la cosecha hasta el mercado de frutos.

Es así de sencillo. Y de dramático.

Hay que aprovechar la conspiración de los conservadores para crear doctrina y hacer un poco de historia en el Año del Bicentenario. Están en juego varios conceptos que resultan vitales para la salud de una sociedad democrática y sería de mucha pereza intelectual perdernos en el laberinto del minuto a minuto en lugar de profundizar sobre lo que realmente se discute y se disputa en la Argentina.

Y se está disputando poder. Ni más ni menos.

Prueba de ello es el alzamiento destituyente de Cobos, Redrado, la jueza, los opositores parlamentarios, el monopolio mediático de Clarín, La Nación y otros medios afines contra las legítimas medidas que ejerce constitucionalmente la Presidenta.

La discusión acerca de dónde reside el poder en la sociedad, tiene más edad que los 200 años de la patria.

Pero ocurre que la democracia es mucho más joven que la patria. Y entonces se producen estos disloques donde una Carta orgánica bancaria parece más importante que la Constitución Nacional y una jueza administra justicia exclusivamente para el poder económico, como en la etapa virreinal, y se lo niega al poder democrático que reside en la autoridad presidencial que eligió la sociedad.

Así, este gobierno elegido democráticamente y que posibilitó que los argentinos hoy dispongan de 48.000 millones de reservas, recibe cátedras de los que endeudaron y vaciaron el país cuando fueron gobierno.

Desvergonzados e inmorales, es decirles poco.

Cristina quiere que esas reservas garanticen el Fondo del Bicentenario para demostrar que este país ya no está en el infierno del 2001 y 2002.

Los opositores, en cambio, quieren contraer más deudas afuera y que para pagarlas sean usadas las partidas presupuestarias que hoy van a salud, a educación, a fuentes de empleo, a desarrollo productivo, a consumo interno.

Le decían “ajuste” ¿se acuerda?

Ya en los albores de la patria, Mariano Moreno advertía sobre estas mismas cuestiones. En la Representación de los Hacendados y sobre la pretensión de algunos colonialistas de tomar un préstamo a una tasa usuraria del 12 % anual, decía: “Si no se tienen suficientes ingresos para responder, nada se aventaja con su hipoteca, pues los prestamistas desconfiarán justamente. Si sus fondos se consideran bastantes, háganse cargo de aliviar directamente los apuros…un doce por ciento de premio sobre capitales asegurados dice muy mal con el elevado celo que prefiere la pérdida de la tierra a un remoto peligro de que la herética pravedad la contagie”
Estos mismos desvelos son los que manifestó la Presidenta cuando ayer dijo que “la especulación financiera es un gran negocio para algunos sectores minoritarios”
La conspiración televisada refleja la imagen de un poder de representación repartido entre impares absolutos: la Presidenta es la expresión de la soberanía popular, ¿pero quién lo votó a Redrado, a Clarín, a la jueza?

Nadie, pero se alzan descaradamente contra un mandato presidencial.

Cobos, sí que fue votado por aquellos que lo mandataron para cuidarle las espaldas a la Presidenta. Y terminó apuñalándola y con ella a todos sus votantes.

Que no sigan avanzando.

Esta democracia es joven, pero no es tonta.


Jorge Giles.El Argentino. 12 de enero de 2010.

lunes, 11 de enero de 2010

EL GRITO DE SANTA TERESITA

La historia ya no juega a las escondidas.

Quiere celebrar el Bicentenario de la patria tirando la casa por la ventana.
Casi a todo o nada.

Habrá fiesta popular en las calles.

O desfile conservador de carrozas de oro en el Rosedal.

Pareciera que con un dedo singular, la historia traza una raya divisoria sobre la piel curtida del relato argentino y nos pregunta nuevamente “¿De qué lado estas?”
Las opciones vuelven a ser solamente dos.

O la restauración conservadora.

O el proyecto nacional, popular y progresista.

Néstor Kirchner acaba de denunciar la existencia de una gran conspiración contra el modelo de país en marcha.

En las tanquetas de papel de los conspiradores viajan los dueños del monopolio Clarín y sus repetidoras, Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble, el usurpador Julio Cobos, radicales aliancistas de De la Rúa, pejotistas de derecha, ex progresistas descarriados, corporaciones empresarias muy poderosas.

Son muchos y variados los personajes que, a falta de blindados con orugas, disparan sus municiones de tinta miserable y desánimo fatal.

El Grito de Santa Teresita, protagonizado por Kirchner, fue la advertencia pedagógica sobre lo que viene sucediendo en el país.

Ya nadie puede mirar para el costado cuando se juega el destino colectivo y personal de cada ciudadano.

Ese Kirchner que allí habló, contra lo que difaman los medios del monopolio y sus alcahuetes políticos, pensó una y mil veces si decirlo o no.

¿Para qué alarmar a una sociedad que trabaja tranquila o está de vacaciones?

Tomó la decisión de pegar el grito de alerta cuando entendió que la conspiración no es sólo contra el gobierno de Cristina ni contra el PJ ni el progresismo del frente gobernante, sino contra el pueblo argentino que vuelve a recuperar el empleo, la producción, el consumo interno, la asignación universal por hijo, las jubilaciones dignas, los derechos humanos.

La declamada y falsa “defensa de las reservas monetarias” es apenas la expresión de la resistencia conservadora a la construcción de un país soberano y con justicia social.

Los que fundieron al país son ahora los embanderados de la independencia absoluta del Banco Central, porque lo conciben del mismo modo que lo concibió Cavallo en tiempos de Menem y De la Rúa. Como el templo sagrado de una nación privatizada.
Así quedamos.

Pero, mal que les pese, las reservas deben estar al servicio soberano del país.
Cuando asumió Kirchner la presidencia, le dejaron en la caja 8.000 millones y en las plazas del pueblo, una treintena de compatriotas muertos.

Hipócritas y miserables, son ellos los que ahora se presentan con piel de corderos cual eficientes defensores de nuestros ahorros.

Siguen sosteniendo que la economía, por ser de una presunta categoría superior, debe manejar la política y no su contrario, como viene sucediendo en los últimos seis años.

Es parte del meollo de esta disputa.

Claro, esta vez no hay rendición ni pacto espurio con los poderosos.

La batalla cultural no se toma vacaciones, mientras la historia galopa entre nosotros, construyendo un nuevo sujeto político de cambio.

Debieran haberlo aprendido aquellos que hoy pretenden revolver un río que es manso pero no es débil.

Esos enemigos del desarrollo de la historia están nerviosos y confundidos.

Si así no fuese, nadie entendería la razón que los asiste en estas horas.

Lanzan manotazos enceguecidos, peleando contra sus propias sombras. Sienten que esta vez tienen enfrente una mujer que es coraje y decisión, pero también gestión e inteligencia.

Que sea progresista, vaya y pase.

Pero que sea peronista y progresista y encima con superávit fiscal y comercial, es demasiado para soportarlo.

Podrán refugiarse unas horas en las faldas de una jueza que es capaz de parecerse al correcaminos y luego a la tortuga Manuelita, según convenga a los conspiradores.

La historia ha empezado a andar y ya nada ni nadie la podrá detener.

Es mejor que se acostumbren. Sólo habrá fiesta popular en este Bicentenario.


Jorge Giles. El Argentino. 11 de enero de 2010

domingo, 10 de enero de 2010

PANORAMA POLÍTICO

CUANDO LA POLÍTICA CONDUCE LA ECONOMÍA

LA VIEJA CHIRINADA REDRADO: EL VIEJO ORDEN AÚN SE RESISTE

Para entender lo que pasa, empecemos por decir que la historia galopa entre nosotros, construyendo un nuevo sujeto político de cambio al que algunos llaman Kirchnerismo.

La chirinada de Redrado, apoyada por los monopolios mediáticos, una jueza y los opositores que les responden obedientemente, volvió a poner al desnudo la confrontación histórica entre dos modelos de país.

Desde la fortaleza de su gestión, el gobierno, que a la hora de tomar decisiones drásticas moja sus patas en lo mejor de la épica nacional y popular, actúa con responsabilidad democrática y en el mismo sentido de los vientos de cambio que soplan en América latina.

La profundización del modelo de desarrollo económico diversificado, se metió con la vaca sagrada del monetarismo neoliberal. Y tal osadía, provoca estas resistencias.
La derecha conservadora resiste desesperadamente, apelando a lo peor de su prontuario. Mueve sus resortes a diestra y siniestra y se vale del poder de fuego acumulado en el ámbito legislativo, en el judicial y en líneas internas del propio ejecutivo. La traición de Cobos y Redrado son un botón de muestra.

¿En qué plano está ubicada esta situación política, más allá del ritmo vertiginoso y las idas y vueltas de las circunstancias?

Intentemos una aproximación.

El mundo en llamas por la crisis internacional más grave en cien años, y en particular las principales potencias capitalistas, usaron sus reservas monetarias cuantas veces fue necesario para salvarse del derrumbe total.

Salvaron el sistema bancario y financiero, contradiciendo el Consenso de Washington que estigmatizaba cualquier intervención del Estado en asuntos que le son propios al mercado.

Los que aquí se rasgan las vestiduras, aplaudieron cuando Bush, Obama y la Reserva Federal de los EE.UU. echaron mano al tesoro para socorrer la banca privada del país del norte.

En ese mundo, el vaciamiento de las cajas del Estado fue acompañado por la perdida brutal y masiva de empleos y caída abrupta de su producción interna y el freno violento de sus bienes transables en el comercio internacional.

Al sur del mismo continente, la economía argentina aguantó de pie semejante desplome mundial, aumentó sus reservas monetarias, sostuvo el nivel de empleos mientras discutía aumentos salariales en convenciones colectivas, eliminó el perverso mercado de las AFJP y recuperó para el Estado la administración del ahorro de los trabajadores, otorgó la Asignación universal por hijo, dispuso de una suma fija para jubilados y pensionados, construyó caminos, puentes, gasoductos, escuelas y hospitales en el mayor plan de obras públicas de la historia argentina, sancionó la nueva ley de medios de comunicación de la democracia y afrontó dignamente todos sus compromisos externos, sin necesidad de arrodillarse ante el FMI, como era de uso y costumbre hasta el día que asumió la presidencia Néstor Kirchner.

En este plano hay que entender la resistencia febril del viejo orden conservador.
Disparan contra el gobierno de Cristina para que trastabille este desarrollo económico con creciente inclusión social que hoy vive la Argentina.

Saben lo que hacen y por qué lo hacen.

Nadie debe confundirse: el viejo modelo está en operaciones.

Les resulta intolerable un gobierno popular exitoso. Es un mal ejemplo que desnuda las miserias de la gestión conservadora de la prehistoria política argentina.
Los que fundieron al país son ahora los embanderados de la independencia absoluta del Banco Central, porque conciben a esas reservas como las concibió Cavallo cuando en tiempos de Menem hizo creer que con ellas garantizaba el 1 a 1 de la convertibilidad. Así quedamos.

Las reservas deben estar al servicio del país. Porque cuando fue al revés, los neoliberales de guante blanco saquearon el tesoro nacional.

Además, siguen sosteniendo que la economía debe manejar
la política y no su contrario, como sucede en los últimos seis años.

Ese es el meollo de esta disputa.

Los conservadores pretenden que las reservas acumuladas por este gobierno, sean utilizadas a futuro, exclusivamente en función de sus poderosos intereses económicos. Si llegaran a triunfar con Cobos o con cualquier otro candidato en el 2011, de 50.000 millones de dólares que seguramente recibirán, las reservas descenderán en caída libre hasta besar la lona de un nuevo fracaso nacional.

¿Quiénes sufrirán este hipotético derrumbe?

Las clases medias y los trabajadores, en primerísimo lugar.

Un párrafo especial merece cierta dirigencia de la progresía, como la que lidera Solanas, que actúa de infantería a destajo en las huestes de la derecha resistente. Es lamentable, pero como si hubiesen olvidado repentinamente sus propios orígenes, omiten una razón histórica esencial para saber dónde se está parado en cada coyuntura histórica. Y esa razón no es otra que la disputa entre dos proyectos de país distintos, entre los intereses nacionales y populares y los intereses de las minorías del poder.

Resulta que para afuera alaban a Evo Morales y adentro piensan como los neoliberales y actúan al servicio de Clarín.

Esa progresía también se quedó en los noventa, con el agravante que hoy se mimetizan con los “pejotistas” que combatieron en esos años de entrega de la soberanía y empobrecimiento extremo.

Enuncian un planteo falso: “ni el pejota ni la ucr, una tercera fuerza progresista”.
¿No entendieron que en el 2001 estalló el viejo sistema de partidos tradicionales?
La divisoria de aguas es entre proyectos de país y no entre partidos que ya no existen.

En la Argentina hay un nuevo escenario desde que un proyecto transformador, que defiende los intereses de la nación y el pueblo, compuesto por peronistas (PJ y no PJ), radicales, intransigentes, humanistas, el frente grande, los movimientos sociales, pensadores nacionales, artistas populares, organismos de derechos humanos, el movimiento obrero, conforman decididamente una nueva épica nacional.

La batalla cultural no se toma vacaciones.

Debieran recordarlo, los que hoy pretenden revolver un rio que es manso pero no débil.


Jorge Giles. Miradas al Sur. 10 de enero de 2010.

EPITAFIO PARA LOS LADRONES DE GUANTE BLANCO

Se robaron el país cuantas veces pudieron.

Esos señores de sonrisa fácil, trajes a rayas bien marcadas, anillos de oro con sus iniciales de piedra incrustadas, perfume francés del que no se consigue sino en París, o en su defecto, a la vuelta del toro de Wall Street.

Cada vez que asaltaron la democracia, lo hicieron en nombre de la república, contra la chusma, contra el populismo y la demagogia de crear empleo, escuelas y hospitales, jubilaciones dignas, convenciones colectivas.

Nadie podía con ellos. Fueron invencibles a la hora de la espada y el tormento. Expertos en traiciones y deslealtades se pasaron por el forro cuanta promesa hacían en campaña electoral.

“Se me ocurre una idea”, dijo Cavallo a Menem.

No era suya sino de los neoliberales del mundo uníos.

Y siguió con el cuento cuando llegó De la Rúa.

Desde entonces llenaban las arcas del estado para luego vaciarlas a su antojo, una y otra vez. El Banco Central y las reservas monetarias que custodia, dijeron, serían independientes del desarrollo económico del país, independientes del gobierno democrático que osara ir a contramano de los poderosos, independientes de la soberanía nacional, independientes del empleo y la justicia social, independientes de nuestro presente y futuro como sociedad, independientes de la patria.

Esas reservas son del Tío Patilludo, nadie más puede tocarlas.

Esos ladrones de noble apellido que se jactan de ser defensores de nuestros ahorros laboriosos, son los mismos que se robaron nuestros ahorros cuantas veces pudieron.
Acuérdese nomás del 13 % de descuento a los jubilados y a los trabajadores.
Acuérdese nomás de la “revolución productiva” que lanzó misiles contra la industria nacional dejando a cambio escombros.

Acuérdese del “salariazo” que vació nuestros bolsillos.

Pero en estos días de resistencia conservadora, acuérdese de los magros 8.000 millones de dólares que le dejaron a Néstor Kirchner cuando asumió la presidencia en mayo del 2003.

Esos señores no tienen vergüenza. No espere de ellos una muestra gratis de pudor siquiera. Vaciaron las reservas del tesoro nacional pero hoy se travisten de hombre araña custodiando el Banco Central que gracias a este gobierno y el esfuerzo de una sociedad, logró juntar ya 48.000 millones de dólares y sin quitarle un centavo a ningún compatriota.

Por el contrario, se ahorró semejante masa de dinero al mismo tiempo que se construían los caminos y los puentes y las escuelas y los hospitales del más grande plan de obras públicas de la historia argentina, se liquidaba deudas y dependencia con el FMI, se recuperaban 5 millones de empleos, se otorgaba la Asignación Universal por Hijo, se garantizaban jubilaciones dignas administradas por el Estado y no saqueadas por la acción perversa de las AFJP.

Hay más, pero alcanza para cotejar entre modelos de país en pugna. Y para saber quién es quién en esta historia argentina.

El modelo de país altivo y justo que se construye encuentra resistencia a cada paso. Los que no supieron gobernar cuando les tocó el turno, impiden que otros gobiernen exitosamente. Lo dijo Cristina, la Presidenta de los argentinos.

Es importante que nadie se confunda en estas horas de histeria derechista. Y ese patrimonio de la memoria o es de todos o no es de nadie.

Si en el Banco Central están nuestras reservas monetarias para el desarrollo económico y social del país, en la memoria personal y colectiva, está nuestra reserva moral.

Si las usamos bien, no habrá ladrón que nos vuelva a robar el sueño de construir definitivamente una patria donde entremos dignamente todos.

Para ellos habrá un metafórico epitafio que los despida en vida y prosperidad mal ganada.

De nosotros depende. Como fue siempre que se escribió la historia.


Jorge Giles. El Argentino. 10 de enero de 2010

viernes, 8 de enero de 2010

LA CHIRINADA NEOLIBERAL HA FRACASADO

El decreto presidencial puso las cosas en su lugar y Redrado se tiene que ir por la puerta de atrás.

La medida muestra decisión, voluntad política y responsabilidad constitucional.
¿Tenían dudas de ello los que pergeñaron esta chirinada?

El diccionario enseña que “chirinada” significa una asonada inútil, un motín frustrado.

El fallido alzamiento de Redrado y la cadena monopólica, atrincherados en el Banco Central, demuestran la fortaleza del gobierno nacional.

Imagínese si esto hubiese pasado en otro momento político. Crisis y caída vertical de la gobernabilidad, como mínimo.

Fue una nueva versión del regreso de los “muertos vivos” del neoliberalismo.
Mírelos pasar por la pantalla de su televisor, pero siempre tenga la memoria a mano.

Los que fundieron al país, ahora vuelven cual filósofos griegos y probos hombres de economía a dar cátedras sobre el valor de la moneda y la defensa de las reservas.
Son hijos y entenados de la escuela de Martínez de Hoz y Cavallo.

Son los neoliberales de viejo y nuevo cuño.

Deambulan por los estudios del monopolio mediático, los ex menemistas y antiguos y renovados lenguaraces de la Alianza de De la Rúa que dejaron prácticamente vacías las arcas del Banco Central cuando fugaron en helicóptero en diciembre de 2001.
Hablan con una solvencia de gansos, sin el más mínimo pudor por los daños que produjeron a la sociedad argentina.

¿Qué dicen?

“Que las reservas no se tocan”, “que Redrado debe quedarse”, “que la oposición lo apoya”, que bla-bla-bla…

No es que mientan, solamente.

Están defendiendo, por sobre todo, los intereses políticos que representan.
Estamos viviendo un capítulo crucial en el avance y profundización del modelo de desarrollo económico con inclusión social. Esa es la cuestión principal.

El Fondo del Bicentenario es sólo un disparador.

Y los viejos intereses de la derecha nativa, resisten como pueden.

Lo hicieron con Cobos en el tratamiento de la resolución 125 y ahora con Redrado con la excusa de “cuidar” las reservas monetarias.

En esta columna siempre decimos que pretendemos aportar a unir conceptualmente lo que el poder económico y mediático busca desunir, fragmentar, atomizar con sus titulares y editoriales.

En el caso que nos ocupa, insistimos en la necesidad de entender que este tramo de la historia se debe valorar en su totalidad y no por segmentos disociados malintencionadamente.

Así se entiende que el crecimiento de las reservas en apenas 6 años, de 8 mil a 48.000 millones de dólares, es una parte de la política económica, social y laboral del gobierno. Que crezcan las reservas no es fruto de la pericia monetarista de un funcionario aislado, sino de un país que es gobernado por un modelo que se asienta en la recuperación del empleo, en la mayor inclusión social, en la soberanía ejercida en su política internacional, en sus políticas contracíclicas que permitieron enfrentar solventemente la mayor crisis internacional de la historia.
Las reservas sirven, en este marco, como base para defender el valor de la moneda pero principalmente, para defender y estimular el modelo de desarrollo de un país justo.

La posición contraria es la que hoy sostienen los que defienden fanatizada y antidemocráticamente a Redrado y la endiosada “independencia” del Central.
Esa posición nace con el fundamentalismo neoliberal en los noventa.

Al avanzar el modelo que preside Cristina Fernández de Kirchner, lógicamente va encontrando resistencias.

Pareciera que pasa a la ofensiva, pero en verdad el neoliberalismo está resistiendo. Con la inmoral ayuda de una falsa progresía.

Hay que salir por todos los rincones de la patria a decir estas cosas, a reafirmar que el único fanatismo que le cabe a un ciudadano de bien es el de la defensa del empleo, de la salud, de la educación, de la producción, del consumo interno, de la justicia social.

Hay que dar la batalla cultural y democrática hasta las últimas consecuencias.
Es un buen momento para hacerlo, conocernos mejor y elegir de qué lado se está.


Jorge Giles. 8 de enero de 2010.

jueves, 7 de enero de 2010

¿UNA REBELIÓN "CARAPINTADA" EN EL BANCO CENTRAL?

El mismo día que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, anunció la desclasificación de los archivos de las Fuerzas Armadas durante la larga noche dictatorial de 1976 a 1983 y el ministro de economía, Amado Boudou, resolvió medidas antimonopólicas y elevadas multas a compañías extranjeras, se producía nuevamente un mini golpe mediático de derecha.

¿Una casualidad?

La cadena de medios que responden al monopolio Clarín y sus aliados, hicieron foco en la negativa de Martín Redrado a cumplir con el mandato presidencial de conformar el Fondo del Bicentenario.

Se aferró a su sillón del Banco y desde allí resistió al Gobierno que lo nombró, en compañía de los dirigentes de la oposición que lo visitaron en su despacho.
Fue un nuevo cachetazo a la democracia.

A falta de cuarteles, la derecha golpea las puertas de la Corte Suprema y del Banco Central. Operan en líneas interiores desde el día que usurparon la vicepresidencia del Ejecutivo.

Vamos por parte para entender lo que viene pasando.

1.- Cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia en el 2003, preguntó por el monto de las reservas que disponía el Banco Central y le respondieron “8 mil millones de dólares” “¿Nada más?” inquirió Kirchner y recibió un lacónico, pero tajante “Nada más, señor presidente”.

2.- Seis años después, las reservas ascienden a 48 mil millones de dólares. “Esto lo hizo este gobierno con el esfuerzo de gran parte de la sociedad argentina” sintetizó acertadamente el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

3.- Las reservas de las que dispone el país son el producto de su política económica, su política comercial, su capacidad de pago y ahorro interno, su política social y de empleo, es decir, del rumbo estratégico que comanda la Presidenta de la Nación.

4.- Este proyecto político que gobierna desde el 2003 ha saneado las cuentas del país que estaban destrozadas cuando asumió Kirchner y lo hizo sin echar a nadie de su empleo, sin ajustar tarifas ni salarios y sin empobrecer a los jubilados como lo hizo el menemismo y la Alianza.

5.- Este Gobierno trata de liquidar la deuda externa con los acreedores internacionales y no tan sólo de patear para adelante, con el pago eterno de intereses de la deuda.

Se sabe que al FMI y al poder económico financiero más concentrado no les conviene esta actitud autónoma de la Argentina. El endeudamiento es una política central de la dependencia.

6.- El Fondo del Bicentenario es el instrumento que creó el gobierno para garantizar el frente externo, cumpliendo con todos los compromisos del país. Para eso instruyó a distintas áreas del Estado para que, con los excedentes de los intereses generados por la extraordinaria reserva monetaria nacional, se cubra la suma necesaria para afrontar esos compromisos. A cambio, depositaba un bono que se saldaría convenientemente con el Banco Central.

O sea, ni toma de las reservas alegremente ni lo hace gratuitamente.

7.- El presidente del Banco Central es nombrado a propuesta de la presidencia de la nación. No llegó allí porque ganó un concurso público ni porque lo votaron en elecciones democráticas. Por lo tanto, si quien lo confirmó en ese cargo dice que le acepta la renuncia presentada anteriormente, va de suyo, que se tiene que ir.

8.- Alentado por los opositores de derecha que fueron funcionarios de los gobiernos anteriores, Redrado se atrincheró en el Banco cual moderno “carapintada” que sigue la “doctrina Cobos”

9.- Redrado tiene todo el derecho de manifestarse confeso opositor del modelo gobernante. Pero si es así ¿por qué no lo dijo antes y por qué no se fue a su casa?
10.- La oposición es tan irresponsable como cuando gobernaba. No aprendieron nada. En su politiquería, como dijo Boudou, son capaces de generar una crisis institucional, de pretender asestar un golpe al desarrollo económico creciente y mantener en vilo a la sociedad argentina.

Fracasarán nuevamente, pero pobre Argentina si estos personajes vuelven a gobernar.




Jorge Giles. 7 de enero de 2010.